BUENOS AIRES

DENUNCIAN AL INTENDENTE GUSTAVO MENÉNDEZ POR REPRESIÓN A JUBILADOS Y VÍNCULOS CON BARRA BRAVAS

1024 576 Sol Bisogno

El presidente de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires, Sebastián Pareja, apuntó directamente contra el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez, acusándolo de estar involucrado en los hechos de violencia ocurridos durante la marcha de jubilados frente al Congreso.

“La municipalidad de Merlo estuvo directamente involucrada en los hechos delictivos del miércoles pasado”, aseguró Pareja, señalando que grupos organizados, incluidos barras bravas, actuaron con total impunidad.

Menéndez, cuya gestión ha estado marcada por denuncias de corrupción y manejos irregulares de fondos públicos, ahora suma un nuevo escándalo que lo vincula con la represión y la violencia política. Mientras tanto, los vecinos de Merlo siguen esperando respuestas sobre el destino de los recursos municipales y la creciente inseguridad en la zona.

RÉQUIEM PARA UN PERIODISTA DE ESPÍRITU JOVEN

1024 575 Juan Emilio Mirabustos

Por Juan Emilio Mirabustos

“No soy ni de derecha ni de izquierda, sino todo lo contrario”
J.E.L.

Esta historia tiene dos comienzos y bastantes coincidencias. El primero fue en 1988, cuando un joven periodista, tras varios intentos de ingresar en los medios grandes (fue a un casting de Nuevediario, el noticiero sensacionalista más visto del país), funda su propio diario. Le iba a poner de nombre “Repórter” pero alguien le ganó de mano con el nombre, presuntamente Luis Pedro Toni con su “Repórter del Espectáculo”. Terminó llamándose por la cantidad de páginas que empezó teniendo: doce. A partir de una moderada inversión monetaria de parte de la comunidad judía que ya estaba dejando de estar conforme con el gobierno del Dr. Raúl Alfonsín, aparece en los kioscos un diario que inmediatamente se convirtió en algo de culto. Aquel Página 12 era un hervidero de creatividad para presentar las noticias y una factoría enorme de artículos y textos de plumas renombradas. En un medio gráfico se juntó todo el “otro progresismo”, aquel que ya se cansó de los cantos de sirenas de los primeros años del regreso a la democracia. Nos estábamos acercando a la última década del siglo 20 y la cabeza nos empezaba a funcionar de otra forma, mientras mucha gente, asustada por los saqueos organizados a comercios, empezó a ver con ojos algo más amables a los muchachos peronistas que, según ellos, todos unidos triunfarán.

En 1990, ya con dos años de Página 12, Jorge Lanata se presentó a un casting para ser columnista político en Nuevediario, aún el noticiero más visto del país. No quedó, quizá porque Alejandro Romay, el dueño del canal, quería hacer buenas migas con el presidente Carlos Menem, a pocos meses de asumir.

El creador del diario empezó a tener repercusión mediática. Llenaba los auditorios de facultades dando charlas a futuros periodistas. Muchos de ellos, con el tiempo, vieron en él un verdadero gurú de la vocación, un motivador nato de profesión bien ejercida. A principios de los 90 también incursionó en radio, con dos programas exitosos, el periodístico “Rompecabezas” por la mañana y el intimista “La Hora 25” por la medianoche, en una radio, Rock & Pop, la más escuchada en esos tiempos, que lentamente iba dejando el pop para abrazar definitivamente al rock. De Página 12 nacieron Página 30, el spin off del diario con forma de revista que venía con videos de clásicos del cine de todos los tiempos, y los CDs coleccionables que iban desde música hasta poemas recitados por Eduardo Galeano. Los años 90 no eran solo pizza, champán y artistas exclusivos de Telefé. Había mucha bohemia, arte, cultura y una fantasía oscuramente romántica del fin del milenio. Una burbuja que terminó explotando un año después de comenzar el nuevo siglo, con el ataque terrorista a las Torres Gemelas y el golpe de estado peronista que derrocó a Fernando De la Rúa. Para ese entonces, el otrora joven periodista, ya auto-eyectado de su propia creación gráfica diaria, crea Veintiuno, una revista con mucho de Página 12, que cambiaría su nombre a Veintidós, para terminar llamándose Veintitrés. Siempre por el mismo camino de la independencia editorial, a través de Vocación SRL, su productora audiovisual y comercial. Para ese tiempo, ya empezó a incursionar en la televisión, con programas periodísticos semanales de discreta repercusión, como Día D y Detrás de las Noticias, siempre presentando investigaciones serias con absoluta creatividad. Fue el único que se animó a pasar un fragmento de un informe de Telenoche Investiga que comprometía al recién asumido presidente Adolfo Rodríguez Saa, tras el cuarto violento derrocamiento a un gobierno no peronista. Nadie se animaba a pasar algo así en esos días de presión mediática con los dedos en ve y de saqueos y caos social que mágicamente se acabaron apenas pusieron al Dr. De la Rúa en un helicóptero. Por esos años donde parecía que todo acabó, aquel joven fundador de un diario comenzó su adicción a la cocaína, que años después superó. La primera década del siglo 21 fue signada en su carrera por producciones televisivas de poca repercusión, dado que se emitían en canales de cable que apenas arañaban el punto de rating, y de un nuevo medio gráfico, Crítica de la Argentina, del cual también se fue por desacuerdos económicos y, sin su creador, el diario languideció en tiempo récord. Para ese entonces, aquel joven periodista, ya no tan joven, tenía en su haber una película y varios libros de ficción y no ficción editados.

Una vez, el riojano dijo que Página 12 era un diario “amarillista”. La respuesta de Lanata fue publicar todo el diario en papel amarillo y cambiarle momentáneamente el nombre.

Pero un día, el matrimonio que empezó a gobernar la Argentina, que incluso ya estaba empezando a investigar aquel otrora joven periodista, popularizó una frase que empezaba a cambiar todo: “¿qué te pasa, Clarín? ¿Estás nervioso?”. Néstor Kirchner, en su afán obsesivo de comprar voluntades, estaba empecinado en comprar el grupo multimedios más grande del país y uno de los más grandes de la región con dinero de los impuestos de la gente. La junta directiva del grupo lo mandó a volar y ahí comenzó una guerra innecesaria, cuyo otro punto de ignición fue el voto “no positivo” del vicepresidente Julio Cobos (en esos momentos, la esposa de Kirchner era la presidente de la nación) a la resolución 125 que literalmente destruía el área agropecuaria del país, inundándola de más impuestos. La credibilidad del matrimonio comenzó a derrumbarse y, siguiendo ciertos manuales políticos, decidió aplicar el plan B: la militancia fundamentalista. Terminaron cooptando el 80% de los medios privados con pauta oficial. Todo para derrumbar al grupo que no pudieron comprar “por las buenas”. Llegó la estatización de los partidos de fútbol, llegó una millonada de inversión para “resucitar” los medios públicos que sólo tenían rating cuando jugaba la selección, crearon canales de TV como Encuentro y Paka Paka, aparecieron grupos multimedia que sólo subsistían con dinero del erario público, como Electroingeniería o Veintitrés, el grupo que compró la revista antes citada y creó una sarta de medios adscriptos al régimen kirchnerista, siendo de los más famosos el canal CN23… Y llegó la Ley de Medios, que no solo se limitaba a poner obligatoriamente “espacio publicitario” al principio y final de las tandas, sino que repartió discrecionalmente carnets de locución a cuanto fanático del kirchnerismo se les cruce. En todo ese tiempo, Néstor Kirchner muere en circunstancias menos claras que cuando falleció el periodista Juan Castro, y Cristina Fernández, la viuda más famosa del país, enterneció al electorado y arrasa en las elecciones del 2011 ante absolutamente nadie que la enfrente. Y aquí es el segundo comienzo de esta historia.

Después de ese batacazo electoral, y ya sintiendo que todo está perdido para muchos argentinos que sentían llegar un kirchnerperonismo eterno, el Grupo Clarín pega un volantazo inimaginable años atrás. Contrata en exclusividad a aquel periodista, que para ese entonces estaba sin actividad fija en los medios y había cerrado su productora pocos años atrás. Terminó siendo la bala de plata que empezó a herir de muerte a un régimen que se perfilaba como la sucursal del chavismo en Argentina. El programa se llamó “Periodismo para Todos”, o más conocido por sus siglas, PPT, un sarcasmo a la productora de Diego Gvirtz, que se volcó abruptamente a la militancia agresiva en los medios, teniendo como buque insignia 678, el programa ultra-K que se emitía por el canal estatal, al cual ya todos llamaban “la televisión pública”. Aquel ya no tan joven periodista puso al aire las más feroces investigaciones contra un gobierno que tenía decidido eternizarse. “La ruta del dinero K” fue la apoteosis, apenas meses después de la reelección de Cristina Kirchner.

