INTERNACIONAL

LOS REYES DESNUDOS: ecos de la primera marcha nacional de la Generación Z contra el populismo mexicano

680 349 Juan Emilio Mirabustos

“Prefiero una verdad incómoda a una mentira agradable”. A pocos días de asumir, el presidente Javier Milei citaba esta frase en tiempos donde había que empezar a reconstruir un país a las puertas de una hiperinflación mucho peor que la de 1988. Esta frase es la que, consciente o inconscientemente, está dando vueltas en la ya polarizada sociedad mexicana, donde la izquierda populista gobierna casi el 60% del territorio, tanto de manera federal, como estatal y municipal.

La militancia populista que apoya al gobierno no paraba de decir que “apenas fueron 17000 personas”. Para llenar un lugar como el Zócalo, se necesitan 150000. Y la Generación Z lo llenó el sábado 15 de noviembre.

Y esa polarización la provocó desde el minuto cero el ex presidente Andrés Manuel López Obrador, quien, en 2012, tras dos derrotas consecutivas para ser presidente del país, dio el portazo al PRD, el partido de izquierda más grande de la historia mexicana, para formar su propio partido, el MORENA (Movimiento de Regeneración Nacional), dejando pedalear en el aire a todos los que lo apoyaban desde ese partido y fraccionándolo en otro partido más, el Movimiento Ciudadano, que hoy gobierna dos de los tres estados más grandes del país. Pero hasta ahí no terminó el anciano dirigente. Logró que el PRD pierda su condición de partido nacional por la escasa cantidad de votos reunida en las últimas elecciones. Hoy, el Partido Revolucionario Democrático está presente como representación estatal, esperando el momento para reorganizarse y volver a ser el gigante que alguna vez estuvo a punto de ser. Claro, y también tomarse revancha del “divide y reinarás” que provocó AMLO, tal así las iniciales del jerarca populista.

EL FUTURO YA LO VEN
El 15 de noviembre apareció una verdad incómoda para el gobierno de quien fue (o sigue siendo) ladera de AMLO, Claudia Sheinbaum. La “Generación Z”, que no se come el verso de la perpetuidad gubernamental del PRI (Partido Revolucionario Institucional) y el PAN (Partido Acción Nacional), simplemente porque nunca la vivió, organizó marchas en las principales capitales de México, expresando su disconformidad absoluta ante un gobierno nacional que no sabe (o no puede o no quiere) frenar la ola de violencia y narcotráfico que nuevamente invade el país. Sumado también a que altísimos dirigentes morenistas están hasta el cuello de negociados con cárteles de droga, como el ex secretario de seguridad Adán Augusto López que, hasta hace poco, lo daban como presidenciable para cuando la gestión de Sheinbaum llegue a su fin.

Apenas el infame “bloque negro”, que nunca aparece en los actos oficiales a romper todo, logró voltear parte del vallado, la policía y los granaderos empezaron una de las más brutales represiones a manifestantes de los últimos tiempos en México, tal como lo mostró en primera plana el New York Times, entre otros medios mundiales.

En ese contexto se realizó la marcha civil más grande de los últimos años, llenando el Zócalo (del tamaño de cuatro Plazas de Mayo) y con réplicas en los centros neurálgicos de cada estado mexicano. Pero el miedo no es zonzo. Y mientras un día antes, jueces adscriptos al gobierno populista le niegan amparos a uno de los empresarios más fuertes de México, ahorcándolo con cobrarle injustamente el triple de impuestos simplemente por no ser adulador del régimen morenista, la capital del país se transformó en un cerco blindado, no solo con chapones, sino también con bloques de concreto. Algo lamentablemente común desde las épocas de Claudia Sheinbaum como jefa de gobierno. La Ciudad de México era una de las capitales mejor conservada en sus monumentos, pero el relato feminista, el “me too” y toda esa movida pro-aborto, dejaron crecer a grupos radicales que, con la cara tapada y con martillos y aerosoles, destruyeron cuanto monumento histórico se les cruce. Todo con la anuencia de Sheinbaum, la feminista, la primera presidente mujer del país, “el segundo piso de la cuarta transformación”. En síntesis, el kirchnerismo encarnado en México.

Los curiosos abrazos de la izquierda que gobierna México. López Obrador acuñó la frase “abrazos y no balazos” a los delincuentes. El resultado es catastrófico: nunca hubo tanta violencia y narco en el segundo país más grande de la región.

 

EL TAPADO
El empresario acosado por el gobierno de izquierda mexicano es Ricardo Salinas Pliego quien, junto con Carlos Slim, es uno de los empresarios más poderosos del país. Dueño de TV Azteca, el otro gigante de los medios nacionales y de Banco Azteca, la entidad bancaria más rentable y accesible de México (con sólo un peso y la documentación necesaria, se puede tener una cuenta bancaria, además de abrir al público todos los días de 9 a 9), siempre ha cuestionado desde sus redes sociales, los últimos gobiernos de izquierda, tanto el anterior como el actual. Pero esta vez, seguramente apalancado por los últimos triunfos de partidos de derecha en la región, como nuestro país, su editorial va aún más de frente. Decidió transformar su canal ADN 40 en ADN Noticias, con una bajada de línea muy fuerte cuestionando al gobierno federal. Fue el único medio nacional que se quedó en el medio de la manifestación de la Generación Z, mientras otros medios lo veían de afuera. Muchas encuestas lo dan como “presidenciable” y todo parece ser que se va por ese

ADN Noticias, el canal informativo de televisión abierta de TV Azteca, fue el único medio nacional en quedarse durante todo el transcurso de la marcha. Gracias a ello, se pudo ver en vivo cómo las fuerzas del orden reprimieron violentamente a cualquier manifestante. El “bloque negro” les abrió el paso a los palos y a los gases oficialistas y todo fue documentado.

camino, aunque por el momento lo niegue. Eso está preocupando enormemente al oficialismo, primero porque no es un político de los clásicos, sino un ciudadano que genera empleo y, en sus medios, información y entretenimiento. Lo que se dice, una figura pública con voz y voto. El SAT (equivalente a nuestra ex AFIP) lo intimidó con pagar impuestos que supuestamente debía. Tras arreglar un plan de pago y traicionando su palabra, la entidad le triplicó la cifra por pagar, muy probablemente por orden del entonces presidente López Obrador. Justo la semana previa a la manifestación de la Generación Z, le anularon todos y cada uno de los amparos que puso. Pero van a ir por más. Desde la conferencia matutina que heredó de AMLO, no hay día que la “presidenta con A” se despache contra el empresario auto-declarado libertario. “A ver quién va a seguir anunciando en TV Azteca” fueron las poco felices palabras de la mandataria. Esto fue después que ADN Noticias ponga al aire un informe sobre “Los archivos ocultos de Adán Augusto”, otrora hombre de confianza del régimen morenista, acusado no sólo de facilitar el paso del narcotráfico sino también del robo de combustible para su venta clandestina, conocido como “huachicoleo”.

La cosa nostra mexicana. De azul, Claudia Sheinbaum Pardo, presidente mexicana, junto a gran parte de su gabinete, actualmente sospechado de decenas de negocios turbios. En la foto no se ve a Andrés Manuel López Obrador, quien sigue gobernando desde su mansión en el estado de Tabasco, su lugar en el mundo.

LOS TIRAPIEDRAS
La marcha nacional del 15N puso en alerta incluso a los fanáticos obradoristas, que trataron por todos los medios de imponer el relato de “fue una marcha de tías panistas”, “jóvenes desinformados”, “desestabilizadores y golpistas”, “fueron 17000 personas nada más”. No dijeron ni una palabra cuando apareció, de la nada, el infame “bloque negro”, manifestantes con la cara tapada que se dedican a pudrir cuanta manifestación se les cruce. Eso sí, son inclusivos: cuando es el Día de la Mujer, son todas mujeres las que hacen destrozos.

Sopitas, un sitio mexicano famoso por sus notas de chimentos, click baits y artículos rentados, tuvo como tantos otros su “sobre amarillo” del gobierno de Sheinbaum y difundió la extorsión gubernamental a un manifestante de la marcha de la Generación Z. Curiosamente, poco más de un año antes, criticaba la situación económica del país. Más canallas que Navarro y El Destape.

Las sospechas de que son un grupo bancado por los gobiernos de la Ciudad de México y de todo México, ambos con la bandera guinda de Morena, crecen cada día más. En el momento más álgido de la marcha, aparece este grupo de inadaptados a patear y golpear las vallas cuasi-blindadas que se pusieron para proteger el Palacio de Gobierno. Cuando lograron el objetivo de voltearlas, oh casualidad, apareció la policía y los granaderos (así se los llama al cuerpo de seguridad, nada que ver con los nuestros) y empezó a repartir palazos, gases lacrimógenos y patadas de puntín a quien se le cruce, no importa si eran madres con sus hijos en brazos o jóvenes enervados de indignación. Todo eso a la vista de todo el mundo, que no dudó en destacar la represión ordenada desde las altas esferas gubernamentales. Nada de eso fue cuestionado por los adláteres del régimen, tanto periodistas y comunicadores como militantes y fanáticos. De hecho, muchos lo vieron como una batalla ganada, tanto en el territorio como en las redes, donde los bots morenistas viven pulseando contra la gente de a pie.

EL MÁRTIR
No solo fue el creciente narcotráfico y la consecuente violencia que se vive en un país con muchas espaldas para soportar crisis económicas provocadas por la pandemia y el primer gobierno de Donald Trump lo que provocó la inmensa manifestación del 17 de noviembre. El dólar está en modo estable hace ya tiempo y, como se sabe, la gente mexicana, como la argentina, vota lo que encuentra en su bolsillo, lo que hizo que la “4T” siga seis años más, ganando las presidenciales de manera holgada. Un hecho criminal sacudió a la sociedad toda y desnudó a la reina Morena casi por completo. El presidente municipal de Uruapan, Michoacan, Carlos Manzo, fue asesinado en medio de un evento local. Ya venía de varias

Carlos Manzo, alcalde de Uruapan asesinado y uno de los tantos motivos por el cual gran parte de México se hartó y comenzó a manifestar su repudio a la inacción del gobierno de izquierda populista de Claudia Sheinbaum.

denuncias y de una lucha desigual contra el crimen organizado. Lo dejaron solo. Asumió su esposa y ya dijo que va a haber un fuerte voto castigo al partido gobernante. Michoacán es uno de los estados más conflictivos del país, con narcotraficantes, el ejército y grupos de campesinos armados, todos en una cuasi guerra civil por territorios altamente codiciados.

