NACIONAL

HIJOS DE PUTIN

680 453 Juan Emilio Mirabustos

El escándalo de medios periodísticos argentinos, comprados con dinero del espionaje ruso, es uno de los escándalos que más rápidamente desapareció de los medios y que dejó al descubierto que la famosa pauta alimenta noticias falsas o convenientes al eterno mecenas peronista.

Por Juan Emilio Mirabustos

“Los trolls eran ustedes” tuiteó el “Negro” Almeida, uno de los referentes del libertarismo. Inmediatamente, el siempre polémico “Gordo Dan” lo transformó en hashtag y terminó siendo tendencia casi mundial. Todo tenía un por qué. El periodista Santiago O’Donnell investigó una red de tráfico de influencias periodísticas, a través de artículos basados en fuentes incomprobables y firmados por periodistas inexistentes, creados con inteligencia artificial. Prácticamente todos esos artículos venían de medios adscriptos a la ideología kirchnerista. Si no estaban alineados a los K, lo disimulaban muy bien. Pero lo más fuerte iba a venir después. Todos esos artículos estaban financiados por el servicio de inteligencia de Rusia con el principal objetivo de desprestigiar la gestión del gobierno de Javier Milei. El autócrata Vladimir Putin, que gobierna desde hace años con mano de hierro uno de los países más grandes del mundo, invirtió casi 300.000 dólares en comprar voluntades periodísticas argentinas. Un descubrimiento que aplacó el “entusiasmo” en el gremio sobre las hipotecas que sacó totalmente en regla el jefe de Gabinete Manuel Adorni, noticia que duró mucho más que saber que “periodistas” eran pagados por Rusia para limar un gobierno opositor a la ideología kirchner-peronista que hizo lo que quiso durante dos décadas. El rey periodismo estaba desnudo y sus colegas adláteres le aplaudían mientras se miraban entre sí, visiblemente nerviosos.

IMPACTANTE. Tras la investigación de Santiago O’Donnell, se descubrió cuánto dinero ruso recibían medios para inyectar noticias falsas contra el gobierno argentino. Dato de color: O’Donnell es el jefe de la sección Internacional de Página 12, diario ultra kirchnerista que, curiosamente, no está en esta lista, a pesar de recibir millonadas del gobierno de Axel Kiciloff.

En nuestra profesión hay un lema oculto: una noticia tapa a la otra. Cuando se enfría una información, ya hay otra que empieza a destacarse. Por supuesto que está el interés editorial en cada situación. No es lo mismo lo que publica Clarín que lo que publica Crónica, que lo que publica La Nación o que lo que publica Página 12. Pero ese ADN periodístico en cada uno de esos medios empezó a notarse muy fuerte desde que Néstor Kirchner, frustrado por no poder haber comprado el Grupo Clarín, empezó con su bullying al multimedios diciéndole que estaba “nervioso”. Su esposa Cristina, ya presidente, casi renuncia tras el fracaso de la ley 125 que exprimía aún más al campo argentino. Tras la muerte del autócrata patagónico y la imposición de una nueva Ley de Medios con un Congreso transformado en escribanía, el kirchnerismo empezó a dominar la agenda setting a través de pauta oficial explícita y el otorgamiento de licencias de locución y transmisión casi como repartiendo caramelos. El resultado fue catastrófico para la libertad de expresión. Más del 85% de los medios de todo el país estaban cooptados por dinero de los impuestos de la gente y de la estatización de las jubilaciones, para hablar bien del gobierno nacional, ahogando a los pocos medios críticos de la gestión de la “exitosa abogada”, entre ellos, Clarín, que tenía un as en la manga: Jorge Lanata. Sus investigaciones sobre “la ruta del dinero K” le abrieron los ojos a la gente que votó a la flamante viuda y ayudaron a dar vuelta la elección de medio término. Para ese entonces, las redes sociales empezaron a emerger con fuerza, ya no con la timidez de una década atrás ni con su inexistencia durante el golpe peronista del 2001, donde los canales de noticias, ya cooptados por el dinero opositor, eran amos y señores de la difusión de sus líneas editoriales, aunque dirigidas por algún caudillo peronista que, arriba de una camioneta, señalaba qué supermercado chino saquear.

GHOST WRITERS PARA LA LIBERACIÓN. En Diario Registrado, del infame “Profe Romero”, publicaron notas anti-Milei con escritores cuyas imágenes fueron creadas por inteligencia artificial. Todos mirando de costado, excepto Juan Carlos López, que su foto fue choreada directamente de Deposit Photos. Muchos de estos artículos falsos fueron borrados de su fuente original. Veinte años de tener de mecenas al kirchnerismo y nunca aprendieron a robar como sus jefes.

LA MADRE DE LOS BORREGOS
A finales de 2015 asume Mauricio Macri como presidente y la esperanza de un nuevo país estaba encendida. Sin embargo, se topó con una pared casi infranqueable. Cristina Kirchner dejó regadas varias minas bajo tierra y de a poco empezaron a explotar. Una de ellas estaba en el canal de noticias C5N, buque insignia del kirchnerismo más rancio, cuya historia infame empezó al ser presionado su creador, Daniel Hadad, a vender ese medio a un grupo amigo del matrimonio Kirchner. Los despidos a periodistas “infieles” se hicieron costumbre. El más sonado fue el de Guadalupe Vázquez, hoy en el equipo de Jonatan Viale en TN, que difundió la nefasta foto del cumpleaños de Fabiola Yáñez, la hoy ex esposa de Alberto Fernández, durante el peor momento del encierro por la pandemia, y que fue el disparador para la derrota del kirchnerismo en las generales del 2023.