“Periodismo para Todos” fue el programa más exitoso en la carrera de Jorge Lanata, sacando a mucha gente del termo kirchnerista durante 12 años. La foto es del último año del ciclo, que llegó a tener hasta 30 puntos de rating en su mejor momento, superando hasta al fútbol estatizado por Cristina Kirchner.

Ni el “Fútbol para Todos” estatizado le pudo ganar en audiencia a esos informes, que superaban cómodamente los 30 puntos de rating cada domingo por la noche. Aquel fundador de Página 12 tuvo su revancha personal y profesional, tras ser levantado incontables veces del aire televisivo, incluso cuando a los canales que estuvo, por ejemplo, América, les resultó extremadamente rentable que esté frente a una cámara. La gente, que votó a CFK por compasión (lo cual siempre alimenta la otra teoría del “voto semana”, es decir, si esta semana estoy bien de plata, voto a que todo esté como está) se dio cuenta del tiro en el pie, dejó de renguear y empezó a manifestarse en las calles, insistimos, apenas un año del triunfo de Cristina. La marcha del 8 de noviembre de 2012 fue el espaldarazo que necesitaba el kirchnerismo, pero para empezar a perder elecciones. Con el crecimiento de PPT, el programa empezó a expandir su público y sus preferencias. Empezó a meter humoristas, más humoristas, pero el colmo fue, en plena pandemia, lo de “los soldaditos”, donde se explicaba la realidad argentina con muñequitos y maquetas, mientras de fondo se escuchaban risas grabadas. Un absurdo tan grande como lo fue el encierro casi eterno que impuso el peronismo al volver al poder en 2019 gracias al “voto berrinche”. Por esos años de covid, se llamó PPT Box, siendo su escenario una caja gigante y totalmente despojada de decorados. De esa manera fue el último ciclo del programa, en 2023, con informes de impacto, aunque sin la fuerza de los primeros años. Lentamente, la salud de aquel joven periodista se iba languideciendo. Su programa de radio, aquel que salvó a una AM que no podía llegar a ser primera y desde hace más de una década es líder en audiencia, lo estaba haciendo desde su casa. Para ese entonces, ya estaba en su cuarto matrimonio, naturalmente visto de manera muy celosa por sus dos ex parejas y sus respectivas hijas, que se mostraron muy unidas en la última internación de aquel periodista. A los seis meses, dejó de existir, justo un día antes de terminar el 2024.

Ese otrora joven periodista, el de los dos comienzos, se llamó Jorge Ernesto Lanata. O Jorge Lanata. O Lanata, a secas. Su muerte fue llorada por casi todo el gremio periodístico, pero celebrada, muchas veces de manera silenciosa, por los protagonistas de sus informes. Lanata fue un verdadero detector de termos, no importa de qué lado aparezcan. Lo pueden ser de Kirchner, algunos pocos de Macri o unos cuántos más del actual presidente Javier Milei. Ellos, junto al nazi Santiago Cuneo o el milico K César Milani, no se ahorraron palabras de desprecio y de poco respeto al difunto. Pero son los menos. Nadie puede negar la contribución a la democracia que ha hecho Lanata para que no nos terminemos convirtiendo en una segunda Venezuela. Jorge ha sido íntimo amigo de la siempre polémica Lilita Carrió, quien una vez le propuso candidatearse, pero el periodista se negó amablemente a semejante salto al vacío.

Una de las fotos de Lanata luego del trasplante de riñón que le dio más años de vida. Al contarlo en su programa de radio, no pudo contener el llanto, siendo la única vez que el periodista se quiebra en medios.

Hoy la creadora del ARI, junto a Mariana Zuvic, se convirtieron en críticas recalcitrantes del gobierno libertario, que logró en tiempo récord frenar una segura hiperinflación y estabilizar el país económica y socialmente, sin saqueos, sin piquetes extorsivos y sin emitir moneda. Y hasta el tiempo de volver a internarlo, Lanata empezó a criticar fuertemente a Milei, después de que este lo acusó de “ensobrado” en un lejano tuit del que ya nadie se acuerda. Independientemente de la salud del periodista, este ya estaba en retirada de los medios y muchos tomaron la posta de su método de informar, pero bancando implícita o sugestivamente las medidas extremas que está tomando el actual gobierno para estabilizar la Argentina, aunque algunos otros, también salidos de su escuela periodística, abogan una “Corea del Centro” permanentemente, siempre poniendo entre algodones al peronismo, para que “no los moleste”. Lanata siempre fue crítico de cuanto poder se le cruce, incluyendo a los que de manera muy discreta mostró cierta simpatía. De eso se trata el periodismo, si no, como se leyó alguna vez, serían relaciones públicas.

El diario que fundó Jorge Lanata hace 37 años, hoy pertenece al Grupo Octubre, del jefe del sindicato de porteros Víctor Santa María, explícitamente alineado con el kirchner-peronismo. Tras la muerte del periodista, apenas lo anunciaron en un mínimo espacio como “uno de sus fundadores” y en una corta nota sin firma, aclaran que “toda la derecha lo lloró”. No les alcanzó con ignorarlo en la celebración de los 30 años del diario en la ex ESMA con CFK de oradora. Los canallas e irrespetuosos nunca dan puntada sin hilo.

Fue el único que, frente a una cámara, le dijo “pobre vieja enferma” a Cristina Kirchner. Terminó convocando a más gente que Bernardo Neustadt y su “marcha del Sí” en apoyo a Menem y que a este le sirvió para marcar la cancha a los sindicatos que le estaban empezando a dar la espalda. Jorge, que nunca usó redes sociales, se sirvió de ellas para aumentar su popularidad y fue uno de los primeros en prestarle atención, cuando todavía hoy cierta parte del periodismo sólo se mira el ombligo. Seguramente si hubiera tenido la salud que tenía hace unos años, haría un PPT contra el gobierno de Milei, a costa de perder miles de seguidores, pero no hubiera sido él si no lo hacía. Además, con todo el libreto que le ha dado el kirchnerismo, de ese lado tenía informes ad infinitum. En 2013, al ganar uno de sus 23 Martín Fierro, habló de “la grieta”. Por primera vez alguien le puso nombre a uno de los “logros” más grandes del kirchnerismo. El apotegma de “divide y triunfarás” le funcionó en su momento, pero solo había quedado el “divide”. En aquel discurso, Lanata fue muy claro. Es cultural en sentido extenso, tiene que ver cómo vemos el mundo. La grieta ha separado amigos, hermanos, parejas, compañeros de laburo. Antes había más gente que yo saludaba acá y ahora no me saludan. Esta historia que quien está en contra es un traidor a la patria… y se tiene que poder estar en contra sin serlo. La última vez que pasó fue en los años 50 y esa grieta duró 50 años. Creo que todos somos la patria, nadie tiene el copyright de la patria, la Argentina no es de ningún partido. Ojalá que algún día podamos superar esta grieta porque dos medias Argentinas no suman una Argentina entera”. Todavía no sabemos cuánto va a durar la grieta que creó el kirchnerismo. Una pregunta que nos vamos a hacer en cada cambio de época y cada nueva generación.

“Lanata fue un genio igual que Maradona, se drogaba igual que Maradona, terminó gordo igual que Maradona y murió joven como Maradona” fue la comparativa que hizo Jaime Bayly sobre el periodista. Nunca se pudo librar del fantasma de sus vicios, en el caso de Jorge, del cigarrillo, del cual ni siquiera un comprometido trasplante de riñón que le salvó la vida y que lo contó entre fuertes lágrimas en su programa, logró que lo deje. Más allá de su semblante de rockstar excéntrico, siempre fue generoso y nunca fue egoísta con sus colegas. Tampoco le hizo asco al trabajo en campo, no importa cuál haya sido el lugar, sea la selva chaqueña o las islas Seychelles o el hotel fantasma de los Kirchner. Se peleó con cuanto medio de comunicación haya mostrado su intimidad sin su permiso y luego se le pasó el enojo y hasta terminó abriendo las puertas de su casa hasta para sus propios informes. Pasó de ser de culto a ser popular, algo que pocos logran. Pasó Lanata, pero como decía Machado, “todo pasa y todo queda”. Y de Jorge Ernesto, todo lo de él quedó para mucho tiempo.