NI BUENOS NI SABIOS
México es una olla a punto de explotar, pero con un montón de personas cubriéndola para que, al menos, implosione.  La marcha de la Generación Z lo puso aún más en evidencia. No va a ser la única que hagan, a pesar que el aparato propagandista del gobierno quiso imponer que fue “financiado por la derecha del exterior” y que, en plena conferencia gubernamental, mandaron al frente a un activista a tal punto de obligarlo a exiliarse de México. Lo hicieron publicando sus datos personales en una supuesta transacción con el Partido Acción Nacional, opositor de Morena. La desesperación por bajarle el precio a la marcha,

En la brutal represión a la marcha de la Generación Z, también ligaron trabajadores de medios adscriptos al régimen de izquierda que gobierna el país.

en parte rindió sus frutos en un país que se olvida rápido de crisis políticas cuando lo que no hay son tantas económicas. A diferencia de nuestro país, donde la macro está controlada y sólo falta la micro, en México sucede casi al revés. La macro está tambaleando por la ida sin retorno de empresas como Samsung y de emprendimientos revolucionarios que, tras la reelección de AMLO disfrazada de Claudia Sheinbaum, decidieron cancelar todo, como el proyecto de una fábrica de autos Tesla en Monterrey. Los fallidos proyectos emblema de ambas gestiones populistas, como el turístico “Tren Maya” que está destruyendo un ecosistema que tardo miles de años en crecer o el aeropuerto Felipe Ángeles, de mucho menos tamaño que su homólogo en la Ciudad de México y que AMLO ordenó construir cancelando el faraónico e imponente proyecto de otro aeropuerto en otra zona del Estado de México, están marcando a fuego la inoperancia y el despilfarro brutal de dinero público que está haciendo esta gente. Muchos compraron la retórica de López Obrador, pensando que iba a ser una bocanada de aire fresco después de 80 años de gobierno con el PRI y de 12 con el PAN. Terminaron siendo peores que el viejo PRI. Las enfermedades, a veces, terminan siendo más grandes que los remedios.

¿Qué pasará el día de mañana? ¿O más lejos en el tiempo, en el 2030? Nadie lo sabe. Lo que sí es que el “pueblo bueno y sabio”, como bautizó López Obrador a sus seguidores, termine despertándose del todo para poner el último clavo del cajón del “socialismo del siglo 21”.

Las autoridades capitalinas decían abiertamente “se tropezó y cayó”, pero el manifestante con la bandera mexicana fue arrebatado de su estandarte, tirado al suelo y molido a golpes por los policías. Todo quedó grabado.

El “bloque negro” que sólo va a las marchas opositoras al gobierno para “pudrirla”, le abrió paso a una de las más violentas represiones de la historia reciente en México. Así se llevaban a manifestantes, muchos de ellos acusados de “intento de homicidio culposo”. Sí, así como lo leen.

EL PAPA AL QUE NUNCA LE PERDONARON SER ARGENTINO

1024 658 Juan Emilio Mirabustos

Por Juan Emilio Mirabustos

“A Bergoglio no lo dejamos ser Francisco”. Así se expresó Jorge García Cuerva, Arzobispo de Buenos Aires, en sus palabras a la prensa al conocerse la partida física del Papa Francisco, quien antes de ser nombrado Sumo Pontífice, era el Cardenal Jorge Mario Bergoglio, Arzobispo en su momento de nuestra ciudad capital. Y lo que dice tiene mucho de cierto. Nos pasa siempre cuando aparece un representante mundial de nuestras tierras. Pasó con Maradona después del mundial 86, donde se le perdonó hasta su adicción a las drogas y todos, o casi todos, se comieron la curva del “la pelota no se mancha”. Pasó con Messi, que después de varios mundiales sin mojarla y de comerse todos los insultos por no cantar el himno, esa misma gente le empezó a descubrir poderes sanadores desde que besó la copa que ganó la selección en Qatar. Y pasó con Bergoglio. Los Kirchner, el matrimonio más corrupto de la historia argentina, se enfrentó una y mil veces al Arzobispo de Buenos Aires que no dudaba en objetar esa gestión en sus homilías. Cuando aquella mañana del 2013 lo nombraron Santo Padre, la flamante viuda que venía de ganar con el 54% y aún vestía luto, no pudo contener las lágrimas ante alguien más poderoso que ella, casi como una capitulación, un pedido de disculpas públicas de alguien que nunca las da para no transmitir debilidad, una señal a lo lejos de “es por acá, compañeros, a bancarlo”.

TOMÁ MATE. Bergoglio, ya siendo Papa Francisco, se llevó a la Santa Sede muchas de nuestras costumbres, entre ellas, la de volverlos locos a sus guardaespaldas en sus primeros años de pontificado, con salidas sin protocolo a lugares de beneficencia y ayuda social.

QUEMÁ ESA FOTO. En pleno desgaste mediático de la gestión de Mauricio Macri, todo el ensobradaje periodístico y la militancia nacional y popular publicaron una foto oficial del expresidente con un Santo Padre serio, como incómodo. Esta foto, con un Francisco sonriente, se la saltearon de manera nada casual.

DEL ÉXTASIS A LA AGONÍA
No se sabe si ese fue el comienzo de una grieta tan o más grande que la que el kirchnerismo creó desde que sumó más poder. Una grieta que sólo existió en nuestro país. Como cuando viene un ídolo de la música a dar un recital y no te vas hasta que diga un par de pavadas en nuestro idioma con la camiseta argentina puesta, todos esperaban una solución milagrosa para nuestro país de parte de un líder mundial como un Papa que, además, es paisano nuestro. Pero Bergoglio no ganó una elección nacional y mucho menos hizo campaña para llegar a donde llegó y, les podemos asegurar, es la meta definitiva para quienes siguen la vocación sacerdotal. Desde ahí, empezaron las controversias. Los anti K de paladar negro empezaron con las críticas cada vez más fuertes a Francisco. Como si todavía estuviera en Buenos Aires tomando mate en la puerta del Arzobispado y sin que caiga la ficha de que el hombre ya es líder mundial, le empiezan a echar en cara sobre por qué no habla del país, por qué no hace “algo”. A ese fuego, los tuitstars de siempre le echaban nafta y tiempo después, también los periodistas más críticos del último régimen peronista. La “Pajarita Mabel” lo apodó “el potato” (tras la muerte del Papa, se limitó a recordar viejos carpetazos a Bergoglio de parte del kirchnerperonismo) y el periodista homosexual Osvaldo Bazán fue más allá, llamándolo “Santo Bagre”, además de escribir un repudiable artículo en el blog Seúl, carpeteándolo como si fuera un político corrupto. “A Francisco lo despidieron como se merecía: un narcisista hipócrita, rodeado de hipócritas” y “Yo no soy hipócrita, ya hay mucha competencia” son algunas de las lamentables frases que escribió un periodista que cree que todos los curas son bufarretas.

RENCOR, MI VIEJO RENCOR. Osvaldo Bazán, desde su condición de homosexual, siempre fue un periodista disruptivo e incómodo al statu quo. Su libro “Seamos libres”, escrito tras el regreso del kirchnerismo al poder, es su obra cumbre. Sin embargo, su visceral odio al catolicismo en general y al papa Francisco en particular, fueron inspiración para “Francisco tuvo la despedida que se merecía”, un innecesario y desubicado carpetazo al Santo Padre publicado el día de su funeral. Bazán ya fue despedido de medios nacionales como TN y el diario mendocino El Sol, incluso coincidiendo con su línea editorial.

Muchos, como Bazán, se comieron la curva de una foto que se sacó al lado de Mauricio Macri con un gesto adusto, serio, y de ahí construyeron la leyenda de que Francisco lo odiaba (sí, un Papa odiando a un político, a alguien, paranoia only in Argentina). El diputado Fernando Iglesias, del PRO pero en apoyo casi explícito a la gestión libertaria, escribió libros (muy buenos e instructivos, por cierto) donde destaca la injerencia de Bergoglio en el peronismo y viceversa, obviando el conflicto con los Kirchner. Fue de los pocos cuestionadores del Santo Padre que guardó respeto en sus publicaciones y rechazó viajar a las exequias del Papa en el Vaticano, aun siendo representante de Relaciones Exteriores en la cámara de Diputados, argumentando una austeridad que el Gobierno demostró con hechos, viajando solamente una mínima comitiva de menos de diez personas. Del otro lado de esa grieta, estaba el Kirchner-peronismo, desesperado por una foto con el Sumo Pontífice. Unos cuántos lo lograron y presumían una amistad de la que Bergoglio a gatas recordaba. Los sindicatos peronistas no dudaban de poner “Papa Francisco” hasta a sus quinchos de sus campos de deportes, como cuando le ponían Kirchner a una plaza con dos ruedas de tractor pintadas. El colmo de ese cholulismo eclesiástico lo dio el impresentable Juan Grabois, uno de los tantos gerentes de la pobreza nacional, que cuando lo internaron a Francisco, fue a Italia a querer entrar de prepo al Policlínico Gemelli, al grito de “soy amigo del Papa, soy amigo del Papa”. Jorge Bergoglio como Papa nunca se pronunció a favor de ninguna ideología política nacional, que no es lo mismo que preocuparse por la gente pobre y humilde sin pedir nada a cambio, un precepto jesuita. Le echaron en cara sacarse fotos con el dictador Maduro y con personalidades de nuestra política procesados o condenados. La desesperación de ambos lados de la grieta hizo que Francisco no haya contemplado visitar su país natal. Sí, chicos, fue toda nuestra. El Papa argentino no visitó Argentina por culpa de nosotros mismos. Más corta, traigan tijeras.

LA CHOLULIDAD AL PALO. Juan Grabois quiso entrar de prepo a ver a “su amigo” Francisco cuando estaba internado y lo sacaron carpiendo. Una humillación tan grande como que en los medios internacionales te consideren “activista influencer”.

Nuestro payasesco fanatismo por la política, que sólo beneficia al político que la usa, que mezcla el fútbol con lo que se vota, espantó al único Papa argentino que veremos en nuestras vidas. La ansiedad por ponerle una camiseta política a alguien de la envergadura de un Papa, sea Bergoglio, Wojtyla, Ratzinger o el que tenga que venir después de la fumata blanca, es exclusiva de un país trastornado como el nuestro, después de 20 años de grieta. Le han llegado a cuestionar declaraciones como “viví 76 años en Argentina. Ya es suficiente. Ahora vivo en el mundo”.