BANDAS EN FUGA. El sitio Real Politik, caracterizado por tener notas en su mayoría rentadas, empezó a borrar los artículos pagados por la inteligencia rusa, mientras que Diario Con Vos, la web de noticias de la filokirchnerista Radio Con Vos, dejó de existir a fines de 2025. Ellos se borraron del todo, pero las evidencias quedaron.

COCINADOS. En la Televisión Pública de la gestión Macri, los peronistas hicieron lo que quisieron, pero el único que reculó en chancletas fue el cocinero Guillermo Calabrese. Después de insultar musicalmente a Macri en uno de sus programas, mandó a sus asistentes cocineros a pedir disculpas al aire y varias semanas después apareció en la Quinta de Olivos cocinando para el entonces presidente. Tras ese programa, nunca más volvió a la tele, falleciendo cinco años después.

Pero a ese canal se lo recuerda cuando, muy sueltos de cuerpo, anunciaron el triunfo “por amplia mayoría” de Daniel Scioli sobre Mauricio Macri en 2015. Un papelón del que jamás pidieron disculpas, ni por ese ni por ningún otro. Durante todo el gobierno democrático de Cambiemos, C5N se dedicó a limar y hasta burlarse en plena cadena nacional del mismo. Y la gente, por miedo o por ciclotimia, compró ese relato. El rating del canal manejado por los testaferros Cristóbal López y Fabián de Souza se disparó a las nubes, relegando a Todo Noticias, del Grupo Clarín, a números muy lejanos y muy pobres. No sólo la gente “compró” la agresiva línea editorial de C5N, sino que no le perdonó a TN su escasa defensa al primer gobierno no peronista en 14 años, tras tanto tiempo cuestionando a los K. El dominio opositor en los medios era abrumador. Hasta en la infame Televisión Pública, con el argumento del “pluralismo”, permitió que el vergonzante programa 678 se despida “con honores”, ya con la gestión Macri en el poder, y que Hebe de Bonafini, la “madre de Plaza de Mayo” cuestionada por la estafa de las viviendas de Sueños Compartidos, siga teniendo su espacio televisivo, donde no paraba de putearlo al presidente. El cocinero Guillermo Calabrese, famoso por su programa Cocineros Argentinos en ese canal y también por simpatizar con el kirchnerismo, entró una vez a su programa con la versión instrumental del cantito “Mauricio Macri la PQTP” y muy alegre dijo “¡el tema del verano!”, en referencia a lo que los militantes K vociferaban en las playas durante la temporada estival, para comerle la cabeza a la gente que vacacionaba plácidamente. El escándalo fue tal que Calabrese se “guardó” por un par de meses aduciendo “problemas de salud” y compensó ese triste desliz cocinando para Macri en un especial grabado en la residencia de Olivos. Nunca más volvió al programa y falleció de un paro cardio respiratorio en abril de 2023. Para ese entonces, el bochornoso gobierno de los Fernández estaba en picada y ni el “súperministro” Sergio Massa lo pudo salvar, ni siquiera ganando en primera vuelta gracias al “plan platita” que dejó más del 200% de inflación interanual en el país.

TRAIDORES DE CLOSET. Javier Negre, actual dueño de La Derecha Diario, intentó comprar Radio Concepto a Daniel Sede (foto), su dueño, que quería venderla, a pesar de tener ya programas que pagaban su espacio con plata rusa. Al enterarse los rusos de que Negre quería comprar la radio, le hicieron una contraoferta a Sede y hoy Concepto es una radio cooptada casi en su totalidad por dinero negro de Putin. A Sede pareció no importarle que en un futuro no muy cercano, lo acusen de traidor a la patria.

Volviendo atrás en el tiempo, el gobierno de Macri suprimió, tras el triunfo en 2017, el 75% de la pauta oficial, con el objetivo de que ese dinero vaya a obras públicas. La respuesta del otro lado fue devastadora. La mayoría de las empresas que estaban en esas obras, incluidas el soterramiento de la línea Sarmiento y la autopista que conecta el oeste con el sur de la provincia, se bajaron inmediatamente, tras la presión de sindicatos (peronistas desde la cuna, claro está). Los paros docentes y las operaciones como “panza rayada” en nuestro Moreno, se multiplicaron. Pero el summum de todo ello fue el debate por el aumento a las jubilaciones. El peronismo tradicional, el kirchnerismo y la izquierda, esa eterna amante del primero mencionado, se unieron para “pudrirla”. 14 toneladas de piedras arrojadas al Congreso, un recinto que interrumpió ilegalmente muchas veces el debate y un periodismo cada vez más explícito en la necesidad que esa pauta que se les “robó”, vuelva y no se vaya. El mismo Mauricio Macri admitió que desde allí empezaron a bajar los brazos y a “colgarse del travesaño” para, al menos, no los derroquen, como siempre hacía el peronismo cuando no gobernaba. Eso último se logró, terminando su mandato llevado en andas por la gente y entregando en tiempo y forma la banda presidencial al “Alberto moderado”. Volvía el “periodismo con sobre”, parafraseando el título de un recordado blog periodístico morenense que hace tiempo está inactivo. El “gradualismo”, que unos pocos “ñoños republicanos” siguen extrañando, no fue para nada gratis.