Esta es la primer publicidad del diario Página 12 en 1988, con la locución de Eduardo Aliverti, quien años después despotricaría el trabajo del fundador del diario por no alinearse con el kirchnerismo.

EL VETO VENCIÓ AL ODIO

790 592 Juan Emilio Mirabustos

¿Fue una de las derrotas no electorales más grande que tuvo el peronismo? Fue una de las derrotas no electorales más grande que tuvo el peronismo.

Por José Jorge Del Tejado

Están groggys. Sudan impotencia. Están sin el poder que tuvieron por dos décadas. El Kirchner-peronismo está viviendo uno de sus peores momentos. Por mayoría, el veto presidencial que impidió más despilfarro en el presupuesto de las universidades públicas sigue firme. Y en la calle, esa que perdieron gracias al protocolo anti-piquetes, se sintió con fuerza violenta. Y decimos la calle, porque las amenazas de muerte a los diputados que votaron a favor del veto se multiplicaron como conejos en menos de dos días por todas las redes sociales. Las tomas a las facultades crecieron desde mucho antes de la votación, sabiendo o intuyendo el inminente final. Todas ellas, comandadas por docentes resentidos del cambio de época y “pibis” a los que no les interesa seguir cursando y siguen ahí sabiendo que es una pantalla para su proyección de futuro político. Todos quieren ser la impresentable Ofelia Fernández, ex funcionaria del último gobierno K y hoy desaparecida hasta de los medios. Todos quieren vivir del Estado. Toda una generación devastada mentalmente por ese fentanilo que era el “Estado presente”.

No pasará mucho tiempo para tomar dimensión de lo que fue la aprobación en Diputados del veto al despilfarro universitario. Mucho menos la aplastante derrota que cargará durante mucho tiempo en sus hombros todo el “club del helicóptero”; peronistas, kirchneristas, radicales con síndrome de Estocolmo y la izquierda, ese eterno “pata de lana” del movimiento que inventó ese milico de apellido Perón. Si algo marcó el comienzo del fin del gobierno democrático de Cambiemos, fueron las 14 toneladas de piedras que tiraron en 2018 las hordas populistas en contra de una ley que beneficiaba a los jubilados.

El comienzo del fin del Kirchner-peronismo, quizás ahora sí, sea la persecución al periodista Fran Fijap para lincharlo. Lo salvó un pibe que trabajaba de delivery y las empleadas de un local de empanadas, que casi queda destruido de no ser porque cerraron a tiempo las persianas. Fijap se salvó de milagro. Con 22 años dejó una vez más en evidencia que ellos no toleraron ni tolerarán la paliza electoral que se comieron el año pasado, mucho menos que, con casi todo el Congreso en contra del Gobierno, pierdan ahí tanto como ya perdieron en la calle. De nada sirvió la pantomima en algunas universidades de declarar “persona no grata” a quien ose estar a favor del veto, un verdadero “apartheid” en un lugar público, donde deberían convivir muchas ideas y pensamientos. Lo de la inmensa cantidad de universidades abiertas por el kirchnerismo no es una idea loca. Su objetivo principal fue ser los aguantaderos de ellos cuando no son gobierno. La gran mayoría de los que intentan estudiar en esos “templos del saber” ya están hartos de la militancia impuesta, de que interrumpan las clases exigiendo que firmes un petitorio por Aerolíneas, cuando en su vida se subieron a un avión. La gente ya está harta de ellos, por eso pierden elecciones, por eso perdieron el poder. Por eso a ellos sólo les quedan las redes sociales, C5N, Blender, Gelatina, Radio Con Vos y El Destape para desahogarse, para hacer catarsis, para hablarle a su propia pared. Por eso sólo les queda vociferar cantos racistas y antisemitas, “con los huesos del Peluca, vamo’ a hacer una escalera”, “como a los nazis les va a pasar” … pero sabemos que, entre toda esa violencia, de putear a la tele cada vez que sale la foto del fiscal Nisman (de buena fuente sabemos que muchas familias fanáticas K hacen eso), de caranchear a una de pañuelo celeste entre cinco de pañuelos verdes (qué época nefasta), de “autorizar” a la policía a detener, torturar y a veces matar a quienes salían a la calle durante la cuarentena más larga del mundo, de intentar matar en una marcha a un periodista que piense distinto… sabemos que, al llegar a sus casas, se encierran en el baño a llorar. Así, como cuando su cuadro de fútbol pierde por goleada. Fútbol y política, un solo corazón. No les importó votar a quien casi nos deja en una híper, “lo dijo la jefa” y no se discute. Ahora lloran, rompen cosas como el Tano Pasman.

El Presidente Javier Milei junto a Fran Fijap y el chico del Rappi que le salvó la vida al periodista cuando el kirchnerismo y la izquierda troskista quiso lincharlo en las afueras del Congreso.

Perdieron, pero todavía faltan más cosas. Con gestión, frenaron una hiperinflación inminente y hoy, la mensual es cuatro veces menor que la que estaba dejando Sergio Massa, el “candidato de los trabajadores”, como decía la mafia sindical. El 52% de pobres es todo del kirchnerismo y de la gestión de los Fernández; de la condenada y del golpeador de mujeres. Todavía faltan más cosas. Falta que lleguen inversiones al país, falta una nueva etapa de un plan económico que está dejando en cero el déficit fiscal. Y aunque muchos medios están caminando por las paredes padeciendo el síndrome de abstinencia de pauta que, en teoría, finaliza el 10 de diciembre, el humor de la gente se blindó. La popularidad de Milei bajó unos puntos, pero la mayoría dice que es mejor una cirugía mayor que seguir tomando aspirinetas. Esto recién comenzó. La gente, el ciudadano de a pie, empieza a aprender a salir de las crisis por uno mismo en lugar de dejarse psicopatear por los espejitos peronistas de colores de siempre.

Para terminar, un par de preguntas. Lo que le pasó al colega Fran Fijap, curiosamente, no despertó el clásico “ah, pero” del kirchnerperonismo. ¿No se acordaron de la agresión a un movilero de C5N durante el histórico #8N allá por el 2012? ¿No se acordaron de cuando corrieron a Ezequiel Guazzora y se tuvo que refugiar en un sex shop? El silencio militante en los grupos de whatsapp y en las redes sobre ese tema, por parte de la militancia K, es sepulcral. Es lógico. Lo de C5N lo armaron entre el movilero y su amigo. Y Guazzora está lavando tápers en la cárcel por abusar de una menor de edad. Todo del kirchnerismo, como su reciente derrota en el Congreso.

HASTA SIEMPRE, EDGARDO

1024 682 Juan Emilio Mirabustos

Una semblanza necesaria para alguien que jamás dejará de ser necesario.
Por Juan Emilio Mirabustos

La mayoría de nosotros lo conoció cuando empezó con su programa de radio, aunque muchos ya lo ubicaban de su participación vecinal y de su gran pasión por los animales, siendo un experimentado entrenador de perros. En un principio, el programa se llamó “Es lo que hay”, salía al aire por la FM Popular y lo conducía con una amiga de él, también bichera y apasionada por la comunicación: Gabriela Rosas. El ciclo fue lentamente mutando a lo que terminó siendo. Gabriela no pudo seguir con el programa (tiempo después condujo su envío propio, “Todo lo contrario”, también en la Popular) y apenas un año después, tras aquel histórico #8N del 2012 que empezó a sacudir ese avispero casi intocable que se convirtió el kirchnerismo cuando la viuda de Néstor fue votada hasta por ajenos, se empieza a meter en el equipo Gustavo Ladelfa. La cosa iba tomando forma. No era solamente la investigación y la denuncia frente a un micrófono, sino también estar en el lugar de los hechos; desde sesiones en el Honorable Concejo “Delirante”, como lo llamaba Edgardo a ese recinto, hasta meterse en el medio del campo que lentamente se iba contaminando de residuos tóxicos, en la zona de Cuartel V.

Una foto histórica. Edgardo haciendo “photobombing” en la comunicación oficial de Mariano West, cuando fue intendente de Moreno. La foto duró poco y nada en las redes municipales.