Jorge Mario Bergoglio dejó su carrera de Ingeniería para abrazar la fe católica desde el sacerdocio. Eligió a los Jesuitas para que lo eduquen. Y los Jesuitas, como su nombre lo indica, son la representación más viva de Jesús en la Tierra. Jesús convivía con gente que lo adoraba y con gente que aquella gente adoradora despreciaba. Estaban potentados, gente humilde, delincuentes, mujeres de moral distraída. Ese es el precepto de vida que tienen los Jesuitas. En Bergoglio querían ver o a un cura villero que no te comulga si votaste a Milei o al tipo sentado a la derecha del Opus Dei. No había medias tintas. No había grises. Elige tu propio Francisco. Un modelo para armar al que le faltaba siempre una pieza, un “cinco pal peso” eterno.

PODEMOS IR EN PAZ
Con la muerte de Bergoglio se termina una novela innecesaria en nuestro país, repetimos, producto de la grieta que hizo que el kirchnerperonismo gobierne más de dos décadas. El berrinche de “la foto con el Papa” por un lado y “el Papa peronista” por el otro. Curiosamente, nadie lo bardeó, en todos estos años, por su amor hacia San Lorenzo. Hace minutos descubrimos que en México hay un “corresponsal” argentino llamado Marcelo Luis Ojeda que, apenas empezó su “informe” por la muerte de Francisco en el noticiero de Televisa, remarcó que el presidente Javier Milei envió sus condolencias “cuando siempre fue crítico de él”. “Es muy contradictorio, es muy contradictorio” espetaba, mientras que el periodista que estaba en el estudio se reía silenciosa, pero socarronamente, en un claro ejemplo de lógica ignorancia. Esto también fue otro “logro” del kirchnerismo: poner “corresponsales” que, de una forma u otra, sigan propagando el relato nacional y popular, vendiendo un “diario de Yrigoyen” a países donde muchos creen que los argentinos son todos porteños. Y otro dato curioso de este señor Ojeda: prácticamente no tiene redes sociales. Sólo su Instagram y está con candado. Raro en un periodista que, en tiempos de redes sociales e inmediatez tecnológica, apenas use el zoom para salir al aire en alguna incauta emisión internacional. ¿El candado será para que nadie vea su ideología?

El papa Francisco, Jorge Mario Bergoglio, ya se fue con Dios. Tenía ya 88 años e inmensos achaques producto de la edad. Se terminó una era. La ridícula grieta que se formó con su apostolado, lentamente se va a ir erosionando. Ya no va a haber otro Papa argentino. Ahora va a volver el famoso mito urbano del “Papa negro” del “fin de los tiempos”, cuando en la historia ya hubo tres y el mundo sigue andando. La fe católica renovará su esperanza en el próximo “Habemus Papam”. Y a Francisco, a Bergoglio, se le recordará por muchas cosas que han revolucionado el difícil trayecto de ser Papa. Pero en nuestra Argentina, además, será recordado como el que osó pecar haber nacido en el país más loco del mundo.

MÉXICO Y SU SÍNDROME DE ESTOCOLMO POPULISTA

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Claudia Sheinbaum, la elegida del presidente López Obrador sin pasar por internas, fue votada por seis de cada diez mexicanos en una de las elecciones con más votantes de la historia de México, signada por una violencia política sin precedentes. Mientras que nuestro país vive un cambio de época histórico, terminando con 20 años de kirchner-peronismo, al segundo país más grande de la región le esperan seis años más de populismo explícito, ¿o no?

Por Juan Emilio Mirabustos, corresponsal desde México

“¡Piso parejo! ¡Piso parejo!” era el grito que resonaba cuando el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, decidió sin elecciones internas, a puro dedazo, que su sucesora en el poder sería Claudia Sheinbaum Pardo, la ex jefa de gobierno de la Ciudad de México, que venía de una gestión difícil de defender, con la tragedia de la Línea 12 del Metro en sus espaldas. La falta de mantenimiento en uno de los transportes públicos más grandes de Latinoamérica, hizo que se derrumbara una de las columnas de esa línea, causando la caída en picada de la formación y llevándose varias vidas. Ni la delincuencia y el vandalismo a la propiedad privada en las manifestaciones feministas de cada 8 de marzo, algo que jamás ocurrió en la ciudad, que se enorgullecía de tener los monumentos y edificios más limpios, hizo que bajara la popularidad de una funcionaria de profunda ideología progre-comunista. Sólo dejó su cargo para ser candidata a presidente, a diferencia de nuestro Sergio Massa que nunca dejó su cargo de ministro de Economía y a la vez fue candidato, con el “plan platita” a todo vapor.

Lo de “piso parejo” era el reclamo por elecciones internas de varios dirigentes de Morena, el partido que fundó AMLO, desentendiéndose del PRD, el más grande partido de izquierda mexicano hasta el 2014, cuando López Obrador se cortó solo y de esa escisión también nació Movimiento Ciudadano, verdaderos “outsiders” de la política que, si bien siguen reteniendo algunos gobiernos estatales (provinciales), nunca superan el 10% en otras elecciones. Eso sí, no se cansan de decir que son “la nueva política”, mientras el gobernador de Nuevo León, Samuel García, se mete en innecesarias polémicas y ostentaciones. Su novia, Mariana Rodríguez Cantú, se postuló para alcaldesa de Monterrey, la capital del estado, y perdió por 8 puntos contra la coalición PRI-PAN-PRD.

En el estado de San Luis Potosí, los militantes de Morena y el Partido Verde, que iban unidos por la presidencia de Sheinbaum, no se podían ni ver en los actos.. Para evitar conatos de violencia entre las dos facciones, había una vergonzante línea divisoria.

Volviendo a las elecciones presidenciales, el ascenso de Claudia Sheinbaum (de militante a alcaldesa, jefa de gobierno y candidata a presidente) fue tan meteórico como el del partido Morena. En solo una década lograron tanto poder como el Partido Revolucionario Institucional, PRI, en 80 años de ganar elecciones consecutivamente. Casi todos los analistas políticos coinciden en que Sheinbaum era la candidata ideal para suceder a AMLO: de apariencia sumisa a su jefe, desangelada, con muy pocas fotos sonriendo, pero, según la lectura de su electorado, “si votamos a Claudia es como votar a Andrés Manuel”. Pero, ¿a quién tenía en frente Sheinbaum?

LA CANDIDATA DE LA FUERZA

Xóchitl Gálvez nació en el estado de Hidalgo, tiene dos años menos que Sheinbaum y demostró en campaña ser la antítesis de la candidata de AMLO. Casi siempre sonriente, empática con sus seguidores, de actitud positiva y de responder con bastante altura cada requisitoria, incluso cuando le preguntaron por su hermana, encarcelada por privación ilegítima de la libertad y sentenciada, dos semanas antes de las elecciones (nada es casual), a 80 años de prisión. Fue la candidata de la coalición Fuerza y Corazón por México, integrada por el Partido Acción Nacional, de donde viene ella, y los mencionados PRI y PRD. Algunos otros partidos chicos se acoplaron, pero en ciertos municipios. A diferencia de Sheinbaum, a Xóchitl le cuidaron de manera ejemplar su imagen en los spots y afiches de campaña, mientras que a la ganadora de las elecciones se la veía totalmente demacrada en los carteles del Partido Verde y brutalmente photoshopeada en los de Morena y el Partido del Trabajo. El cierre de campaña en el Zócalo, centro neurálgico de los encuentros sociales del país, se lo llamó “Marea Rosa” y ante su inmensa convocatoria, todos empezaron a hablar de un “empate técnico” entre las dos candidatas. Las encuestas, desde el vamos, la daban ganadora hasta por 15 puntos a Sheinbaum. Y después de la catástrofe que significó para el PRI perder el Estado de México después de décadas gobernándolo, se empezaron a mirar con menos recelo a las encuestas que, al igual que esa elección estatal, predijeron el resultado final nacional.

En los tres debates que se hicieron por la candidatura a la presidencia, Xóchitl Gálvez le pasó el trapo a Claudia Sheinbaum. Hasta la canchereó en medio de una pregunta comprometedora diciéndole
“te regalo de mis segundos para que respondas”.

 

LA HUÍDA MENOS PENSADA

Alejandra del Moral fue la candidata de la misma coalición opositora que este domingo 2 de junio fue derrotada por el populismo. En esas elecciones para gobernadora, celebradas el año pasado, Del Moral perdió contra Delfina Gómez, de Morena, por 8 puntos de diferencia. El gobernador saliente, Alfredo Del Mazo, se desentendió totalmente de esos comicios, sin hacer una “elección de estado” para asegurar la continuidad del partido en el poder y casi confirmando su retiro de la política. Igualmente, ante las pruebas de un virtual “arreglo” con Morena, el PRI lo expulsó de su partido. Una semana antes, Alejandra Del Moral renuncia al PRI para irse a las filas del partido que le ganó las elecciones. Sí, a poquísimos días de la veda electoral, confirmando que ellos fueron los “culpables” de haber perdido uno de los tres estados más grandes de México. La indignación y el repudio enérgico de casi todo el arco opositor a Del Moral y su panquequeada a lo Borocotó se hizo sentir, tanto como el de la gente que la votó. Y eso que en México es muy común que una figura política se pase de un partido a otro como de muda de ropa. Muchos que le bancaron los trapos a López Obrador en sus primeros meses de gestión, huyeron despavoridos del partido populista al ver que “el viejito” estaba cumpliendo su sueño de autócrata desde que militaba en el PRI allá por los años 80.

PANQUEQUEADA INMORAL. Alejandra del Moral, apoyando a Xóchitl Gálvez y semanas después, a su rival directa, Claudia Sheinbaum. A la derecha, Alfredo del Mazo, hoy expulsado del partido que lo encumbró a la gubernatura del Estado de México. Ambos, señalados por “facilitar” el triunfo de Morena en ese populoso estado mexicano.