LA CASA NO ESTÁ EN ORDEN
Toda esta obsesión de los medios periodísticos nacionales por la pauta de Nación es la culminación de un proceso que empezó tímidamente en los municipios más pobres del país. Es nomas ver cómo un partido como La Matanza se deshace en mugre, desidia e inseguridad, pero las únicas noticias que salen al aire en los medios locales (y algunos nacionales pautados), son las que distribuye Prensa del municipio. Mismo caso sucede desde hace décadas en Moreno, hoy con la intendencia de la militante piquetera Mariel Fernández. Parte del presupuesto municipal de cada año va a parar a la “cultura”, pero también, muy a escondidas, en sobres a periodistas. Dos de los casos más llamativos son los de los medios Desalambrar y Semanario Actualidad, este último del polémico Rodrigo Solórzano, que muy suelto de cuerpo en su show televisivo, acusó al director de MLQH, Gustavo Ladelfa, de “sabotear” el acto de presentación de la intendente como candidata, alegando que él es un “intento de periodista”. Ladelfa no tuvo ni necesidad de responder semejante atrevimiento. Para ese entonces, MLQH se estaba convirtiendo en referente absoluto del periodismo crítico de la zona y medios nacionales iban directamente a Ladelfa como fuente informativa, además de difundir los videos virales que en las redes terminaron siendo un clásico, descaradamente copiado por estos y otros medios. Hoy por hoy, el dinero a los medios de comunicación locales está aún más acotado, gracias a que la pauta nacional está totalmente cerrada. Muy pocas señales siguen difundiendo los sesgados spots del municipio “donde crece la esperanza”. Eso también es debido al crecimiento exponencial del streaming y otros medios alternativos que están relegando a la radio, la TV y la prensa escrita. Hasta el

LA MARCA DE LA GORRA. Rodrigo Solórzano, mandamás de Semanario Actualidad, famoso por decirle al periodista Gustavo Ladelfa “intento de periodista”, en “defensa” de la por entonces candidatura de la actual intendente Mariel Fernández. En la foto, junto a Jorge “Zanahoria” Doti, co-director de Rock y Blues Radio, un medio que no tuvo la suerte de recibir subsidios municipales y actualmente sólo transmite por internet, con escasos programas y anunciantes, al borde de su cierre definitivo.

gobierno de “la Mariel” tiene canal de streaming propio, que se suma al triste presente de “La Radio Pública de Moreno”, con una audiencia inversamente proporcional a los programas militantes que pululan en esa frecuencia. Otros dos casos fuertes de abstinencia de pauta son los del canal 6, dirigido por Omar Larrosa, que terminó siendo el más pluralista y crítico de la gestión municipal, y FM Ciudad de Trujui, del controversial periodista Daniel Grasso, que se volvió en un acérrimo “enemigo” de Javier Milei en sus posteos de redes sociales. Recordemos que la esposa de Grasso fue funcionaria de María Eugenia Vidal cuando fue gobernadora de la provincia y ambos quedaron afuera de todo acuerdo entre el PRO y La Libertad Avanza. Grasso, además, le dio micrófono a Elisabeth Palamara, la creadora del pseudo colectivo cultural “La Pochoclera”, famosa por invadir una propiedad privada en el centro de Moreno y hacerla “centro cultural”, hasta que el dueño original echó a todos de allí y demolió el lugar, además de estafar a colegas docentes usando sus tarjetas de crédito para viajar a “encuentros culturales” en el exterior. Hoy, esta ex profesora de teatro se encuentra viviendo en el continente europeo y, al igual que Grasso, despotrica contra el gobierno que ganó las elecciones con el 56% de los sufragios.


TIEMPOS TRAVIESOS. La infame Radio Pública de Moreno supo tener decenas de programas que nadie escuchaba. Hoy, apenas tiene 5 emisiones en vivo y un canal de streaming. Sumado a su estudio de grabación, el mantenimiento del Teatro Marechal y la pauta en radios comerciales, el gobierno de Mariel Fernández se preocupa más por la “cultura” que por la inseguridad, las calles inundadas y la falta de cloacas en el centro de la ciudad. ¿Qué habrá sido de la vida de “Nancy” Sena, otrora persona funcionaria municipal?

EL AMOR VENCE AL PERIODISMO
Estamos viviendo un cambio de época muy fuerte. Después de la mentira que fue el “socialismo del siglo XXI”, que sólo trajo pobreza y corrupción a nuestra región, la gente vuelve a creer en la cultura del trabajo como norte en sus vidas. Y ya no se come cualquier galletita. Hoy tiene infinidad de recursos para informarse; desde “medios grandes” hasta tuiteros con fuerte línea editorial. Y en todo ese berenjenal, hay un plus: la gente está empezando a diferenciar la información real del pescado podrido. Y eso es lo que incomoda a la “casta periodística”, a aquellos que como colegas nos mal representan. No es casualidad que empiecen la “operación Adorni” justo cuando el gobierno logró que la Argentina no pague 18.000 millones de dólares de la pésima decisión kirchnerista que fue re-estatizar YPF, a pesar de los inútiles esfuerzos de empoderar a Axel Kiciloff, el más presidenciable que tienen ahora en el peronismo de cara al 2027, cuando él como ministro de economía fue el ejecutor de semejante desastre de deuda. La nulidad de pauta nacional hizo que un medio, otrora prestigioso, como La Nación, contrate para su canal de noticias a un ex C5N como director, que lo llenó de críticas infundadas y zócalos de impacto cuestionando al gobierno de Milei. Hoy, pocos periodistas siguen investigando los bochornosos negociados de la AFA del Chiqui Tapia, a semanas de empezar un nuevo mundial de fútbol. ¿Y el escándalo de los medios comprados con plata rusa? Lo están desapareciendo lo más pronto posible. Ya saben lo que dicen de los bomberos y pisarse la manguera.

Tienen razón los libertarios, ante este fondo de olla tristísimo de nuestra profesión. Por culpa de tanto impresentable, los argentinos de bien no nos odian lo suficiente.