Todo iba muy bien en el difícil dial de la Popular, siempre condicionado por los anunciantes y las líneas editoriales oficialistamente peronistas, hasta que una investigación involucró a un dirigente muy poderoso de la zona que tenía gran influencia en esa radio. La respuesta fue contundente: “Es lo que hay”, ahora llamado “Moreno lo que hay”, dejó de tener aire en la Popular, comunicándoles ese mismo día de salir al aire e impidiéndoles entrar al estudio, al lado del Moreno Shopping. En solidaridad con semejante censura, algunos programas dejaron de salir por decisión de sus productores y creadores, entre ellos, “El ciudadano” de Héctor Daniel Larsen, que tiempo después y por un corto tiempo, fue dueño de FM Amiga, luego rebautizada Oeste San José, quien les terminó dando aire totalmente libre, no solo como el programa insignia, sino también con “La ventana”, un programa que empezó siendo una distensión, pero se convirtió en la continuación de “Moreno lo que hay”. Por el programa participaron desde proyectos políticos como Jaime Morado, historiadoras como Victoria Armoa, personalidades como Roberto Rimoldi Fraga, hasta promesas políticas que tiempo después, sucumbieron a la presión y al dinero peronista, como el otrora dirigente joven Lucas Franco, entre tantos otros.

Edgardo junto a Gustavo Ladelfa en Radio Contacto, de San Antonio de Padua, la última estación por aire donde se transmitió “Moreno Es Lo Que Hay” en 2017.

“Moreno lo que hay” o “Es lo que hay” pasó por FM Popular, FM Amiga, FM Oeste San José, AM Renacer, AM Contacto, Tu Dial… Llegó a posicionar figuras de la política que no tenían prensa en ninguna parte, aunque la mayoría decidió pasarse al “lado oscuro” y cambiar el Nokia 1100 por el Iphone 14. Recibió incontables demandas, pero si no fueron desestimadas, se ganaron limpiamente. Edgardo recibió decenas de amenazas telefónicas que siempre eran respondidas con risas. A Gustavo le terminaron baleando el frente de su casa. Pero aun así siguieron adelante. Hasta donde se pudo: la hora en las radios cuesta mucho y Edgardo era reacio a aparecer en las redes sociales o en otro medio que no sea una radio y frente al micrófono. Le encantaba: el programa tuvo una temporada que duraba tres horas semanales.

Hasta que en 2017 lo pudimos convencer y empezaron las transmisiones en Facebook live. Todavía faltaba un poco bastante para que llegue la pandemia y todo, o casi todo, sea por Zoom. Las posibilidades de volver a la radio común y corriente eran nulas. Nadie quiere un programa tan comprometido con informarle la verdad a la gente. Es más fácil ser un “empresario periodístico”, llenar de gacetillas las redes sociales y despotricar a la “competencia”, como lo hizo una vez un impresentable comunicador local, diciendo que Ladelfa ni siquiera era un “intento de periodista” e intentándolo culpar de sabotear la presentación de la nueva intendente morenense, también nueva empleadora de ese “periodista”. Quedaba la libertad, algo limitada a veces, de las redes sociales. Y lo que empezó tímidamente como pruebas de transmisión, resultó un programa semanal con muchísima audiencia, invitados especiales, anunciantes y todo lo que la tecnología podía aportar en unos meses tan difíciles como lo fueron en la cuarentena más larga del mundo, que padecimos todos los argentinos, mientras los amigos de la pareja presidencial festejaban cumpleaños y armaban partuzas en la quinta de Olivos.

El afiche que presagiaba un éxito muy grande en las redes sociales. La vuelta de MLQH en formato facebook live, un ciclo que duró cuatro años, hasta fines del 2021.

El programa duró, ya para ese entonces con ediciones discontinuas, hasta diciembre de 2021. Para ese tiempo, la salud de Edgardo empezaba a desmejorar, aunque lo disimulaba muy bien entre los que lo veíamos seguido. Sumado también al estrepitoso fracaso de un gobierno que prometió asado todas las semanas y sólo hay polenta fría, con una inflación que nadie quiere controlar y una falta de trabajo como no se vio en décadas. Todo resultado del voto berrinche para “castigar” a la coalición Cambiemos, hoy Juntos por el Cambio. En ese interín, Edgardo y Gustavo, hastiados del ninguneo de los representantes morenenses de la oposición al peronismo gobernante, decidieron empezar a prestarle más atención a la emergente corriente libertaria, que llegó a ubicarse segunda en las elecciones de medio término en CABA. El programa de radio “Moreno es lo que hay” estaba empezando a ser muy difícil de retomarlo por las ocupaciones de cada uno. Para este año, 2022, empezaron las conversaciones de sociedad con Agencia Nova, el más importante conjunto de medios informativos independientes, dirigido por Mario Casalongue, quien vio con mucha atención el crecimiento de Moreno Es Lo Que Hay como medio en las redes sociales y por la calidad de presentación que tenían cada video que difundían. Y así fue que el 17 de octubre, polémica fecha si las hay, MLQH queda en buenas manos para su consecuente evolución, su crecimiento como medio. Y como una cosa tan extraña y a veces hasta lógica del destino, tres días después de que MLQH se convierta en un medio regional, Edgardo Alejandro Readigos, su creador, nos deja físicamente, tras luchar dignamente contra un cáncer hepático.

Su legado de comunicador quedó bien asegurado. Su legado como ser humano quedó para siempre entre nosotros. Edgardo no solo era ese tipo difícil, complicado y calentón como lo conocimos, “facho” como lo bautizó una profesora de teatro que usurpó una casa para hacerlo centro “cultural”. Era también un profundo ser humano, con el que podíamos tener conversaciones larguísimas de todos los temas, no sólo de la política, que tanto le apasionaba. Como escribieron en las redes, un gran amigo de los amigos, un brillante asador, alguien que siempre te daba consejos para cuidar a tus mascotas, que no importaba la hora, el salía con su coche e iba a ver qué pasó en el difícil barrio donde vivió, Malaver. Nunca dejó de lado su orgullo de ser “nacionalista y católico” entre tanta ideología de género, feminismo fundamentalista y pañuelos verdes que te fajaban si llevabas un pañuelo celeste atado en tu mochila. No le temblaba el pulso para meterse en una pequeña horda de izquierdistas de fotocopiadora de facultad (sí, esa izquierda tan pata de lana del peronismo) que querían embarrar la cancha de las marchas contra el populismo que se seguirán haciendo, increpándolos a voz en cuello con un poderoso “no es el lugar, flaco, no es el lugar”.

Edgardo tuvo su descanso final en Chacarita, barrio capitalino del club de sus amores. Lo acompañamos todos los que alguna vez nos cruzamos con él y lo conocimos bien. Nos hubiera gustado, más allá de las diferencias editoriales, un homenaje de los medios locales. Nadie dijo una sola palabra. Solo los seguidores de MLQH expresaron su dolor por la muerte de alguien que muchas veces les abrió los ojos informando.

Moreno Es Lo Que Hay empezó una nueva etapa, quizá la más importante de todos estos 11 años de existencia. Pero nosotros, los de la primera camada, seguiremos persiguiendo la verdad, no solamente del lado periodístico. En esta web, la primera, la que comenzó con todo lo que actualmente no para de crecer, seguiremos escribiendo, teniendo posición tomada y gran parte de lo que estás leyendo aquí, va a estar también publicado en la flamante web de Moreno Es Lo Que Hay. Aquí seguiremos un tiempo más, hasta acoplar todo en un solo lugar.
Desde donde estés ahora, siendo parte del aire, te queremos agradecer, Edgardo, porque creaste el mejor monstruo que podía tener un pueblo ávido de informarse como corresponde. Pero también dejaste un legado de amistad inquebrantable, algo que es muy difícil conseguir hoy día.

Gracias, por tanto. Y gracias a vos que leíste estas líneas. Sigamos en contacto. Falta cada vez menos para que Moreno deje de ser lo que hay.

UNA VEZ MÁS, UN PADRE IMPLORA POR VER A SU HIJO

576 371 Juan Emilio Mirabustos

Decenas de causas se amontonan en los juzgados de familia, tanto que se han convertido en la deuda más grande que tiene el poder judicial con sus ciudadanos. Moreno no es la excepción, la escasez de Tribunales de esta especie se ha transformado en endémica, especialmente en el conurbano bonaerense; abarrotado de habitantes. Varias localidades, entre ellas la nuestra aguarda la creación de los mismos, para poder contener la andanada de conflictos intra parentales de todo tipo, sobresalen los de índole conyugal, que pujan por la tenencia o manutención de los menores a cargo.