 

UN GRANO NARANJA

Jorge Álvarez Máynez fue el candidato del mencionado Movimiento Ciudadano, el partido que vocifera “con el PRI, ni a la esquina” y en el estado de Coahuila, por dar un solo ejemplo, sacaron menos de cinco puntos. Su campaña se basó, en su gran mayoría, en imponer pasitos de baile en tiktok, sorteos de camionetas Tesla si llegaban a salir segundos y un acto en Nuevo León que terminó en tragedia, al derrumbarse el débil escenario donde se hacía el cierre de campaña. Esa necesidad de sobresalir sin llegar a nada, hizo que en el estado de Morelos se reelija Morena, incluso con la desastrosa gestión del ex jugador de fútbol Cuauhtémoc Blanco en sus hombros. En ese estado, el “movimiento naranja” sacó 11 puntos, los suficientes para alcanzar a quien ganó si se aliaba con la alianza del PRI, PAN, PRD y Red Progresista. Lo más curioso es que al MC no le interesa el “voto útil”, es decir, bajarse porque saben que pierden, o mínimamente aliarse con el posible ganador, como hicieron los Partidos Verde y PT, que no existirían en México de no estar cobijados por Morena. Se podría valorarles lo de “morir con la de ellos”, si no fuera porque con esa actitud le hacen el caldo gordo al partido gobernante, que provocó la ruptura más grande que tuvo la izquierda mexicana. Máynez, que nunca se acostumbró a las multitudes, evitándolas lo más posible en sus actos proselitistas, cerró su campaña en un teatro, lleno de jóvenes tomando cerveza y fumando porro. Un cuadrazo…

LA CAMPAÑA QUE VIVIMOS EN PELIGRO

Nunca en México hubo tanta violencia política como en estas elecciones. Alrededor de 70 candidatos, de todos los colores y sexos, fueron asesinados en el transcurso de sus campañas. El más impactante fue el del candidato por Fuerza y Corazón por México a presidente municipal (intendente) del municipio de Coyuca de Benítez, José Alfredo Cabrera. Luego de bajar del escenario montado en una escuela pública tras su discurso de cierre de campaña, se le acerca por detrás un individuo en silla de ruedas, que se levanta de allí y le dispara dos veces en la nuca. Al intentar huir, la guardia de seguridad del candidato lo abate. Recordemos que el estado costero de Guerrero está cercado por cuatro cárteles narcos que disputan cada metro de la costa para el transporte ilegal de estupefacientes. La emblemática ciudad de Acapulco, tras el desastre que hizo allí el huracán Otis, empeoró su situación por ello y por las mafias que piden derecho de piso a los comerciantes, ahuyentando el turismo como nunca sucedió en esa ciudad. En ese controversial estado gobierna Evelyn Salgado, de Morena, oficialismo que arrasó en los comicios estatales. Un brutal síndrome de Estocolmo y un miedo encarnado en los guerrerenses a “dejar todo como está”.

Como al candidato en las internas del PRI Luis Donaldo Colosio a principios de los años 90, varios disparos cortaron de cuajo la candidatura de José Alfredo Cabrera en el convulsionado estado de Guerrero. La gente, con mucho miedo, hizo que Morena arrase en los comicios y se reelija en el gobierno estatal por seis años más.

 

¿Y AHORA QUÉ?

El populismo de izquierda de Morena recuperó gran parte de lo que perdió en las elecciones de medio término, hace tres años. Hoy gobierna 24 de los 32 estados mexicanos, casi toda la cámara de senadores es de ellos y se hizo de municipios y alcaldías que parecía no volver a tener. En 2021 se le arrebató la mitad de las alcaldías de la Ciudad de México. Hoy, hasta la jefatura de gobierno la volvieron a ganar y por más de la mitad de los votos. ¿Cómo es posible que hayan ganado nuevamente, después de la mencionada tragedia de la línea 12 y el descuido descomunal en una ciudad tan turística? Y no era porque del lado de Fuerza y Corazón por México no tenían a nadie para enfrentar al aluvión populista. De hecho, los candidatos que pusieron eran muchísimo mejor que los cachivaches que compitieron contra AMLO en 2018, hoy casi todos retirados de la política. Parte de lo que triunfó en estas elecciones fue el “voto descarte”, el “no voy a votar a alguien del PRIAN (el apodo despectivo que crearon los seguidores de López Obrador a la unión del PRI y el PAN), así que voto al que por ahí va a ganar, para no sentirme sapo de otro pozo”. Otro factor fueron las espaldas que tiene México para afrontar momentos difíciles como el triunfo de Donald Trump y la pandemia, donde el dólar, tras subir abruptamente al comienzo de esos momentos, bajó paulatinamente al valor de antes de asumir AMLO. México es un país con fuerte iniciativa privada y esa estabilidad apacigua el ánimo de la gente, confirmando que, no importan las ideologías que gobiernen, nunca se va a dejar de ser una nación capitalista que siga teniendo alianzas con su vecino Estados Unidos. En medio de una de las crisis económicas más fuertes que tuvo México a finales del siglo pasado, el PAN le arrebata el poder al PRI después de ocho décadas, comenzando un período de alternancia como nunca sucedió en el país y que, de seguir los lineamientos autócratas del saliente presidente, puede hacer que Morena, sin prisa, pero sin pausa, sea el PRI del siglo veintiuno. Un siglo que encontraba a Enrique Peña Nieto, el último presidente priista que tuvo el país, logrando las reformas petroleras y de telecomunicaciones más grandes de la historia reciente de México, borrando el monopolio de Pemex (la YPF mexicana) y ampliando el espectro radiotelevisivo y de comunicaciones.

Ahora bien, ¿qué se puede esperar de Claudia Sheinbaum, además de ser la primera presidente mujer de la historia mexicana? Hasta ahora, lo que demostró en sus gestiones: cumplir a rajatabla las directivas de su jefe directo, López Obrador, que seguirá digitando todo entre las sombras a pesar de haber dicho que se “jubilará” de la política apenas termine su mandato. Si con el tiempo Sheinbaum se volverá pragmática, hará un gobierno pluralista y se diferenciará de su “maestro”, se verá en no muy poco tiempo. Cuando ganó AMLO, nadie se imaginaba el presidente que resultó ser, emulando las extensas conferencias del dictador Hugo Chávez, apoyando regímenes autocráticos o pelafustanes como Daniel Ortega o Lula da Silva, cancelando obras públicas sólo porque no las había empezado él, como el del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, inventando encuestas con dinero público donde siempre ganaba él y nunca haciéndose cargo de los yerros incontables de su gestión, siempre culpando a los “conservadores” o a los “neoliberales”. Esto recién empieza, aunque en realidad ya empezó hace seis años. Hoy, Claudia Sheinbaum tiene un peso descomunal en su espalda: ser ella misma en el poder o ser la Alberto Fernández de López Obrador. Mucha suerte, México. La van a necesitar.

 

MÉXICO Y SU LABERINTO POPULISTA

1024 576 Juan Emilio Mirabustos

Morena, el kirchnerismo mexicano que gobierna nacionalmente desde 2018, ganó uno de los tres estados más grandes del país del norte. Los otros dos, los tiene la “otra izquierda” ¿Continuidad del régimen populista de López Obrador o refugio ante una posible derrota en las presidenciales del 2024? Los preocupantes paralelos de un país que en menos de seis años se empezó a parecer demasiado a la Argentina kirchnerperonista que estamos padeciendo.

“Fue el partido el que robó a trabajadores de Texcoco, no yo”. Una frase que haría perder a cualquier candidato, la dijo alguien que terminó ganando las elecciones este domingo 4 de junio. El contexto es devastador. Quien dijo esa frase en un debate fue Delfina Gómez, la candidata a Gobernadora por el Estado de México por Morena (Movimiento de Regeneración Nacional), el partido de izquierda populista que fundó el actual presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y que logró, además de desintegrar el movimiento izquierdista que él integraba con el PRD (Partido de la Reconstrucción Democrática) a la cabeza, integrar a México en ese selecto grupo de países inundados de asistencialismo, falso progresismo y agresión física y verbal a todo lo que se oponga a su ideología. La “maestra” Delfina, cuando fue presidente municipal de Texcoco, uno de los municipios más pobres del Estado, le quitó (ni siquiera le pidió) a cada empleado del municipio el 10% de sus sueldos para “la causa del partido”. Sí, cada municipal le tenía que dar el “diezmo” a la “maestra” cada mes. Esta situación escandalosa hizo que se iniciaran acciones legales contra Morena, que seguramente quedarán cajoneadas por seis años, lo que dura un período gubernamental en cada estado mexicano sin posibilidad de reelección, salvo en las áreas municipales, que duran dos años con una reelección posible.

Un debate que definía una elección, fue ninguneado por la mayoría de los votantes. En el primero de los dos que se hicieron, Delfina Gómez (a la izquierda de la foto, naturalmente), la candidata del populista Morena, mandó al frente a su propio partido en un caso de corrupción que la tocaba. Un papelón que hoy es apenas una anécdota, al menos por seis años.

El “diezmo de Texcoco”, un escándalo que haría perder hasta al más posicionado candidato, se ignoró por completo en las urnas. Enfrente, Delfina Gómez tenía a Alejandra Del Moral, una muy joven candidata por la Alianza Va por el Estado de México, que integra casi toda la oposición al régimen morenista. Y cuando se dice casi toda, es tal cual: la derecha del PAN (Partido Acción Nacional), el conservacionismo del PRI (Partido Revolucionario Institucional), la izquierda del PRD y el progresismo de Nueva Alianza. Juntos, venían de unas elecciones de medio término exitosas, recuperando la mitad de la Ciudad de México y cambiando el color guinda de Morena que invadía casi todo el territorio mexiquense, con excepción de un solo municipio chico. Las encuestas no favorecían desde un principio a la candidata aliancista, pero muy lentamente se empezó a notar la experiencia en los armados de los principales partidos, con actos en lugares estratégicos, invasión de carteles “espectaculares”, como les dicen allí a las gigantografías, en las principales vías de acceso al Estado y algo inédito en la política local: la candidata tenía una campaña distinta por cada partido que integraba la alianza, por ejemplo, para los afiches del PRD, se ponía una camisa amarilla; para los del PAN, la camisa blanca con el logo y para el PRI, de donde es Del Moral, el rostro de ella junto al logo del centenario partido. La diferencia con la campaña de Morena era abismal. Los afiches de Delfina Gómez, además de ser escasos en comparación con su rival, sólo resaltaban el logo del partido de AMLO y muy en pequeño, sus aliados; el polémico Partido Verde y los fundamentalistas de la izquierda rancia del Partido del Trabajo.

El resultado de esa campaña fuerte empezó de manera lenta a dar vuelta las encuestas que favorecían al populismo. Nadie quería escupir para arriba, pero muchos empezaban a mirar con menos recelo a Alejandra Del Moral, una mujer que fue presidente del municipio de Cuautitlán Izcalli y renunció a su cargo (no se tomó licencia: renunció) para ser candidata a Diputada Local por el PRI y luego pasando por distintos estamentos en el gobierno estatal actual. Nunca le cazaron un fulbo. Nunca le descubrieron un acto de corrupción, ni siquiera su oposición más directa. Era, de las dos que terminaron compitiendo, la más “limpia”. Pero, ¿iba a alcanzar con eso para llegar a la gobernación de uno de los tres estados más importantes del país?