EL AFFAIRE TAPIA/TOVIGGINO CONTAGIA A MORENO

768 512 Gustavo Ladelfa
El mencionado logro notoriedad cuando supero con éxito una suspensión y la posterior intervención de la liga de futbol de la Rioja. Fue restituido en su cargo en 2023, apoyado por Pablo Toviggino, que ya lo había impulsado a Godoy como Secretario Ejecutivo del Consejo Federal de Futbol; ente que controla las ligas y clubes del interior de todo el país.
En 2025, el cuestionado tesorero de la Asociación del Futbol Argentino (A.F.A), le vuelve a dar otros títulos: Presidente del Órgano de licencias de clubes, ante la CONMEBOL, se trata de un interinato que evalúa que los clubes argentinos cumplan con los requisitos necesarios para competir internacionalmente.
Gabriel Godoy también es asambleísta de la AFA, representa a la jurisdicción Cuyo, siendo presidente de la liga riojana para el periodo 2025 -2026. También tiene una participación activa en la incipiente creación de la UNAFA; Universidad Nacional de la asociación del Futbol Argentino.
SU PERMANENCIA EN MORENO.
Godoy registra domicilio en cercanías del obrador municipal, de Paso del Rey, a unas 10 cuadras de quien aparece como su único empleador; el Centro comunitario KADIMA.
Desde el vamos, resulta más que extraño, que una persona que ostenta tantos cargos, solo tenga registración como empleado administrativo. Y es aquí en Moreno en donde despunta su hobby como radioaficionado, en su domicilio actual se pueden observar unas cinco antenas (en el momento que se escribe la nota, aun no recibimos la información del ENACOM), sobre la situación de habilitaciones y fiscal de las mismas.
Bajo la licencia de radio LU8EGG, realiza sus emisiones desde un equipamiento altamente costoso (u$s 25.000), para un simple empleado bajo relación de dependencia. En la ciudad de Moreno se traslada en una Hyundai 2010 dominio JEB-473, mientras que, en la ciudad de la Rioja, maneja una camioneta BMW serie 5 GT valuada en unos 30.000 dólares aproximadamente. En ese mismo vehículo aparece como conductor de Toviggino, en una de las tantas visitas a La Rioja.
En su cuenta de X, se puede observar que también se auto adjudica la propiedad de un comercio en esa misma ciudad capital “Todo Filtro” aparentemente bajo la administración de un familiar directo.
Las incógnitas a develar continúan siendo varias, pero la primera que se cruza es sobre la imposibilidad del desconocimiento de la familia Menem, (oriundos de La Rioja), sobre el desempeño de la persona más allegada a Pablo Toviggino (su mano derecha), más aún teniendo en cuenta la relación estrecha AFA-TECH SECURITY (empresa de seguridad privada ligada societariamente a los hermanos Martin, Tato y Adrián Menem.
¿Se tratará una vez más de la arbitrariedad azarosa de la casualidad?, o de la decadente realidad que exhibe el entramado Tapia/toviggino y su línea de testaferros.

 

LA LIBERTAD AVANZÓ

302 201 Juan Emilio Mirabustos

El oficialismo nacional superó un muy difícil escollo: ganar las elecciones intermedias por un importante margen a un kirchner-peronismo hambriento de volver al poder y romper todo.

Por Juan Emilio Mirabustos

SE GIGA VINO. El “gordo Dan” cumplió su promesa de raparse junto a todo su equipo si LLA ganaba el domingo 26. “La misa”, su programa de streaming, fue visto en vivo por más de 50000 personas. A la derecha, la ex modelo Karen Reinhardt, electa diputada, a pura carcajada. De lo que no se le puede negar a la militancia violeta es que tienen más sentido del humor que los kirchneristas.

“No tengo datos todavía”. La frase la dijo Daniel Parisini, más conocido como “El gordo Dan”, militante fanático de Javier Milei, que conduce todas las semanas el programa de streaming “La misa”. La dijo después de entrar exultante al estudio donde se transmite el programa, con lentes oscuros, tras abrazar y saltar junto a dos de sus co-conductores, sentarse y gritar “¡te quiero, Diego!”, en alusión a Diego Maradona, uno de los ídolos futbolísticos de Parisini, extensamente nombrado en sus redes para que, desde el cielo, ayude al resultado del domingo, lo que provocó la furia de los fans kirchneristas del jugador ya fallecido. Todo eso con el fondo musical de “Inmigrant Song” de Led Zeppelin. Se sabe que el gordo Dan es un eterno provocador, tanto desde sus redes como desde su programa semanal, a quienes muchos lo compararon con 678, el buque insignia de la propaganda K en sus años “dorados”, obviando la parte de que el stream de los militantes libertarios se banca con capital privado, mientras que la creación de Diego Gvirtz subsistía con muchísimo dinero de los impuestos de la gente.

MÁS ARENA QUE CAL. En el difícil y peronista conurbano bonaerense, La Libertad Avanza terminó ganando más de lo que perdió, en gran parte, gracias a la implementación de la Boleta Única de Papel, método que empezó a erradicar el aparato fraudulento que durante décadas hizo que el peronismo se enquiste en las comunas.