El caso que vamos a relatar se encuadra en lo expuesto renglones arriba. Se trata de una ex pareja, en la cual el hijo ha quedado a cargo de su madre y no permite que vea a su progenitor porque no está conforme con el dinero que este le transfiere.

Y a partir de aquí una batería de artimañas por parte de la mujer para evitar que el niño vea a su padre. Desde falsas denuncias por hostigamiento en la comisaria de la mujer (incorrectamente tomadas por el personal policial), hasta perimetrales mal emplazadas por la misma dependencia. Se agregan, la incomunicación telefónica y la excesiva persistencia sobre el niño, para que tenga el menor contacto posible con su papa.

El caso de Gustavo Odato, lo ha tomado el estudio de los Doctores Senucian/ Portillo y ella en persona se ocupa del mismo, debido a la gran disparidad de fuerzas que observa, entre el Estado; que tiene la única misión de impartir justica, y el damnificado.

La defensa rápidamente contrarresta las medidas de la demandante, apelando la restricción perimetral al domicilio del menor por parte Odato, (por infundadas) para luego efectuar la denuncia correspondiente por impedimento de acercamiento. Gustavo perdió contacto con su hijo en octubre de 2021 y en este momento se encuentra inmerso en una gran depresión.

Resta saber si la ex concubina y madre del menor, (J.M) se vale de alguna influencia, para conseguir que les tomen las denuncias en tiempo record y sin la debida constatación de los hechos.

Se cuentan por decenas los casos como este, en donde se rompe el vínculo padre-hijo, causando un perjuicio irreparable y la justicia que permanece con la venda en un solo ojo, es la primera que debe dar respuesta a los ciudadanos muy a pesar de la lenta y pesada burocracia judicial.

20 AÑOS DESPUÉS PERSISTE LA PREGUNTA: ¿HUBO UN GOLPE CONTRA DE LA RÚA?

780 470 Juan Emilio Mirabustos
Por Christian Sanz. Director de Diario Mendoza Today.

Hace casi 20 años, el 19 de diciembre de 2001 fue el comienzo del fin de un gobierno que venía haciendo agua desde casi sus comienzos: el de Fernando de la Rúa. Ese día se produjo su salida anticipada del poder Ejecutivo y se dio un quiebre en lo que a política tradicional respecta.

Para la mayoría de las personas se trató sólo de la renuncia de un mandatario que se encontraba perdido en su propio laberinto de indecisión, empujado por el clamor popular. Pero aquellos que han investigado y analizado a fondo todos los factores que sucedieron antes, durante y después de ese día, saben que no fue así. Hay demasiados indicios que —analizados en conjunto— demuestran que hubo un verdadero golpe institucional, llevado a cabo por un conjunto de personas que agrupaban intereses políticos —y no políticos— específicos.

Si bien el Gobierno de De La Rúa fue un rotundo fracaso —desde que asumió bajaron las reservas monetarias del Banco Central, y se incrementaron tanto la desocupación como los índices de pobreza— eso no quita que, desde ciertos círculos importantes de poder, se le haya dado un “empujoncito” para ayudarlo a caer.

Hablábamos de indicios. Bien, uno de ellos se dio cuando Eduardo Duhalde, en un almuerzo informal con financistas y banqueros, pronunció una frase que provocó silencios y miradas entre los comensales: “En diciembre, el presidente de la Argentina soy yo”.

La afirmación de Duhalde quedó plasmada en un informe de inteligencia reservado norteamericano que llegó a dos escritorios de Buenos Aires. Ninguno de esos dos escritorios era el de De la Rúa.

¿Más indicios? Previo a la caída de De la Rúa hubo reuniones, conspiraciones, saqueos, movilizaciones y declaraciones públicas referidas a la posibilidad de que no terminara su mandato.

Incluso existió una carta certificada escrita por un agente de Inteligencia varios meses antes del 19 de diciembre en la que se hablaba de la posibilidad de que De La Rúa no terminara su mandato. El agente se llama Mario Aguilar Rizzi (1) y se reunió con quien escribe este artículo a fines del año 2000 (2), a quien le dio copia de la misiva referida, la cual fue entregada a su vez a funcionarios de Casa de Gobierno.

Debe mencionarse que en una de las partes de la carta, Aguilar asegura que entregó “más de 21 notas en casa de Gobierno (…) dirigidas al Sr. Presidente. Todas ellas selladas y firmadas como recibidas” y asegura saber acerca de “la existencia de un plan de desestabilización”. La trama la repitió el espía ante el juez Norberto Oyarbide.

Demasiadas casualidades.


El libro

Los periodistas Guillermo Arisó (3) y Gabriel Jacobo (4) investigaron exhaustivamente lo sucedido antes y después de los sucesos de diciembre y volcaron su experiencia en un elocuente —y no menos brillante— libro llamado El Golpe SA, en el que desentrañan los pormenores de lo ocurrido en torno a la caída de De La Rúa.

A ese respecto, los autores detallan un panorama que nos permite entender parte del contexto de esos días: “La complejidad de intereses en pugna que hay en nuestro país demuestra que existen muchas orfandades normativas, que no ponen un límite claro entre los derechos y necesidades de la sociedad y los intereses de las corporaciones.

Pocas dudas puede haber acerca de que en el año 2001 en la Argentina se tramó y realizó un golpe de Estado. Esa corporación bien se pudo haber llamado ‘El Golpe S.A.’ y por la disparidad de socios y accionistas, de intereses económicos y políticos, que se conjugaron para un mismo fin: tomar el Estado como botín de una guerra política y económica”.

Más adelante, Arisó y Jacobo cuentan dos anécdotas reveladoras: “El Mercurio, de Chile, en su edición del 9 de enero de 2002, tituló: ‘Menem acusa a Duhalde de derribar a De la Rúa’. El ex presidente, en la nota, vinculó también a Ruckauf y Alfonsín. En su declaración ante la justicia argentina, Menem habría ratificado todo lo que dijo ante el diario chileno.

Meses después de la asunción de Duhalde, allegados directos a fuentes norteamericanas de información dejaron trascender que altos integrantes del Gobierno solicitaron y recibieron de algunos empresarios y banqueros una cifra varias veces millonaria en dólares para decretar la pesificación asimétrica sin límite de montos.

A pesar de que la primera fuente de esta versión podría ser poco confiable, y seguramente interesada, un influyente senador de la UCR reveló cara a cara a los autores de este libro que el decreto 214102 (pesificación de todas las deudas) ‘salió en 24 horas, fue un gran misterio y ni siquiera se sabe quién lo redactó’. Consultado sobre las versiones referidas a que se pagaron varios cientos de millones para que ese decreto viera la luz, afirmó en silencio. Un diputado del peronismo también lo corroboró sin dudar durante la entrevista que se le realizara para esta investigación”.

Más claro, echarle soda…


La entrevista

“Hacer este libro nos llevó un año y medio”, comenta café de por medio Guillermo Arisó, “es una guía para desentrañar un laberinto borgiano y kafkiano que constituyó la caída de Fernando De la Rúa. Si bien la trama que descubrimos, por fuentes que nos exigieron un estricto ‘off de record’, corresponde a un golpe de estado, también ese gobierno invitó a que esto ocurra. Efectuado para lograr una devaluación que trajo aparejada una brutal transferencia de recursos, que aniquiló el poder adquisitivo de los salarios de los sectores de menores recursos, y benefició a la burguesía nacional pues así pudo licuar sus deudas. Con el telón de fondo de la disputa económica entre los dolarizadores y los devaluadores, cuyo enfrentamiento enconado se llevó puesto a un gobierno. El Golpe SA. es el revés de la trama, que surge cuando con Javier nos juntamos en un almuerzo y cotejamos lo que comentaron sobre el tema algunas fuentes comunes. No nos sorprendió para nada el silencio de los grandes medios, que se mantuvieron absolutamente fieles al pacto de silencio porque este tema les resultó indudablemente demasiado pesado. “La investigación que están haciendo es inútil —dijo alguien que entrevistamos—. Los que realmente tienen la información no hablan, y los que hablan no tienen la información. Cuelguen los botines que es tiempo perdido. No van a sacar nada en limpio”.