El conteo rápido de votos daba, desde horas tempranas, a la candidata de izquierda como ganadora de las elecciones para gobernar el Estado de México. Sin embargo, esos 8 puntos de diferencia fueron pocos comparándolos con los del Estado de Coahuila, donde la alianza opositora a Morena aplastó al partido de López Obrador con casi 35 puntos de diferencia. La abstención en el “Edoméx” fue de más del 50%. En México no es obligatorio votar. (foto: Imagen Noticias)

EL INFIERNO TAN TEMIDO

El PREP o Conteo Rápido que se hace apenas cierran las urnas (en el mismo horario que en nuestro país) se hace en base a lo que se pone en el formulario general. La siguiente etapa es el conteo de los votos uno por uno, pero ese conteo primario ya es una seguridad de lo que va a ser el conteo de votos más largo. En los primeros 15 minutos se veía un cabeza a cabeza que favorecía a la candidata de la alianza, pero no pasaron ni otros 15 minutos que se dio todo vuelta y por poco más de 8 puntos de diferencia a favor de la candidata del presidente. Con casi el 35%, la cosa terminó siendo irremontable y Alejandra Del Moral, Ale, la “valiente” como era la palabra clave de su campaña, salió a admitir la derrota y le deseó muchos éxitos a Delfina Gómez en su nueva etapa como gobernadora mexiquense. Un gesto inédito si ocurriese en nuestro país, donde gente condenada ni siquiera entrega el bastón presidencial.

BANCANDO LOS TRAPOS. Ale del Moral no tuvo drama en ponerse la camisa o el saco o el chaleco de cada partido que conforma la alianza Va por el Estado de México para promocionar su candidatura. Más ejemplo de unidad, imposible. Distinto panorama fue el de Delfina Gómez, quien solamente tuvo ese modelo de afiche con el logo de Morena bien grande y los “socios” políticos abajo, bien chiquitos.

Las preguntas salen solas. ¿Qué tuvo que pasar para que una maestra militante, que tiene muy poca preparación perdiendo los dos debates en que participó (junto a esa famosa frase del principio de esta nota), que se choreó hasta el agua de las macetas siendo “intendente” de un municipio subdesarrollado, haya ganado un Estado tan clave como el de México? ¿Por qué esta vez falló el armado del PRI, que gobernó durante décadas y se aseguraba más décadas de gobierno? Quizás una de las respuestas haya sido la elección de la candidata, aunque haya sido por voluntad unánime de todos los partidos que se aliaron. Ale Del Moral tenía todo para ganar una elección, de no ser porque es del PRI, un partido al que muchos le huyen por episodios que marcaron negativamente la historia de México. Desde el asesinato de un candidato de su propio partido, Luis Donaldo Colosio, a principios de los ’90, que le dio vía libre a que el delfín del presidente Carlos Salinas de Gortari llegue a la presidencia, luego de aplicar un Rodrigazo que devastó la economía mexicana, pasando más atrás en el tiempo por cachivaches como Gustavo Díaz Ordaz, quien mandó a reprimir con balas de verdad las manifestaciones estudiantiles durante las olimpíadas locales en 1968. Ese año, el 2 de octubre, se juntaron miles de jóvenes en la expalanada de los edificios de Tlatelolco. Díaz Ordaz mandó a poner decenas de francotiradores y pergeñó una de las masacres más dolorosas de la región, con incontables víctimas fatales. Ni Salinas ni Díaz fueron enjuiciados: metieron un par de perejiles a la cárcel y a dar vuelta la página. Algo empezó a cambiar en esa década cuando aparece en escena el PRD con toda la izquierda unida ganando por primera vez la cosmopolita Ciudad de México y en la siguiente década con la nación en manos del PAN. El PRI empezó a perder mucha fuerza electoral y, si bien seguía teniendo fuertes bastiones, algo no tan agradable empezaba a oler en esa Dinamarca. Y así fue que en 2012, Andrés Manuel López Obrador se va, no en muy buenos términos, del PRD tras perder por muy poco las elecciones del 2006 (recordemos que sus comienzos políticos fueron en los años 80 ni más ni menos que con el PRI, para luego abrazar el otro extremo de la política) y funda Morena, llevándose a muchos militantes y dejando pedalear en el aire a quienes no se subieron a ese tren, que en parte fundaron Movimiento Ciudadano, una escisión de toda esa izquierda hoy desunida, que actualmente gobierna Nuevo León y Jalisco, los otros estados más importantes del país. Si bien el PRI terminó siendo el “peronismo mexicano” por todos los años que gobernó y tuvo varias intentonas de algunos presidentes de reivindicar su imagen a través de marchas de apoyo, en el partido nunca hubo un “líder mesiánico” como sí lo hay en Morena con AMLO. Nadie se percató de ello, la gente estaba con hambre de alternancia y tras dos intentos de llegar al poder, en 2018, frente a dos candidatos “inexistentes”, AMLO llega a la presidencia del país con casi el 55% de los votos. El pensamiento promedio de la gente era “ya está grande, démosle una oportunidad”, pero el tiro en el pie se empezó a sentir fuerte al año del mandato, con conferencias de prensa todos los días despotricando a los “conservadores”, con la cancelación de la construcción del aeropuerto más moderno de la historia de la región y reemplazándolo por uno más precario, presumiendo una austeridad que no existe entre sus familiares con casas en Miami y Europa, intentando desintegrar al INE, el instituto que regula todas las elecciones del país, para intentar poner su propio régimen electoral, agitando todo el tiempo entre sus seguidores, ya fanáticos, el culto a su personalidad… Muchos dan cuenta que este sexenio (seis años de gestión, a diferencia de los cuatro en nuestro país) es el más interminable. Aún falta un año para las generales, toda una eternidad. Al menos en el plano político, ya que la economía, siempre fluctuante, se mantuvo bastante estable en estos años gracias a la iniciativa privada. Un salvavidas de donde agarrarse para el “kirchnerismo mexicano” que hasta el año que viene gobierna el 90% de los Estados del país.

COSTUMBRES ARGENTINAS. Con el mismo color guinda del partido de López Obrador, aparecieron en la populosa Ciudad Nezahualcóyotl estas pintadas. A través de una investigación y posterior demanda, se supo que Delfina Gómez, siendo intendente de Texcoco, le sacó el 10% del sueldo a cada empleado municipal para las arcas de Morena. El día de la votación fueron detenidas decenas de militantes de ese partido mientras les daban dinero a la gente para que voten a la gobernadora electa. Así y todo, el “ah pero la otra es del PRI” terminó ganando, no solo en los municipios más pobres del Estado de México.

Paulina Alejandra Del Moral Vela perdió por ser del PRI. Ni más ni menos. Era la candidata ideal. 39 años, casada, dos hijos gemelos y un prontuario de corrupción nulo. Perdió con Delfina Gómez. 60 años, soltera, conviviendo en su casa con 10 perros y 2 gatos y con el “diezmo de Texcoco” en sus hombros. Alejandra Del Moral tenía a los Salinas de Gortari y los Díaz Ordaz de la vida en sus espaldas y eso fue lo que no quiso votar la mayoría, sin contar a los fanáticos de AMLO. De poco sirvieron los afiches de cada partido aliancista y de convencer al electorado que no es una elección del PRI sino del resto de los partidos. Sin embargo, no hubo resquemores, rencillas ni acusaciones de fraude. En el “Edoméx” se perdió con la frente en alto. Distinto a Coahuila, donde la coalición opositora al régimen obradorista aplastó a su candidato por más de abominables 35 puntos de diferencia. El joven dirigente Manolo Jiménez se impuso con abrumadora mayoría al sexagenario representante de Morena, Armando Guadiana quien, si bien admitió la derrota, no tardó ni un segundo en denunciar “corrupción oficialista” y decirles de todo a los candidatos del PT y de Movimiento Ciudadano por no aliarse con él. Así y todo, ni juntando a los tres llegaban a alcanzar al electo gobernador. Por eso cada elección estatal en México es un mundo aparte. Mientras que en el Estado de México ambos partidos se arroparon bajo las faldas de la electa Delfina, en Coahuila, un conflictivo estado en materia de seguridad, pero emergente en el área industrial por su cercanía al límite con Estados Unidos, la izquierda fue toda dividida. Y es la ley de la política: vas dividido, perdés seguro. Allá en México, acá en Argentina, en donde sea. De no haberse creado Va por México y sus representaciones en cada estado, tal río revuelto iba a terminar con sus aguas de bruto color morado hasta por décadas. Por más que ahora los formadores de opinión, que los hay y muchos en ese país, hablen de que “a Del Moral la dejaron sola”, que el actual gobernador mexiquense Alfredo del Mazo (del PRI) no armó una “elección de Estado” y que todo es una “guerra de egos” entre los líderes de cada partido coalicionista. Algunos de ellos hasta minimizaron el triunfo en Coahuila porque, en teoría, sólo aporta el 4% del padrón si van a votar todos los que están aptos para ello. Como en el fútbol, cuando se pierde, los dedos acusadores aparecen de abajo de las baldosas.

LAS DOS CARAS DE LA VERDAD. Arriba, Manolo Jiménez, el electo gobernador de Coahuila. Abajo, Armando Guadiana, el campechano candidato populista que perdió por una descomunal diferencia. Las caras largas de quienes lo acompañan en esa humilde puesta en escena, lo dicen todo.