Por la cercanía con fuentes directas de los cómputos oficiales, el gordo Dan, que casi iba a ser candidato en Buenos Aires pero se bajó para que el peronismo disidente articule el armado libertario con el pésimo resultado que ya conocemos, ya sabía los resultados en general, pero lo que sorprendió a todos fue el resultado final. Los más encumbrados dirigentes de La Libertad Avanza del conurbano decían casi al unísono “ganamos nación, pero provincia vamos a volver a perder y mal”. Con la experiencia del 2019 en la cabeza, cuando Juntos por el Cambio recuperó 10 de los 17 puntos de las catastróficas PASO gracias a las marchas mundiales del “Sí se puede”, difícilmente se pudiera remontar los 14 puntos con los que LLA perdió en la provincia de Buenos Aires con el más rancio (y desesperado por volver al poder) kirchnerismo. El desastre en el armado político y de fiscales, toda de los peronistas disidentes Sebastián Pareja y el coterráneo morenense Ramón “nene” Vera, más el abandono total de fiscales por parte del PRO (todas las miradas conducen a María Eugenia Vidal en esa orden que se bajó) y el ninguneo a las bases militantes hechas por los mismos armadores que erróneamente se pusieron, hicieron de ese 7 de septiembre un día negro para el futuro de la Argentina. Los medios grandes, ensayando una crítica siempre con la mano en la pera, celebraban con el diario del lunes y fuera de las cámaras un posible regreso de la pauta nacional, nacionalizando, valga la redundancia, una elección provincial que no fue menos importante. CNN ya le hacía entrevistas al “gran ganador”, Axel Kiciloff, considerado por muchos como uno de los peores gobernadores que tuvo la provincia. Había en el aire un augurio, un deseo que a LLA le vaya mal dentro de dos meses en las intermedias y que la psicopateada permanente de “la gente la está pasando mal” funcione como en el 2018, cuando 14 toneladas de piedras arrojadas al Congreso por parte del kirchnerismo, el peronismo y el eterno furgón de cola de ambos como lo es la izquierda, comenzaron a sepultar las esperanzas de continuar lo que comenzó con mucha energía en 2015, sin peronismo en el poder.

CARAS LARGAS. El kirchnerismo perdió por menos de un punto la provincia de Buenos Aires. Axel Kiciloff se estaba asegurando la candidatura sin internas para el 2027 después de las elecciones bonaerenses. Con este batacazo violeta, todo se puso en duda, hasta la continuidad del “pibe playstation” en la presidencia del partido justicialista.

El miedo era lógico. Un miedo que se fue disipando rápidamente con los primeros resultados oficiales. La nación estaba asegurada y por más de 10 puntos. Pero el batacazo fue dar vuelta una elección difícil e hiriente como lo fue la de la provincia de Buenos Aires. De perder por 14 puntos hace menos de dos meses, a ganar por menos de un punto. Sí, menos de un punto, pero ganarle al peronismo en su “lugar en el mundo”. Ganar con un centro al área y un cabezazo al ángulo en el quinto minuto adicionado. Los diarios del lunes ya hablaban de un triunfo “arrasador”, mientras sus editoriales, hechas a la medida de los “ñoños republicanos”, ensayaban una cautela que parecía más a escribir con el peronismo respirando en sus nucas. Sin dudas, los resultados, si bien eran bastante esperables, sorprendieron demasiado. La Libertad Avanza acertó en guardar a los punteros peronistas “disidentes” y darle nuevamente la conducción a su militancia, la que en 2023 hizo hasta lo imposible para convencer a la gente que la alternativa era Milei. Recién eso funcionó en la segunda vuelta, con toda la oposición al kirchnerismo de una vez por todas unida. Y, como dicen muchos de ellos, la campaña arrancó con el mega acto en el Movistar Arena, del que habló todo el mundo. Ya no les dan más bola a los que se asustan viendo cantar a Milei o a todos sus seguidores como espartanos de remeras bordó. Ellos no son todos los votantes de LLA. El gordo Dan no es todos los votantes de LLA. Y eso quedó demostrado el domingo 26. La contundente victoria oficialista no fue un simple alivio después de la catástrofe bonaerense del 7 de septiembre, que, además, se la dio vuelta. Fue el espaldarazo deseado. Fue controlar mejor un Congreso que quería seguir siendo una escribanía kirchnerista ad eternum. Nada de eso quita que el floreciente movimiento libertario tiene que seguir aprendiendo de lo que no salió bien y conservar lo que sí. Sin prisa, pero sin pausa, se está volviendo más dialoguista, menos exacerbado (eso quedará para su tropa militante, la única que le supo hacer frente a la “juventud maravillosa” del kirchnerismo con sus mismas armas), con una filosofía más de beduino, con eso de confiar en Dios, pero atar bien al camello. Este presente no hubiera sido posible sin el apoyo de lo que queda del PRO, un partido que supo gobernar todo en Argentina, pero que hoy se divide entre continuar apoyando un gobierno que, con diferentes modos, está haciendo lo que ellos quisieron hacer entre 2015 y 2019, y una militancia que llena de corazones amarillos sus cuentas de twitter, que exuda un republicanismo que en la práctica sólo recibió bullying por todos lados, que cree que los libertarios son peronistas de peores modales y que terminan votando inventos como Potencia porque no les gustan los modos de Milei. Precisamente, el partido que a las apuradas fundaron Ricardo López Murphy y María Eugenia Talerico para arropar a ese “voto ñoño”, ni siquiera llegó a los 10 puntos de electores.

EL ANGOSTO CALLEJÓN DEL MEDIO. Los candidatos “independientes” vivieron una de las peores jornadas electorales de su historia. Tanto el “Potencia” de López Murphy y Talerico, representando al “Pro rebelde”, como personajes de la talla de Florencio Randazzo, Facundo Manes, el turco García, Alberto Samid, Fernando Burlando, Roberto Cachanovsky y Santiago Cuneo, ni siquiera llegaron a la mitad de una banca, obligándolos a volver a sus actividades laborales privadas.

EL BALCÓN DE LA VERGÜENZA. Desubicada como cenicero de moto, Cristina Kirchner salió al balcón de su prisión domiciliaria a bailar con su militancia, que para ese momento eran una docena de seres con mucha bronca por el resultado final. Al lado, Itaí Hagman, el electo diputado K que en su campaña negó su origen israelí.