“Nosotros lo miramos con cara de suficiencia. Era uno de los primeros reportajes que hacíamos para esta investigación y derrochábamos a los cuatro vientos la seguridad de los osados. Él apoyó las manos en el escritorio, se paró, y dio por terminada la entrevista”.

Es la declinación de la tarde del lunes 21 de marzo, inicio del otoño, y este cronista dialoga con los nombrados, buscando dilucidar el “detrás” de tanto silencio oprobioso. “Pero el plan de los devaluadores no se cumplió”, continúa Ariso, “Remes Lenicov no estaba tan errado, pero no llegó al seguro de cambio aunque sí logró la pacificación y la devaluación. Básicamente, esta trama constituyó el trasfondo del enfrentamiento entre el sector financiero y la oligarquía exportadora, o sea la provincia de Buenos Aires contra el resto del país. Y la clave, se encargó de elaborarla Duhalde, cuando cinco meses antes del 19-20 de diciembre, en agosto, charlando con sectores financieros neoyorquinos, les comenta que en diciembre el presidente argentino iba a ser él. Pero para lograr esto no estuvo solo, puesto que contó con la inapreciable ayuda del radicalismo bonaerense que lo apoyó en bloque. También contó con el apoyo de la Liga Federal de Ramón Puerta, mientras que Cavallo, aunque se obstinaba en no prestarle dinero a la provincia, por detrás bancaba a Ruckauf”.

“Aunque todo esto fue una vertiginosa ordalía”, enfatiza Jacobo, “en la actualidad parece que pasó un siglo de estos sucesos. Porque, viendo lo que está sucediendo, parece que los argentinos no aprendimos nada. Nuestros gobernantes, parecen que no pueden, pero en realidad no quieren acabar con la maldita corporación política bonaerense, que desde 1987 ostenta un poder absoluto. Por eso, estamos asistiendo a una degradación del sistema del sistema democrático, y la gente se limita a una participación netamente tangencial. En estos 20 años, el capitalismo argentino se convirtió en el zorro al que dejaron suelto en el gallinero pues la teoría liberal del derrame fracasó estrepitosamente”.

Las palabras de Arisó y Jacobo de pronto se vuelven proféticas. De golpe, nos comienzan a cerrar un montón de cosas que nos habían quedado en el aire.

De golpe… empezamos a entender el golpe.

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(1) Mario Aguilar Rizzi es uno de los tantos denunciadores públicos que pululan por ahí, sólo que tiene el prestigio de haber anticipado algunos temas clave, como el atentado a la AMIA y la muerte de Carlos Menem Junior.

(2) La reunión fue con Christian Sanz en una confitería de Liniers, en Capital Federal.

(3) Guillermo Arisó es licenciado en comunicación de la UBA, donde fue jefe de trabajos prácticos de la cátedra de Aníbal Ford. Es consultor en comunicación masiva y comunicación pública y ejerció el periodismo gráfico en distintas publicaciones como editor, redactor de política y colaborador en temas de filosofía, sociología y semiótica. Su mail es ariso@ssdnet.com.ar

(4) Gabriel Jacobo tiene un posgrado en periodismo institucional en la OEA (centro de ex becarios de Naciones Unidas) y fue docente en el Círculo de la Prensa y consultor en comunicación. Trabajó en varias publicaciones de la editorial Perfil y en el diario La Prensa. Fue adjunto de la Dirección de Relaciones Institucionales y responsable de prensa de Azul Televisión. Su mail es Gabriel.jaco@hotmail.com.

(*) Con la colaboración de Fernando Paolella

(c) Diario Mendoza Today. Fuente del artículo.

TODA LA DERROTA DE FRENTE

879 586 Juan Emilio Mirabustos

Se acabó lo que se daba. Como cada elección post PASO, se confirma, números más, números menos, lo que sucedió en las urnas. Los segundos pueden remontar un poco más lo pésimo que les fue dos meses atrás, pero no les alcanza para “darlo vuelta”. Le pasó a Juntos por el Cambio, en la remontada más épica que haya tenido una coalición en toda la historia de nuestro país. De un mamarracho de 17 puntos de diferencia, terminó perdiendo por 7. Sí, diez puntos subió poniéndose al hombro una campaña internacional, una masiva concurrencia a las urnas y también, apoyados con el desplome del peso horas después del resultado de unas PASO que aclaraban el panorama para que el kirchnerismo vuelva al poder, con un Alberto Fernández como candidato a presidente que a principios de ese mismo año seguía despotricando contra su empleadora Cristina Kirchner. Allí ocurrió otro fenómeno explícito: la compra de voluntades políticas. Ocurrió en nuestro distrito. Lucas Franco, el eterno y más combativo opositor del kirchnerperonismo, se sentó con Mariano West (el mismo que lo mandó a golpear en una de sus protestas unos años antes) en la Petrobras de Victorica y la vía. Meses después, consigue una banca de concejal haciendo los dedos en ve, tragándose un sapo del tamaño de su orgullo y traicionando a cada uno de sus compañeros del Frente Progresista que lo apoyó en sus caminatas, mate y termo de por medio. A nivel nacional, la agachada monumental de Segrio “ventajita” Massa quien, desde su Frente Renovador, le dio pelea a un kirchnerismo herido en las elecciones de 2013 y se la ganó. Pero así como a Franco o a Alberto Fernández, la cooptación llegó rápida. Él quedó como presidente de la Cámara de Diputados y su esposa, Malena Galmarini, como directora de AySA, la empresa paraestatal que maneja el agua de la provincia. Y lo logró apenas sabiendo cuál es la canilla caliente y cuál la fría. “Gobierno de científicos, no de CEOs” dijo quien hace que funge como presidente.

Si bien el resultado final fue de fotografía de carrera de caballos, Juntos por el Cambio volvió a ganarle al peronismo en la difícil provincia de Buenos Aires, lo cual no es un dato menor.

Pero en todo este entuerto, que vaticinaba un peronismo otra vez eterno, sumado a empresarios periodísticos embelezados por ese espejito de colores del “Alberto moderado”, apareció la pandemia del coronavirus, luego llamado Covid 19. Resignados muchos, enfervorizados algunos, depositaron toda su esperanza en el paternalismo del flamante presidente. Fueron meses que le perdonaron todo, hasta que su joven pareja organice un programa ómnibus para recaudar dinero para combatir la pandemia del cual se sabe menos que con todo lo que se recaudó en el Fondo Patriótico de Malvinas. Llegó a tener casi el 70% de aprobación por cómo “gestionó” la pandemia, quedate en casa que yo te cuido y coso. Pero ese castillo de naipes se cayó al primer chiflete. Se llevó puesto a ministros que se colaron en la fila para vacunarse y organizó un cumpleaños en Olivos durante las más fuertes restricciones. Eso último fue el “cajón de Herminio” que devino durante las PASO en una paliza histórica para el peronismo que se creía “eterno”.  Parecía que se iba a repetir o ampliar ese cachetazo. Pero, rápido de reflejos para cooptar a un complaciente electorado, decidieron emitir más billetes y hasta hacer sorteos de autos para que los voten. El famoso “plan platita”, con Máximo Kirchner como autor intelectual. Al estilo Alberto Rodriguez Saa, que en elecciones pasadas, tras perder, les escribió una carta pública a sus coprovincianos golpeándose el pecho y entristecido porque no lo votaron. Él mismo salió a la calle con un cuaderno para anotar las dádivas que les tenía que dar a cada persona para que lo voten. Y ganó. Al revés que la frase, la culpa no es de quien le da de comer al chancho.

Y eso se sintió fuerte en nuestra difícil provincia, donde sólo se le puede ganar al peronismo con un mínimo márgen, como pasó esta vez, donde Diego Santilli le ganó por casi dos puntos a Victoria Tolosa Paz, la esposa del mejor amigo del presidente (otra vez volvemos con los favores políticos), una impresentabilidad caminando, llena de yerros y ahperomacris, que sólo está ahí arriba porque hace los dedos en ve.

Vaya uno a saber por qué razón, Alberto Fernández presentó una derrota de 8 puntos como una victoria. Aquí junto a la esposa del publicista peronista Pepe Albístur, quien le prestaba su departamento de Puerto Madero al actual presidente y Máximo Kirchner, el autor intelectual del clientelismo explícito que hubo en la provincia y que les sirvió para subir 3 puntos más que en las PASO.