DESDE EL ABISMO

Se terminaron 90 años de hegemonía priista en el tercer estado más importante de México. Ese invicto aun lo sigue teniendo Coahuila a través de una alianza con el resto de la oposición. El año que viene comienza una etapa, para muchos oscura, para otros muchos, de total incertidumbre. Delfina Gómez será la representante estatal de un gobierno nacional en franco desgaste y que del cual aún no se sabe quién será el candidato o candidata a seguir con la “cuarta transformación”, la pomposa denominación que le puso AMLO a su propio gobierno, siendo las tres anteriores la independencia del país, la Revolución y la expropiación petrolera, que garantizó el monopolio estatal de los combustibles por más de 8 décadas. A los posibles candidatos los llaman “corcholatas” (tapitas de gaseosa) porque al momento de anunciarse un candidato, ese candidato se “destapa”. Y aunque vociferen lo contrario, ese candidato será ungido por el dedo del líder supremo, así como Cristina ungirá a Wado de Pedro, un seguro sucesor de la política lacayista de Alberto Fernández. El error, si se lo puede llamar así, de Va por el Estado de México, es haber elegido de candidata a una supuesta representante de la “vieja política”, cuando en realidad los oscuros años del más rancio PRI quedaron atrás desde el 2000, cuando el PAN fue gobierno por dos períodos y volvió al poder con Enrique Peña Nieto, el presidente que puso a México en el siglo XXI con dos reformas determinantes: la de telecomunicaciones, ampliando el espectro radiotelevisivo con la llegada de la TV digital junto a la modernización de las comunicaciones telefónicas y de Internet, ampliando la oferta y bajando sus precios, y la petrolera, que logró lo impensado hace años; que petroleras que no sean Pemex (la YPF mexicana) puedan abrir estaciones de servicio propias, ampliando la competencia a niveles inimaginables. En menos de un año, los carteles de Pemex se cambiaban por los de BP, Mobil, Shell, Chevron, Repsol o las nacionales Hidrosina y G500. Todavía hay gente que piensa que el PRI es el de hace más de tres décadas. Ese PRI jamás se hubiera alineado con partidos tan disímiles. Y hablamos de las bases, no de sus polémicos líderes a quienes se les culpa directamente del resultado en tierras mexiquenses. Una muestra: Alejandro Moreno, presidente del centenario partido, salió a festejar un virtual triunfo de Alejandra Del Moral con una camisa roja y su apodo, “Alito” impreso en letras gigantes. Cuando la tortilla se dio vuelta, “Alito” desapareció y, sola con su alma, Ale, la valiente, puso el cuerpo al resultado adverso. Un gesto valorado hasta por los ganadores de la elección de una mujer que, como Mbappé en el mundial que ganó nuestra selección, tiene mucho camino por delante gracias a su juventud. Si los electores ven esa desubicada camisa solamente, no es de extrañarse que se repita en el ámbito nacional lo que pasó en el estatal. En pocos días se estarían definiendo las candidaturas para el año que viene. Y si en ese camino ruedan algunas cabezas, sería hasta el camino más lógico para que la gente deje de votar a “los otros” porque “estos no me gustan”. Así ganaron los Fernández de Kirchner en 2019 y  más atrás en el tiempo, Kirchner en 2003. Y ya sabemos las consecuencias regionales del “voto berrinche”.

DESUBICADOS. Alejandro Moreno, presidente del Partido Revolucionario Institucional, apareció con una camisa con su apodo al anunciarse la posible victoria, que no ocurrió, de Alejandra Del Moral. Con los resultados adversos en la mesa, “Alito” y su camisa desaparecieron. Acá en Argentina como allá en México, es igual: los “líderes” nunca se toman la foto de la derrota. Mientras, en el Palacio de Gobierno, el “kirchnerista” López Obrador “gastaba” a la oposición en su conferencia matutina, que cada vez se parece más a los programas de TV del dictador venezolano Maduro, poniendo un video de una narco-banda llamado “Ya supérame”. Del mamarracho de Coahuila, ni una palabra.

Los tiempos cambiaron, no solamente metiendo de prepo el lenguaje inclusivo en las comunicaciones gubernamentales. El año que viene hay elecciones presidenciales en México. Y de toda la oposición depende que Morena no termine convirtiéndose en una versión aun más rancia que el otrora PRI más rancio. Desde el vamos, se les sudan las manos en hacer la “vamos por todo” de su amiga Cristina Kirchner. Bastantes tiros en el pie se pegaron los que confiaron en “el viejito” y sus fieles representantes.

 

UN CAMINO LARGO Y SINUOSO

Denisse Dresser le bancó los trapos a la “4T” desde sus comienzos, en contra del “dinosaurio” PRI, que aun sigue detestando. Hoy, su realidad es prácticamente inversa a la de aquellos años mozos, como tantos otros decepcionados con este gobierno autocrático. Famosa periodista, escritora y formadora de opinión, no deja íes sin puntos en sus redes sociales y escribió un certero resumen de lo ocurrido, dos días después de aquel domingo electoral donde la izquierda populista ganó otro bastión: “Para los entusiasmados por la victoria de Delfina Gómez, por ser mujer, por su origen, y por el desplazamiento del PRI, van algunas precisiones:
1) AMLO/Morena acaban de encumbrar a una delincuente electoral, que descontó dinero ilegalmente a los trabajadores de Texcoco. Morena fue multado con 4 millones de pesos por la utilización de un esquema paralelo de financiamiento para su partido.
2) Es ingenuo creer que la llegada de Delfina significará el desmantelamiento de las viejas maneras priistas de hacer política en Edomex. Su carrera política en la entidad está vinculada al viejo sindicalismo priista.
3) El mito de su origen contradice su aspiracionismo. Es egresada del Tec de Monterrey, una universidad privada. Colecciona bolsas Louis Vuitton, Chanel y Gucci. Fue representante legal de uno de los colegios privados más caros de Texcoco. Su ruta no ha sido la austeridad republicana o la pobreza franciscana, sino el ascenso social que el presidente tanto critica. (…) Señalar estas contradicciones y mitos en torno a Delfina no es clasismo. Es crítica legítima de ciudadanos que queremos y merecemos más. En la “4T” puedes ser delincuente y gobernadora. Esa es la triste moraleja de un movimiento que nació diferente y se volvió igual.

 

 

MARIEL FERNÁNDEZ VIAJÓ A MÉXICO (pero no a las playas)

831 674 Juan Emilio Mirabustos

La primer intendenta piquetera de Argentina viajó al país azteca para encontrarse con colegas políticos mexicanos y tomarse un par de fotos con el embajador y ex sindicalista Carlos Tomada. ¿Por qué un viaje relámpago? ¿Lo pagamos los morenenses?

Por Juan Emilio Mirabustos

De no ser por la noticia que apareció en el complaciente medio informativo Semanario Actualidad, dirigido por el emprendedor periodístico Rodrigo Solorzano, no nos hubiéramos enterado, ya que hace días que la web oficial del Municipio de Moreno está caída y en las redes sociales no hay ninguna foto.

La intendente Mariel Fernández viajó con una comitiva de menos de diez personas a la Ciudad de México a encontrarse con la alcaldesa de Iztapalapa, Clara Brugada Molina, del partido populista gobernante Morena, la creación del actual presidente de ese país, Andrés Manuel López Obrador, un político que empezó su carrera en el extremo absoluto de sus actuales ideas, militando desde principios de los ’80 por el ahora conservador Partido Revolucionario Institucional, que gobernó con mínimas alternancias dirigenciales durante 70 años, casi casi un peronismo made in México. Sus ideas muy emparentadas con la izquierda lo alejaron de ese tradicional partido y terminó siendo cobijado por el PRD, Partido de la Revolución Democrática, donde escaló posiciones hasta llegar a ser Jefe de Gobierno de la segunda ciudad más poblada del continente, que no dejó de votar izquierdismo hasta el día de hoy. Pero la ambición del “peje”, como lo conocen por su origen costeño, no se detuvo y en 2012 fundó su propio partido, Movimiento de Regeneración Nacional, MORENA, lo que desató un resquebrajamiento del PRD como nunca en su historia ya que, además de MORENA, nació Movimiento Ciudadano, otro partido izquierdista que llegó a ganar elecciones provinciales.

PURO CHAYOTE, WEY. Así publicó Semanario Actualidad la noticia del viaje relámpago de Mariel Fernández a México. No salió ni en el boletín oficial, ni en la web oficial, ni en las redes oficiales del municipio. Fue de pronto, se armó el bolsito y se tomó un avión pagado por una de las alcaldías más calientes de la capital azteca. Apenas una “gacetilla” cedida a un medio que tiene, entre sus auspiciantes, al segundo cuadrado abajo a la derecha.

MORENA, DONDE FLORECEN MIL ZURDOS
AMLO, iniciales de López Obrador, tras perder dos veces la elección presidencial (la primera, con el PRD, por apenas un punto de diferencia; recordemos que no hay balotaje en México), la tercera terminó siendo la vencida. En 2018 ganó con el 55% de los sufragios (el voto no es obligatorio, hay que preinscribirse para votar) frente a candidatos totalmente desangelados del resto de los partidos. Por primera vez, un país de tradiciones políticas arraigadas como México iba a probar lo que es el populismo extremo, con consultas populares donde sólo votan los militantes oficialistas, caprichos mesiánicos como cancelar un nuevo aeropuerto al 40% de su construcción para luego inaugurar uno “propio” hecho a las disparadas en una ex base militar y una inflación latente que sólo la está deteniendo la iniciativa privada, a diferencia de la devaluación explícita en nuestro país, que llevó el dólar a más de 200 pesos y a seguir echando nafta al fuego, con más subsidios, más planes sociales y más maquinita de imprimir billetes. México aguantó la vorágine de la pandemia y, a diferencia de nuestro país, el dólar subió en los primeros meses pero bajó cuando se empezó a estabilizar todo y las restricciones empezaron a desaparecer. Hoy el dólar en tierras aztecas está a 20 pesos mexicanos promedio, 10 veces menos que en Argentina. La moneda mexicana vale 10 veces más que la nuestra. Reconstrucción Argentina. Argentina Presidencia.

PARA EL PINCHE FACEBOOK. La foto oficial en la embajada argentina en México, con la troupe de Mariel Fernández junto al ex sindicalista Carlos Tomada, hoy embajador. Tan a las apuradas fue que la mujer de celeste ni se sacó el antifaz para dormir y aparece un colado atrás. Es lo que hay.

Pero volviendo al líder de MORENA, nadie puede negar que cumplió su sueño de llegar a lo más alto de la política mexicana antes de jubilarse del todo. Los gigantescos medios nacionales, que ya venían con el empuje de la Ley de Telecomunicaciones implementada por el priista Enrique Peña Nieto, permitiendo más canales de TV y más radios, quedaron un poco en curva con la llegada del dirigente de izquierda. Muchos optaron por mover sus piezas e incorporar periodistas “desclasados” o despedir a conductores exitosos, como Carlos Loret de Mola, que apenas asumió AMLO fue despedido de Televisa, o Víctor Trujillo, que con su personaje de payaso Brozo es el más punzante crítico de la política local. Ambos, echados del multimedios, están ahora en Latinus, una plataforma periodística de internet. Otro grupo de medios que estuvo al borde del cierre fue Radiocentro, que decidió implementar, a cambio de pauta oficial, una grilla de periodistas obsecuentes con López Obrador en su canal de TV y radio FM La Octava. Los medios públicos como TV Unam y Canal 22 también se llenaron de “obradoristas”, como se les conoce a los fanáticos del presidente, pero con el rol de periodistas, críticos de arte y hasta caricaturistas. La plataforma Youtube se empezó a llenar de “chayoteros”, como se les conoce a quienes “reciben chayote (hortaliza muy famosa en aquel país)”, es decir, pauta oficial. Damián Alcázar, actor famoso por participar en fuertes películas de sátira política durante anteriores gobiernos, hoy filma ingenuos mensajes de bien público mientras se abraza para la foto con el “compañero presidente”. Un panorama muy parecido a cuando el kirchnerismo empezó a inyectar de dinero del ANSES y la expropiación de las AFJP a proyectos “audiovisuales” que nadie vio, pero que garantizaban una “claque” a la presidenta, hoy vice, en cada cadena nacional.