EL DOLOR DE YA NO SER
“Cristina tenía razón”. Esa frase, entre varias más de consuelo que de aliento, fueron las que publicó en sus redes Mayra Mendoza, la intendente de Quilmes y militante fanática del matrimonio más corrupto de la historia. Para muchos adláteres del pasado régimen, no era buena la idea de desdoblar las elecciones. Fue la jugada que inventó Axel Kiciloff para marcar la cancha como único “potable” para las presidenciales del 2027. El tema es que, al convertirse una elección en dos, con poca o mucha diferencia de semanas entre una y otra, puede cambiar el resultado electoral en lo general. Y eso fue lo que pasó. De la euforia por ganarle con mucha ventaja a LLA, pasaron a morder el polvo de una derrota feroz. Por ahora y sólo por ahora, siguen controlando el conurbano, ese que te define una elección, aunque ya no con la brutal cantidad de votos de antes. Esto fue posible, en gran parte, a la llegada de la Boleta Única de Papel, que redujo el fraude peronista de manera considerable y le terminó quitando, en muchos municipios gobernados durante décadas por peronismo, una importante cantidad de puntos. El corazón de la producción provincial se pintó casi todo de violeta. Todavía falta un largo trecho para que también se pinte la tercera sección, aquella obsesión de la que se centró LLA en las elecciones de septiembre y terminó descuidando el resto del territorio. Pero esta vez, la papa caliente se la van pasando entre el peronismo y el kirchnerismo. En el anuncio de la derrota, el primero en hablar fue el influencer Juan Grabois, lo que presagiaba un final inminente. Luego, la “esperanza blanca” del populismo, Axel Kiciloff, con un Máximo Kirchner haciendo caras de fastidio detrás de él. Mientras, en el lujoso departamento donde Cristina Kirchner cumple su condena por corrupta, la “jefa de la banda” salió a su balcón a bailar, casi como si hubieran ganado. Aunque lo disimularon bien, sus militantes y fanáticos no podían ocultar su bronca por el resultado adverso. En ese balcón apareció Itaí Hagman, el ahora electo diputado por CABA que ocultó su origen de nacimiento en Israel para no “piantar” votos pro terrorismo palestino. De poco sirvió la opereta que lograron imponer para bajar a José Luis Espert, descubriendo una “afinidad” con un presunto narco. No es de extrañarse que para las futuras elecciones presidenciales sigan embarrando la cancha de manera artera. Es su naturaleza. Pero esta vez no les alcanzó y la gente no se comió la curva de la psicopateada.

IRRECONCILIABLES DIFERENCIAS. A la izquierda, el resultado de la elección que ganó el kirchnerismo el 7 de septiembre con infinidad de boletas y sobres. A la derecha, el resultado casi totalmente opuesto del 26 de octubre, con Boleta Única de Papel y una LLA que arrasó. Aún falta trabajar muchísimo el conurbano para pintar totalmente de violeta una provincia cada vez menos peronista.

Diego Santilli, primer candidato a diputado por la alianza LLA-PRO, aceptó la promesa de raparse si se ganaba la provincia de Buenos Aires. El dirigente, original del PRO, se compró a toda la militancia violeta con este acto de empatía.

EL FUTURO YA LO VES
Cuando se decía que eran elecciones “bisagra”, no era ninguna exageración. Del resultado dependía levantarse y seguir con el plan o comerse otra piña y estar aún más groggy que un mes y medio antes. La macroeconomía vivió un lunes eufórico, con un riesgo país que perforó los 600 puntos, un dólar que bajó y unas acciones argentinas en Wall Street valiendo hasta 50% más. Aún falta bastante más para que el periodismo, que tanto se quiere hacer odiar, deje de decir que la economía está “estancada” cuando la realidad es que está “estable”. Que cuando dicen “la gente la está pasando mal”, en realidad es la gente que no soporta que Milei y su equipo estén reacomodando la economía, porque les hubiera gustado que haya sido otro, cuando ese otro nos dejó con 200% de inflación interanual. Se complica calmar a un periodismo con abstinencia de pauta nacional de la misma manera que se calman los mercados cada vez que pierde el peronismo. Pero el escollo más difícil se superó. Aun así, nada está definido y la impaciencia que quisieron imponer algunos, de resolver 70 años de desastre peronista en menos de dos años, se desvaneció por un tiempo. Lentamente, La Libertad Avanza está comprendiendo que no puede sólo depender de sí misma ni de las fuerzas que llegan del cielo. Ahí seguirá acechando un monstruo grande que pisaba fuerte mientras hacía los dedos en ve, y hoy le tocó, quizá por mucho más tiempo, seguir en la lona.

 

EL MALO CONOCIDO: análisis de unas elecciones bonaerenses que muchos las toman como nacionales

680 308 Juan Emilio Mirabustos

Por Juan Emilio Mirabustos

“A la gente se le ofreció dos peronismos y votó al que ya conoce”. Con esa frase, un importante armador morenense de La Libertad Avanza resumió un resultado electoral que no se lo puede calificar de catastrófico porque ya se veía venir, aunque no con esa diferencia. Fueron 14 puntos de distancia. 14, como las toneladas de piedra que tiraron el kirchner-peronismo y la izquierda unida en el Congreso para voltear a Macri a fines de 2018. El aparato electoral peronista, tanto dentro de él como fuera, se aceitó más de la cuenta, a riesgo de quedar en un empate técnico. Un conocido periodista de Gral. Rodríguez lo graficó aún más: “el peronismo te hace vivir en el barro, hacés tus necesidades en un balde, te destruye a impuestos, pero en dos semanas te seduce para que los votes. Trabajan en eso cada dos años y la gente cae una y otra vez. Es un síndrome de Estocolmo permanente y esta iba a ser una gran oportunidad para quitarles poder”.

Si ben los resultados por municipio favorecieron en mayoría al rejunte kirchnerista Fuerza Patria, LLA consiguió pintar casi toda la mitad de la provincia sumando los votos por secciones.