Alberto está cada vez más gagá. Lamentablemente, ni moderado ni independiente. Desde el principio que se sabía que el poder era de Cristina, pero a los medios no les importó porque volvía la pauta pornográficamente gigante. Decir que “el miércoles salgamos a festejar el triunfo” cuando se perdió en todo el país por 8 puntos de abrumadora diferencia, es de una pérdida no sólo electoral, sino también de tiempo y espacio. La presidenta vice no apareció para la foto de la derrota. Debió ser por eso que trataron de disfrazar una paliza como un tropiezo. Se van a aferrar en la casi “dada vuelta” de Buenos Aires, pero enfrente tienen a una provincia que se tiñó de amarillo y liberales agrandados a más no poder tras convertirse en tercera fuerza electoral.

Nadie daba un peso por María Eugenia Vidal como candidata en CABA. Aunque no llegó a perforar el techo de los 50 puntos, al final, la ex gobernadora de la provincia de Buenos Aires arrasó en la capital del país sacándole 22 puntos de ventaja al ex opositor a los K Leandro Santoro que, al igual que la plana mayor del peronismo, habló de una “elección histórica”. Los números, históricos, no se lo confirman.

Y no es para menos. A caballo de un Javier Milei cada vez más desbocado, enamorando con su forma de ser a milenials y centenials que ven videos de Dannan o Laje en youtube, además de electores desencantados con las dos coaliciones mayoritarias, construyó una fuerza de casi ultra derecha a la que no le cabe del todo el debate y el diálogo, que no duda en insultar o poner en duda hasta la sexualidad de quien lo mire cruzado y que del cual sólo se sentaría a tomar un café con Patricia Bullrich, quien no se presentó en estas elecciones de medio término pero recorrió el país para armar equipos que llevaron al triunfo en gran parte del país a la coalición republicana-democrática Juntos por el Cambio. Nadie duda que Pato está construyendo su candidatura a presidente para dentro de dos años, aunque ella no lo admita públcamente. Es la referente de los “halcones”, el ala dura del cambiemismo y la mejor fuerza de choque que tiene una coalición que se destaca por su dialoguismo, algo que a su vez se convirtió en su espada de Damocles. Muchos “libertarios” le abrieron sus brazos a Bullrich y hasta referentes de la comunicación en redes sociales, como Alvaro Zucarelli, no dudaron en sacarse la foto con la presidenta del PRO. La brillante gestión como Ministro de Seguridad en los años macristas fueron un punto más que favorable en su andar político. ¿Habrá quizá mínimamente un diálogo con Avanza Libertad? Javier Milei hace dos meses dijo que sí, hoy dijo que no. Nadie le pide que sea moderado a un personaje novato en la política como el economista, pero debería poner en su agenda un poco de mesura en lugar de fogonear a post-adolescentes todo el tiempo. Algo parecido pasa con José Luis Espert, quien empezó a construir su imagen política en silencio a través de videos en youtube llamados “Tiernópolis”, producidos por gente afin en simpatía a Mauricio Macri. Al descubrirse candidato, ninguneó a todos y se largó solo. Eso jamás se lo perdonaron sus ex amigos. Hoy Espert se consolida a la sombra de la revelación libertaria en estas elecciones, aunque sus desafortunadas frases pidiendo “bala” a los delincuentes no lo acercan ni al halcón más bravo de Juntos. La realidad es que consiguieron un piso de votos lo suficientemente importante como para negociar con la oposición del kirchnerismo. Y el resultado de este domingo aclara un poco más ese panorama.

Durante el discurso de Victoria Villarruel, un custodio amaga a desenfundar un arma en pleno escenario de Avanza Libertad en el Luna Park, ante una supuesta invasión del público. El custodio fue echado del recinto, al igual que Gustavo Durini, quinto candidato por la coalición libertaria, que se encontraba borracho en el recinto y molestando a sus propios seguidores. El líder de ese partido, Javier Milei, repudió el primer hecho y relativizó el segundo. Dos imagenes poco amables para un partido que recién empieza a tener espacio en la política argentina.

¿Y Moreno? Sigue siendo lo que hay. De poco sirvieron las denuncias de fraude en un distrito donde, además del clientelismo peronista, tiene una intendente piquetera. Populismo hasta el paroxismo. El peronismo ganó por casi 18 puntos pero sucedió lo que en la mayoría de los distritos: nunca pudieron superar la barrera de los 50 puntos, algo inaudito en los municipios donde el caudillismo peronista parece infranqueable. Y además, tienen enfrente a dos fuerzas opositoras que, juntas, se le pueden acercar mucho si esta tendencia de merma de votos populistas sigue creciendo en dos años. Mientras que Juntos en Moreno casi llega a los 30 puntos, Avanza Libertad cosechó casi 16000 votos y estuvo muy cerca de que Néstor Botazzi llegue a ser concejal. El peronismo sigue siendo el patriarca de las zonas más pobres, donde puede aparecer una Mariu Vidal y les hace el asfalto que el peronismo jamás le hizo, pero llega el peronismo con una bolsa de polenta y van y los votan a ellos. Un quiste que costará aún más años extirpar en el definitorio conurbano bonaerense.

Nancy Sena, quien se hizo popular por ser el primer travesti en casarse en Moreno (luego divorciarse) y tener un DNI con el sexo cambiado, consiguió empleo en el municipio y de ahí comenzó una carrera cuasi-política en defensa de la sexualidad diversa. Actualmente tiene un programa en la radio del municipio y milita fuerte a favor de la intendente Mariel Fernández. Aquí vemos a Nancy, aparentemente festejando, en el bunker kirchnerperonista del Teatro Italiano, el mismo lugar donde Mariel pidió “desaparecer” a Mauricio Macri y María Eugenia Vidal dos años atrás.

¿Grandes derrotados? Sí, claro. El peronismo perdió la mayoría automática que tenía en el Senado desde 1983. Es un avance inmenso. El Senado deja de ser la escribanía del peronismo y a CFK se le va a hacer más difícil todo en su aguantadero. En Diputados la cosa también cambia, aunque el dialoguismo va a ser la estrella en este nuevo período que comienza el 10 de diciembre próximo. Los melones se empezaron a acomodar en la carreta. El peronismo dejó de ser “infinito” después de 18 años y todo puede suceder. Lo bueno de todo esto, es que ahora sí, la incertidumbre dejó atrás a la resignación.

MORENO: DE LA CIUDAD “DORMITORIO” A LA FÁBRICA DE POBRES

695 317 Gustavo Ladelfa

A nadie escapa que Moreno venía creciendo en 100.000 habitantes cada diez años desde los ochenta. La movida impulsada por un tal Ernesto Lombardi y su famosa mesa sindical y el grupo conformado por el ya fallecido arquitecto Claudio Caveri, el ingeniero Luis Brunatti, Juan Bebe Ricci y compañía por el otro.

Se trataba de un grupo de intelectuales de izquierda encolumnados detrás de las ideas Guevaristas, que quedaron sepultadas definitivamente en La higuera en octubre del 67 y en las Encíclicas papales que rezaban sobre el derecho inalienable del hombre sobre la tierra. Allí donde chocan el ateísmo marxista y la fe católica, idéntica contradicción hallada en los muchachos del Nacional Buenos Aires, que pasaron de las Juventudes Católicas a engrosar las filas de Montoneros.

La situación se aceleró aún más con la llegada a los pagos de Florencio Molina Campos, de un tal Mariano Federico West Ocampo. Nacido en Mar del Plata, llego a Moreno con 24 años recién cumplidos para ocupar un cargo en la Dirección de Tierras y Vivienda en el gobierno democrático del Doctor Ibáñez. Venia auspiciado desde el obispado de Morón en aquel entonces en manos de Monseñor Laguna; del que, según dicen fue monaguillo. Allí nació la Organización Madre Tierra de la cual West fue miembro fundador.

Más tarde paso a ocupar la Secretaria de Bienestar Social del municipio, con Lombardi como Intendente y los asentamientos de la periferia comenzaban a crecer con una velocidad inusitada. Se trataba de miles de personas trasladadas de las incipientes villas de la Capital y del primer cordón de conurbano, más tarde comenzaron a llegar migrantes del NOA Y NEA, por ultimo arribaron los extranjeros marginales de Bolivia, Paraguay y Perú, expulsados por la propia miseria de sus países de origen.