EL SUEÑO SE ESTÁ TERMINANDO
Pero como todo concluye al fin, MORENA está empezando a tener la comezón de las elecciones de medio término. De haber pintado de morado (el color partidario, PRI es rojo, PRD amarillo, el PAN, Partido Acción Nacional es azul y Movimiento Ciudadano es naranja) todo el Estado (provincia) de México y toda la capital, la cosa se le empezó a dar vuelta casi de manera exponencial. Perdieron casi todo el territorio lindero a la capital, perdieron la última consulta de Revocación de Mandato (apenas participó el 17% de los sufragantes; tenía que tener un 40% para ser válido) y a medida que pasan las elecciones en cada estado, la diferencia se achica más. De tener casi 40 millones de votos en 2018, hoy no podrían superar ni la mitad de esa cifra. El tiro en el pie que se pegaron los que votaron al que “ya está viejito, démosle una oportunidad” se sigue escuchando hasta hoy. A eso hay que sumarle el escándalo por las propiedades en Miami que un hijo de AMLO compró y aún no justificó. En la Ciudad de México perdieron más de la mitad de las alcaldías frente a la coalición Va por México, donde prácticamente toda la oposición se juntó para brindarle una preocupante paliza electoral al partido de extrema izquierda que gobierna el país y que aún le quedan dos años más en el poder. Recordemos que en México no hay reelección presidencial, algo que López Obrador intentó colar en las sesiones de diputados y fracasó en la “consulta popular” de revocación de mandato. El resultado: nadie lo va a echar de su sillón presidencial, pero en dos años se va sí o sí.

MORENO Y MORENA, UN SÓLO CORAZÓN
En todo este contexto, el Municipio de Moreno fue, presuntamente, invitado por la Alcaldía de Iztapalapa a un encuentro protocolar y de “intercambiar experiencias de gestión y así enriquecer el desarrollo de políticas públicas”, según una gacetilla oficial que aparentemente sólo la vieron en Semanario Actualidad, ya que no apareció en ninguna parte.

Ahora bien, ¿qué se puede saber de Iztapalapa? El lugar es famoso por su gigantesco Via Crucis que se hace cada Viernes Santo (este año se retomó con público tras dos años de pausa pandémica) y por Xochimilco, la zona donde están las famosas trajineras (botes), lo que lo hace un pintoresco lugar turístico. Sin embargo, Iztapalapa también se la conoce como una de las zonas de mayor inseguridad de la capital azteca, junto a Tláhuac, otra conflictiva alcaldía de la ciudad. Es la primer alcaldía con más delitos cometidos por menores de edad y sólo es superada por los municipios de Ecatepec (el municipio más grande del continente) y Ciudad Nezahualcóyotl, en el Estado de México, donde la pobreza y la inseguridad muchas veces superan a las zonas calientes del narco, al norte del país.

La intendente de nuestro distrito fue con una mínima comitiva en donde se encontraban la concejal Noelia Saavedra; la subsecretaria de Mujeres, Géneros y Diversidad Gisele Coronel; la secretaria de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Analía Cabaña; la secretaria Privada, Marcela Díaz y el responsable de Comunicación Pública, Vicente Linares. “La invitación no implica gastos por parte del Municipio” aclaró la intendenta piquetera, justificando seguramente la escasez de comitiva y el poco tiempo que se estuvo en ese país, ya que estarían volviendo el domingo por la noche.

LO MANDÓ A LA CHINGADA. Otro momento “histórico” del peronismo en México. El intendente de Merlo, hoy con licencia por presidir el Banco Provincia, Gustavo Menéndez (ahora su hermana está al frente del municipio), a pocos meses de asumir, se reunió brevemente con Carlos Slim, el magnate dueño de Telmex, Claro y varias compañías más, para presentarle una carpeta “vendiendo” al municipio vecino como potencial empresarial, cultural y coso. Todo quedó en la nada misma, Slim debe usar esa carpeta para emparejar una pata de su escritorio y Menéndez, al asumir su segundo mandato, salió del closet peronista y a todo empezó a ponerle su nombre. Lejos quedó el Gustavo “amigo” de la oposición a Raúl Othacehé, quien estuvo 24 años al frente de uno de los municipios más pobres del conurbano.

Un pasaje de avión a México cuesta casi 250.000 pesos en vuelo directo. Mas la estadía (no se van a quedar a dormir en la embajada), la cosa sube bastante por cabeza. Suena algo lógico la invitación de la gente de Iztapalapa ya que, como dijimos, para un argentino es más caro estar en otro país con un dólar a 2 gambas. Y por fuentes colegas de aquellas tierras, la economía no está aún para tirar manteca al techo. Mucho menos para una visita “oficial” de cinco días donde hay que «intercambiar experiencias (de) gestión y desafíos para fortalecer y enriquecer los proyectos para el Municipio de Moreno.» Una sarasa que tranquilamente se puede hacer vía zoom, pero bueno, es plata de los mexicanos. El conflicto surge de la invitación hecha por una alcaldía caliente de pobreza e inseguridad, no de una zona “pudiente” y “cultural”. Al igual que en Moreno, donde no hay cloacas pero te enseñan a hablar en inclusivo.

También es lógico un viajecito a México, aunque sea para ver también a los mariachis cerca de la Basílica de Guadalupe, y más si te invitan de una zona gobernada por el partido cuyo líder es amiguísimo de Alberto Fernández. Lo que no se justifica es el gasto, el tiempo y las razones, por más chamuyo que pongan en una supuesta gacetilla (una gacetilla, ni que presentaran un show en el Marechal para decirle “gacetilla”).

Seguramente en el transcurso de estos días nos enteraremos de más pormenores de este viaje relámpago de Mariel Fernández y compañía hacia tierras aztecas y territorio aún populista. Puede que de allí traigan “estrategias de mitigación” al estilo Lucas Franco, “articulaciones en conjunto” o simplemente un par de sombreros mexicanos. Lo que sí es que rápidamente tuvieron que aclarar que fueron “invitados” y por poquito tiempo. No les alcanzó para hacer la del anterior intendente, Walter Festa, de viajar a las costas mexicanas con la familia y mandar un video a la militancia para seguir “reconstruyendo Moreno” o la de Luana Volnovich, mandamás del PAMI, que se fue con el novio a la exclusivísima isla de Holbox.

Todos, salvo Festa, siguen en sus puestos. ¡Ay, cabrones!

 

#SOSCuba: EL BRUTAL HILO DE UNA ARGENTINA QUE FUE TURISTA EN LA ISLA Y DE CUBANOS CLAMANDO LIBERTAD

739 415 Juan Emilio Mirabustos

No todo fue ver triunfar a la Selección como si se hubieran recuperado las Malvinas de nuevo. No todo fue la desesperación del peronismo por la foto con el equipo campeón de América frente a los golazos políticos que uno tras otro está dando una oposición que de a poco se rearma de cara a las elecciones más importantes en años de democracia argentina. En todo el mundo la pandemia provocada por el mayor virus de la historia contemporánea está, ahora sí, desnudando a muchos reyes que parecían intocables.

Cuba, la isla comunista por excelencia, el último páramo del régimen más inútil y vetusto de la historia reciente junto a Corea del Norte y Venezuela, está viviendo horas cruciales con manifestaciones en casi todos los puntos principales del país. Así es también el contraataque de la dictadura que comenzó hace ya más de 6 décadas, prometiendo libertad y coso, tras derrocar a Fulgencio Batista en los años 50. Ya empezaron a aparecer los mercenarios del castrismo a reprimir y a cortar todo tipo de comunicación. Así y todo, como sea, los cubanos que quieren de una buena vez “patria y vida” siguen caminando por las calles, clamando que tantos años de auto-bloqueo al mundo, se acabe de una vez. Todo es cuesta arriba; están solos ante un monstruo lleno de balas por descargar.

LaTanaOriginal es una tuitera argentina que ya ha ido varias veces a la isla, mayormente con fines turísticos, pero no se quedó encerrada en esa nube de gases hecha para los turistas. A través de un “hilo” en la red social, empezó a contar sobre la cruda realidad de la isla caribeña. Un verdadero callejón sin salida donde la única forma de escapar es en balsa esquivando tiburones.

El 30 de mayo comenzó a escribir: “¿Quieren discutir sobre medicina cubana o sobre condiciones de vida en Cuba y conocen Cuba? Los espero.

1- El mito de la medicina cubana: tienen una alta tasa de médicos per cápita; es gratis y es la única manera de trabajar en contacto con turistas. Hay cardiólogos vendiendo pulseras, siendo camareros, etc. En mi primer viaje en 2001, el canal de tv anunciaba “Cura para la hepatitis C”. Me quedo mirando. Era Interferón, usado en el mundo desde 1980 aproximadamente. Desde ya que, si vivís en Cuba y ves solo los dos canales del estado (no hay otros), creés que descubrieron una droga para curar la hepatitis C. No, no existe tal droga cubana.

En mi primer viaje descubrí el comunismo. Puro y duro. Unos 50 hombres sentados mirando una TV de 20 pulgadas con el único canal que les dejan ver. Programas infantiles donde hablaban de Fidel todo el tiempo. Mentiras flagrantes y burdas, que sólo el que no ve otra cosa puede creer.

Fui al Tropicana, como todo turista. Vi bailarines del mejor ballet que tienen, del que facturan, con los zapatos agujereados y las medias cosidas. Le pedí unos datos a una coreógrafa; en mi siguiente viaje llevé 30 pares de zapatos. Casi me detienen por ingresar UNA DONACIÓN.

2- La educación: los niños van a la escuela con uniforme (creí que era una escuela privada); se los da el gobierno al inicio de clases y tienen que DEVOLVERLO al finalizar el año. Si en un año te crecen los pies, mala suerte. Una señora me corrió una cuadra para cambiarme un mantel por una gomita de pelo de esas baratas que compramos acá por dos mangos. Allá no había. Ni siquiera elástico y cinta para hacer moños en el pelo. Ni pomada para el calzado, cosas obvias para nosotros. Después del horario escolar los niños TRABAJAN EN EL CAMPO PARA PAGARLO. A esa señora que me queria cambiar un mantel por una gomita de pelo, se la llevaban dos de los miles de tipos del gobierno que están por todos lados vigilando todo. Arrastrándola como si fuera un delincuente. Intervine. Casi fue mi segundo problema con la autoridad en Cuba.