El peronismo bonaerense desdobló las elecciones casi por las dudas. Al momento que lo hizo, los números en las encuestas estaban bastante parejos y LLA venía muy envalentonado con la contundente victoria que tuvo en CABA. Si perdían en septiembre, les quedaba octubre. Pero ganaron antes. Y ahora la taba se dio vuelta. El trabajo pesado de remontar tamaño resultado queda en manos de LLA, a quienes no les funcionó el “peronizar” los cuadros. Ese fue uno de los principales factores de la derrota: el desastroso armado político que tuvo, con peronistas disidentes que no juntan votos, libertarios disidentes que jugaron su propio partido para restarle votos (no tantos) a la alianza libertaria, tras acuerdos por debajo de la mesa con el kirchnerismo gobernante, días antes de las elecciones. Lo confirman fuentes de todo tipo. No solamente los ñoños republicanos del Pro le soltaron la mano al gobierno que frenó una hiperinflación inminente y estabilizó la economía en tiempo récord. Esta vez la gente no votó con el bolsillo, pero muchos se comieron el clásico del peronismo cuando no gobierna: “la gente está muy mal”. No se sabe por qué, pero es un mantra que, al micromilitarlo, les funciona cada tanto.

LOS PADRES DE LA DERROTA. Sebastián Pareja (a la derecha de la foto), presidente de LLA en la provincia, confió ciegamente en Ramón “Nene” Vera, dirigente del peronismo disidente de Moreno, para el armado de las listas y distribución de fiscales. El resultado fue desastroso, quedando en serias dudas la continuidad de ambos en el partido de Javier Milei.

Otro factor importante de este “diario del lunes” fue la falta de fiscales. Hubo escuelas que recién pudieron abrir mesas a las 11 de la mañana, tres horas después de comenzado los comicios. La escasez de fiscales libertarios y, por ende, de boletas de LLA, fue atroz en muchas mesas. Era solamente decir “faltan boletas” para que se pongan unas pocas de color violeta y, apenas se iba el reclamante, quitarlas. El ya mencionado impresentable armado político, rodeado de peronistas rebeldes, hizo que solamente los cuadros de cada uno de ellos, organice la fiscalización, quedando afuera muchos voluntarios. Y ni hablemos de la ausencia casi total de gente del Pro en las mesas. Si bien ya había acuerdo con el líder del partido, ni más ni menos que Mauricio Macri, para unirse a los libertarios en las futuras elecciones, del lado de las “palomas” hubo berrinche por la decisión, pero jamás imaginaron que iban a tomar cartas en el asunto. Todos los ojos fueron hacia María Eugenia Vidal, quien fue de los pocos cuadros del Pro en hacer público su descontento por la unión para frenar al kirchnerismo. Varias fuentes la citan como la autora intelectual de esa ausencia de fiscales. Hoy por hoy, el Pro no saca más de 5 puntos, ya lejos de los triunfos de hace una década. Pero el orgullo pudo más que la convicción republicana. Si LLA ganaba, la foto de la victoria con ellos iba a ser la tumba definitiva del Pro. Si LLA perdía, como ocurrió, la derrota era toda de ellos. Poco les importó que enfrente tenían al kirchnerismo. La neutralidad, a veces, termina siendo más cara que el tomar partido. También estaba el mismo desánimo que transmitían los que, supuestamente, quedaron afuera de esta elección y pasearon por los canales opinando: “estas son elecciones provinciales, no te definen nada”. Como si Buenos Aires fuese Tierra del Fuego y el conurbano fuese Calamuchita al fondo. Las únicas provincias que definen elecciones son Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, en ese orden. Y de Buenos Aires, lo define el conurbano más poblado y más pobre. Si el peronismo compra ese electorado dos semanas antes con bolsones de comida, placitas con ruedas de camión pintadas, recitales de Lali y tapando los pozos de las calles de tierra con más tierra, al momento de la votación se garantizan dos años más de impunidad, no sólo política. Ya lo dijo un colega de Moreno, al que le han ofrecido pauta municipal y dice cansarse de rechazarla: “la gente le tiene miedo y hasta terror al peronismo. Los vota para que no le jodan la vida y lo más gracioso es que se la terminan jodiendo igual, pero los vuelven a votar”.

UN DERRAPE QUE NO AYUDÓ. Daniel Parisini, uno de los pocos influencers libertarios que da la cara, se despachó violentamente contra Luis Juez tras presentar a su hija con parálisis cerebral en el recinto del Senado, a solo horas de las elecciones. Por orden de los Milei, el Gordo Dan borró todos los tuits referidos a personas con discapacidad. El mileismo debe replantearse urgente el hecho de parecerse al kirchnerismo en estos aspectos.