Se ponía en marcha el perverso sistema de atestar de familias el territorio, asentándolas sobre parcelas fiscales sin ningún tipo de infraestructura ni de servicios prestablecidos. El máximo responsable: Mariano West, que insiste con retener esa pequeña cuota de poder que aún le queda.

El daño sobre la ciudad ya está ejecutado, según las últimas Encuestas Permanentes de Hogares (EPH), Moreno ha recibido los últimos diez años la mayor cantidad de migrantes, teniendo en cuenta los más dos mil doscientos distritos de todo el país. El único objetivo a la vista de ese grupo de hombres y mujeres que condujeron los destinos de este Moreno totalmente desarticulado, fue documentar a cientos de miles de almas, mantenidas con el goteo de los fondos provinciales y nacionales. El resultado a la vista fueron las victorias aplastantes en las elecciones desde el año 1995 al 2015.

La bomba explota sobre el fin del gobierno de otro peronista: Walter Festa, precisamente uno de los tantos cuadros de West, con el que finalmente depusiera su largo reinado. Unas doscientas mil almas nuevas se fueron subiendo a este barco a la deriva llamado Moreno. El Censo postergado será más esclarecedor al respecto.

Hoy es Mariel Fernández la que continúa recibiendo las esquirlas de tan intensa deflagración. Es tan profunda la devastación, que candidatos oficialistas y opositores coinciden off the record en que este municipio no tiene solución posible a la vista.

Se acercan, una vez más las elecciones de medio término, y en este desconcierto de la no campaña, producto de la pandemia y de las arcas secas del estado, solo se ven fotos de una desvencijada película en blanco y negro de la que Moreno no puede escapar. El abarrotamiento de personas la ha convertido en el distrito más importante en lo que a electores se refiere. Esos mismos que año a año se auto flagelan en nombre de Perón, Evita, Néstor y Cristina; mientras continúan comiendo salteado, pisando barro y defecando en un pozo, con la sola promesa que el próximo bono les otorgue, aunque mas no sea un frasquito chiquito de felicidad como la muestra gratis de esa fragancia parisina de moda, la cual nunca van a poder disfrutar.

Es tan nocivo lo que ha desplegado la política de la democracia sobre estas comunidades, que la reversión será necesariamente muy dolorosa, tanto como intentar mover un cuerpo completamente fracturado, sin antes colocar los huesos en su lugar y sanarlos por completo. Hablamos de personas, de por lo menos tres generaciones de extraviados, que la sociedad los ha repelido hacia los márgenes de la estructura sin posibilidad alguna de reinserción. El país debe preparase a contener a cientos de miles de congéneres conectados al respirador artificial, y reparar el tejido social hasta que sane.

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Mariel Fernández y su primer año: entre la vaguedad y la intrascendencia

510 237 Gustavo Ladelfa

Ningún vecino en su sano juicio le podría pedir un cambio abrupto a la señora Intendente, Mariel Fernández, en un año de gestión, claro, si no se tratara solo de un retoque a la fachada (como la del edificio municipal); pero dentro de la matriz peronista/populista que perdura.

Se modificó el escudo de la ciudad, el logo de gobierno, a todos los funcionarios y sus secretarios, pero Moreno continúa estancado en el tiempo, con dificultades endémicas propias de un país africano.

Con el tejido social hecho trizas más el erario saqueado por las distintas administraciones y sus amigos, la cintura de Fernández no alcanza para esquivar los palos que vienen desde dentro del mismo entorno sumados a lo poco que aporta la oposición local.

El simulado alejamiento del Movimiento Evita, pergeñado en el seno del mismo, para adoptar un pelaje más peronista no engaño a nadie. El nacimiento de la Agrupación Reconquista no movió el tablero de la rancia política morenense. Se visibilizaron de manera remanida con una caravana por el centro de la ciudad, un día de semana y sin respetar las disposiciones emitidas desde el gobierno en cuanto al tratamiento de la pandemia.

Mariel no solo no ha podido resolver el tema de la recolección de residuos (con cambio de empresa incluida), tampoco se ven los cambios en el tema sanitario; las más de 40 salas de atención primaria continúan cerradas o disfuncionando. Como sucede desde tiempo inmemoriales, todo el peso de la atención se volcó al hospital provincial y al modular instalado en Cuartel V, a todas luces insuficiente.

Ni que hablar de la educación, detonada por el Ministro Trotta en la Provincia de Buenos Aires, con la ayuda de los Sindicatos como Suteba. La actividad en las escuelas solo se remite a la entrega de los bolsones con mercaderías cada quince días, con serios problemas de logística y control. No obstante, absorbió los fondos de provincia en lo que respeta a S.A.E. y los de infraestructura en manos de los secuaces del Consejo Escolar oficialista. El hecho es que, si Moreno diera comienzo al periodo lectivo 2021, tendríamos una distorsión de vacancia cercano a las diez mil (10.000) plazas.

En lo que respecta al otro flanco débil del distrito, la seguridad, resulta difícil saber si la mejoría existe. Pero teniendo en cuenta en manos de quien la ha dejado, (los mismos que los del gobierno anterior en su base); los Fraga, Duarte y compañía continúan siendo útiles al status Quo, aunque la cabeza de la Secretaria haya cambiado. Solo dejaron la silla Liliana Ojeda, regresada al Consejo Escolar y Lilian Juárez con prisión preventiva en un establecimiento de la ciudad de La Plata. La estadística comparada no resulta útil, ya que se la destrozo en los años de Scioli como Gobernador, mejorando sensiblemente con el gobierno de Vidal. En estos días se anunció desde la gestión Kiccillof, la construcción de una cárcel y una alcaldía para Moreno.

El mismo Julio Alak visitó a Mariel Fernández, para asegurarle la nueva obra pública, que todos sabemos que no ocurrirá, por lo menos en el corto plazo.

Justamente con uno de los mencionados, estuvo inaugurando un edificio privado el sábado próximo pasado. Extraña actividad en un Intendente, que ese día tenía tres compromisos y solo acudió a este. La nueva estructura es propiedad del Arquitecto Alejandro Micieli e hijos, un ex funcionario de Mariano West, que compartiera aquellos años de Democracia Cristiana del ex Intendente. El mismo Micieli que durante su época de Administrador del IDUAR (Instituto para el Desarrollo Urbano, Ambiental y Regional), se encargara de rezonificar y modificar los Códigos de Edificación de toda la ciudad; incluyendo el emplazamiento en donde hoy se asienta el edificio (otrora zona de quintas a los costados del Acceso Oeste).

Se trata también del mismo Estudio de Arquitectura que pusiera su mano para la construcción del K41. Desarrollo inmobiliario que, tras largo periplo de edificación y serias sospechas de corrupción, terminara siendo el lugar de encuentro de oficialistas y opositores. Allí se ubica también el centro de Monitoreo de cámaras de seguridad del municipio, desde la gestión de Walter Festa.

El lunes venidero se dará a lugar a la última sesión del Concejo Deliberante, en donde se tratará la aprobación de Presupuesto 2020, el numero puede crecer hasta doce mil (12.000) millones de pesos, producto de la asistencia de la Provincia de Buenos Aires, que tuviera que habilitar fondos a los municipios del conurbano para afrontar gastos corrientes (sueldos específicamente). De seguro la mayoría automática con la que cuenta el oficialismo aprobara el desembolso, volviendo a ingresar al Día de la Mangosta y en la vorágine de hacernos trampa jugando al solitario.

 

DESALOJO EN LAS BIBIANAS

1024 170 Juan Emilio Mirabustos

FINALMENTE SE PRODUJO EL DESALOJO DEL CAMPO PRIVADO EN LA ZONA DE LAS BIBIANAS SOBRE LA RUTA 23.

De esta manera solapada la Justicia dispuso de un costoso operativo que incluyó agentes de infanteria, de policía provincial, móviles y camiones municipales; para levantar las precarias habitaciones levantadas a lo largo de estos 10 meses de ocupación, con la promesa de ser restablecidos en otros terrenos de la localidad de Moreno.

Supuestamente también esta dispuesto el desalojo de las tierras privadas de Guernica, en donde ya se habrían retirado la mayoría de los ocupantes ilegales, a cambio de la entrega de materiales y subsidios por parte del Ministerio de Desarrollo Social comandado por el cuervo Larroque.

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