En el mismo día, en Santa Clara, cinco o seis mujeres me dieron papelitos, no vendían ni pedían. El papelito decía sus datos y POR FAVOR, ESCRÍBAME UNA CARTA PARA QUE VAYA A TRABAJAR A SU PAÍS PARA QUE ME DEJEN SALIR. Una persona poniendo su vida en manos de otra, desconocida.

Tres autoridades del aeropuerto se pasaban mi pasaporte de mano en mano con cara de duda: tenía una funda plateada con alas, de Victoria’s Secret y ellos no entendían bien que no era parte del documento, sino una funda. Nunca habían visto un artículo similar y era SOSPECHOSO.

En una callecita de La Habana, mi ex estaba sacando fotos, yo sacaba por otro lado, se aleja y lo rodean mujeres. Me acerco, una me ve y se pone a llorar pidiendo disculpas, que no sabía que estaba conmigo, que por favor no diga nada. LE ESTABAN OFRECIENDO NIÑAS MENORES.

En el primer viaje entendí muy bien por qué un hotel 5 estrellas te ponía un solo jabón para toda la estadía: NO TIENEN. Tampoco te dan una birome para completar el check-in. El azúcar es un día rusa, al otro española, y así como la manteca, de distintos países porque NO PRODUCEN.

Ingenua, le pregunté al guía ¿y si quiero venir a vivir acá, puedo comprar una casa? Las casas son del gobierno; no se venden, se otorgan, donde el gobierno disponga, pueden ser a compartir con otras familias si tienen habitaciones libres. Nadie puede comprar ni vender, como acá.

En el primer viaje supe que había tres monedas: CUC (cubano), cubano convertible, y euros que usábamos los turistas. También circula el dólar, solo en el mercado clandestino en el que un camarero puede recibir una propina y con eso comprarle a un turista UN JEAN, por ejemplo.

Los habitantes de la isla que no tienen contacto con turistas, simplemente no pueden comprar (tampoco hay dónde), viven de alimentos que les da el gobierno, y trabajan TODOS PARA EL ESTADO. Del primero al último: azafatas, pilotos, maestros, médicos, todos trabajan para el estado.

Fui a un shopping (estatal, obviamente) y vi un local de joyas, quedado en 1950. Vendían Rolex, cuatro mujeres en ojotas, mal vestidas, con medias cosidas mil veces. Como en un municipio pobre. Gráficas quemadas por el sol, arena en el piso. En un local de Rolex.

Un día vi una larga fila de gente, y en una cosa similar a un refugio de colectivos, sin paredes, sólo techo y columnas de cemento, paraba un camión (sin caja fría) y bajaban con unos cajones de madera (al sol) con pedazos de carne que la gente se llevaba en sus manos.

Esa es la forma que tienen de tener alimentos, los reparte el estado. ¿Y si uno siembra su huerta?, pregunté. Es del estado, lo que coseches se lo llevan, por eso nadie siembra nada, ni se molesta en producir NADA. No existe la propiedad privada ni el acto de comprar/vender.

Los escasos locales son para los turistas. Los cubanos no compran porque prácticamente no usan dinero. En un free shop vi una empleada acomodando preciosamente una fila prolija de SHAMPOO SEDAL. Tenían eso a la venta, CDs de salsa, habanos y ron, eso es todo. Nadie les vende nada.

En el primer viaje mi ex me dice “le voy a dar una buena propina al camarero así nos atiende bien” Le dio cien euros. Al otro dia el señor sabía que yo tomaba café doble no tan fuerte y él, Decaf. Charlando le preguntamos cuánto ganaba al mes: 25 euros. Le saqué una foto y le pedí su mail para mandársela. No tenía, no sabía que era eso. Era gastroenterólogo. Se consideraba privilegiado porque podía trabajar en turismo. Del hotel los llevan a sus casas y nuevamente al trabajo, bien vigilados para que no se roben comida de los hoteles para sus familias.

¿Internet en el hotel? 50 euros la media hora, velocidad dial up. Dato: no se podia ingresar a Hotmail ni a ningún sitio que fuera de EEUU, directamente banneado del buscador. Ni siquiera los turistas, pagando, podían acceder a información que no fuera del gobierno.

En mi último viaje (2011) vi con mis propios ojos cómo bajaron a un matrimonio mayor de españoles, y los dejaron llorando afuera del vuelo, en la pista. Sus dos lugares fueron ocupados por tipos del servicio, de bigote, pelo con gomina y Rayban negros, chinos. Sin explicaciones.

La cantidad de cosas atroces que ví se están agolpando en este momento en mi cabeza. En Cuba no hay basura en las calles, como acá, que en los lugares pobres hay basura y perros callejeros. En Cuba no hay basura, ¿se entiende? Nadie produce basura porque no tiene nada que tirar.

La poca comida que tienen, se las da el gobierno; es un poco de carne al mes, arroz y frijoles (porotos), no hay envases, ni botellas, ni cajas, ni envoltorios. Los únicos que producen basura son los hoteles. La única vez que vi un perro, estaba trabajando: lo usaban para vender fotos. Un perro salchicha con una camisita; te podías sacar una foto a cambio de dinero. Para los cubanos, tener una mascota es un lujo capitalista, porque consume alimentos y no produce nada. Nunca vi un niño con un juguete; ni una juguetería, por ejemplo.

En un viaje intenté comprar luego de una escala, desodorante y protector solar que habían quedado olvidados en otro hotel. Había. Bien. Vencidos hace cinco años. Mal. Lo digo siempre: lo peor de Cuba no es la pobreza, que es extrema, sino la opresión y la dictadura, que es peor.

En un restaurante del hotel de La Habana, pedi una pasta y eran fideos secos (pensé que no podía estar en mal estado): tenía gorgojos. Lo poco que tienen, es para el turismo; casi ningún país les vende nada, y sólo producen ron y habanos: El mantenimiento de las construcciones, de 1950.

Los cubanos no pueden ir a la playa. Muchos se mueren sin conocer el mar, porque el mar es lo único que tienen para los turistas y los cubanos no pueden ir a las playas a las que va el turismo. Por otro lado, según ellos, no necesitan.

No, tampoco se puede decir que sos homosexual. Tampoco podés tener una pareja de tu mismo sexo. Mucho menos que te vean. Ni hablar de oponerte al régimen. Si por tratar de cambiar un mantel por una colita de pelo se la llevaron arrastrando, imaginen ustedes el resto.

Las casas son del gobierno, los autos también. Si el gobierno te da un auto por tu trabajo, no podés trasladarte de un punto al otro sin levantar a la gente que esté esperando. Repito: no es tu auto, es del gobierno y ellos deciden. Hay muy poco transporte público y antiguo.

Me estoy acordando de datos interesantes: ningún ciudadano de los EEUU puede ingresar a Cuba ni como turista; entonces se llena de canadienses, europeos, lituanos, coreanos… cualquier cosa menos estadounidenses. Para ingresar te exigen una visa que es un papelito suelto que no deja registro. Saben que en algunos países puede ser problemático volver de viaje con un sello de Cuba en el pasaporte, y tienen la gentileza de no sellártelo, salís de tu país y volvés, pero tu pasaporte no dice dónde estuviste. Así logran que el turista vuelva sin problemas. Por eso cada vez que un desubicado me quiere cuestionar algo sobre Cuba, le pregunto de qué color es el sello que le pusieron en el pasaporte al ingresar. Si responde azul o negro, nunca pisó Cuba.

De más está contarles que cada escuela, hospital o edificio al que le puedan poner nombre, le ponen el de José Martí, Máximo Gómez, Antonio Maceo, o cualquier variante de Fidel y sus amigos. El aeropuerto se llama José Martí, por ejemplo. Las viviendas se caen a pedazos, pero la propaganda (estilo 1950, porque no conocen otra) llena cada paredón con grandes pintadas de rostros y banderas; por donde mires, hay un mural. Podrían usar esa pintura para hospitales o escuelas, pero no, todo propaganda. Subís al vuelo y ahi está en papel GRANMA, el único diario. Diario es una forma de decir, en realidad es el boletín oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Si los cubanos pudieran leer cómo es el mundo fuera de ese Truman Show, harían una revolución en un año. Pero no pueden, es una isla y controlan todo.

En mi primer viaje quería saber por qué ese fanatismo de Cuba con el Che Guevara. Hasta que fui al mausoleo. Donde mires (fuera del hotel) ves pobreza estructural, atraso, ignorancia sobre el mundo actual, pero llegás al mausoleo y es un lujo inmoral.

Le pregunté al primer guía que me llevó de Cayo Coco a Trinidad y Cienfuegos si los turistas podíamos conocer desde afuera Guantánamo (de curiosa). Hizo parar al bus, me hizo bajar y me llevó con dos que estaban en una esquina, les dijo que yo quería conocer Guantánamo y me empezaron a interrogar de modo poco amable sobre mi interés en la base de Guantánamo, si tenía familiares en EEUU y cosas asi. Creo que nunca mas volví a preguntar ni donde queda la base de Guantánamo. Tienen un nivel de paranoia atroz con el “imperio”.

Yo fui en una epoca en la que trabajaba en adicciones, y obviamente pregunté si tenían ese problema ahi tambien. Me dijeron que drogarse está prohibido, es delito, te llevan preso. Despues de un par de dias me di cuenta: no tendrían ni con qué drogarse, aunque quisieran.

Dato: cosas que usamos cotidianamente y que muchos cubanos no usaron en su vida: papel higiénico, papel de cocina, pañuelos descartables, envases descartables, pañales descartables o toallitas, desodorante, dentífrico, traje de baño.

¿Que países le harían préstamos a un país como Cuba? Argentina, desde ya. Hace 46 años estamos tratando de cobrarles.

Agrego un detalle: Cuba es riquísima en petróleo. Varios de sus deudores propusieron como forma de pago, instalar bases para extracción. Pero claro, cuando todo está funcionando, quizás te lo expropian. Así son las dictaduras, les vale mierda matarte de hambre.

Esto es parte del impresionante hilo escrito por esta usuaria de twitter que se puede ver completo aquí, con más fotos, testimonios externos y algún que otro desubicado o desubicada de izquierda diciéndole que “destila odio”.