Es sabido que tanto el peronismo como el kirchnerismo, una de sus armas letales es la psicopatía. El empezar a infundir un miedo que no existe pero que te hacen creer que sí, le ha funcionado muchas veces. Y tuvo dos armas que las supo usar. Una de ellas es el periodismo eternamente ensobrado. El ex chimentero Jorge Rial, fanático del kirchnerismo desde el día que le cerraron los números dentro de sobres enviados con una moto sin patentes, expuso en el Congreso de la Nación un “ataque a la libertad de expresión” por difundir audios privados desde Casa Rosada que hablaban de presuntas coimas recibidas de empresas de medicamentos. Un juez acólito a la convicta Cristina Kirchner convalidó esas “pruebas” y los medios de noticias, que desde casi dos años no reciben un peso de pauta nacional, lo reprodujeron como conejos. Lo más curioso es que nadie tuvo la oportunidad de escuchar esos audios y hasta un streamer uruguayo amenazó con difundirlos, casi provocando un conflicto diplomático innecesario. Pero el daño estaba hecho. Una simple suposición disparó el “ah, también son corruptos” de quienes decían que era más complejo lo de los bolsos con plata o los cuadernos de la corrupción K. Días antes se sumó también el debate por la ley de emergencia a la discapacidad. La oposición al gobierno nacional usó eso como “escudo humano” para que se promulgue y, por consecuencia, tambalée el equilibrio fiscal. Si no se promulgaba, era porque todavía seguían habiendo jubilados que en su vida aportaron al sistema y discapacitados que milagrosamente no necesitaban una silla de ruedas para moverse. Todo marchaba acorde al plan, ya que el presidente Milei vetó esa ley hasta que se no quede ninguna pensión trucha. Pero apareció en escena el senador Luis Juez, quien, si bien tiene una simpatía por el gobierno, aunque es senador por el Pro, no tiene inconvenientes en cuestionar ciertas decisiones, entre ellas, el del veto a esta ley. Fue así que llevó a su hija con parálisis cerebral al recinto para demostrar lo necesaria de la ley. Inmediatamente, como si eso fuera el broche de oro, el senado votó casi en mayoría absoluta el rechazo al veto de esa ley de emergencia. El kirchner-peronismo lo celebró como un Mundial, cierta parte del periodismo, golpeándose fuertemente el pecho, lo aplaudió. Pero del lado de la militancia mileista hubo mucha bronca. Quien más lo exteriorizó fue el famoso Gordo Dan, que no se guardó ni un insulto ni un emplazamiento hacia el senador cordobés desde sus redes sociales. Fue tan explícito que la misma Karina Milei tuvo que llamar a Juez para pedirle disculpas. No es para menos. Javier Milei, en uno de sus viajes a Estados Unidos, estuvo en las oficinas de Meta y vio cómo era el trabajo de ellos hacia las personas con parálisis cerebral para mejorarle su calidad de vida. Inmediatamente llamó a Luis Juez para comentarle lo que vio y lo que le puede llegar a servir a su hija. La respuesta del cordobés en los medios, evidentemente emocionado, fue contundente: (con esa acción de llamarme, Milei) me compró de por vida”.

PICHÓN DE BOROCOTÓ. Maximiliano Bondarenko, diputado electo por LLA, afirmó muy suelto de cuerpo que “Mi mamá es jubilada y no llega a fin de mes” en declaraciones a la radio CNN. La furia de la militancia mileísta por estas declaraciones se sintió fuerte. Era autocrítica, no autoflagelación.

En algún momento iba a llegar este punto de inflexión para La Libertad Avanza. Le llegó más temprano que a otros. Se sabía que no iba a alcanzar con estabilizar lo económico (aunque algunos periodistas, con mano en el mentón, digan que se “estancó”), mientras la agenda setting la seguía teniendo el peronismo kirchnerista. Con un Axel Kiciloff probándose la banda presidencial (al menos por estos días) y un libertarismo teniendo pocas semanas para levantarse de semejante golpe electoral, desde el oficialismo nacional hicieron lo que nadie esperó: la autocrítica, que fue marca registrada permanente del Pro y el peronismo siempre evadió. Ese peronismo que, según algunos, olía sangre, no se derramó ni siquiera en el acto de cierre de campaña que hizo LLA en el mismísimo infierno kirchnerista morenense. Javier Milei aceptó las reglas de la democracia, para que dejen de pensar en un futuro tirano desde su persona. Se perdió un partido muy difícil. Queda corregir y aumentar. Queda sacar lo que no sirvió y mucho menos sumó. Queda, como dijo otro tuitero, hacer volver a “los pibes” para el armado. Lo que no queda es tiempo.

En 2019, Juntos por el Cambio recuperó en dos meses diez puntos entre las catastróficas PASO y las elecciones generales, donde perdió por 7 puntos de diferencia en lugar de por 17. Es cierto que entre ese ayer y el hoy pasó una eternidad, pero un partido nuevo con la fuerza que tiene LLA entre sus cuadros originales y militantes de la primera hora, debe saber corregir todo lo que se hizo mal el domingo 7 desde el lunes 8. Solo así, el “kirchnerismo nunca más” que se pregonó en campaña, empezará a dejar de ser un deseo de los argentinos de bien y ser una realidad palpable. Va a ser difícil todavía lo de “peronismo nunca más”, pero las cosas, para que salgan como lo planeado, se hacen de a una. La vara de la paciencia y la perseverancia no siempre se la tienen que dar al peronismo.

 

EL PAPA AL QUE NUNCA LE PERDONARON SER ARGENTINO

1024 658 Juan Emilio Mirabustos

Por Juan Emilio Mirabustos

“A Bergoglio no lo dejamos ser Francisco”. Así se expresó Jorge García Cuerva, Arzobispo de Buenos Aires, en sus palabras a la prensa al conocerse la partida física del Papa Francisco, quien antes de ser nombrado Sumo Pontífice, era el Cardenal Jorge Mario Bergoglio, Arzobispo en su momento de nuestra ciudad capital. Y lo que dice tiene mucho de cierto. Nos pasa siempre cuando aparece un representante mundial de nuestras tierras. Pasó con Maradona después del mundial 86, donde se le perdonó hasta su adicción a las drogas y todos, o casi todos, se comieron la curva del “la pelota no se mancha”. Pasó con Messi, que después de varios mundiales sin mojarla y de comerse todos los insultos por no cantar el himno, esa misma gente le empezó a descubrir poderes sanadores desde que besó la copa que ganó la selección en Qatar. Y pasó con Bergoglio. Los Kirchner, el matrimonio más corrupto de la historia argentina, se enfrentó una y mil veces al Arzobispo de Buenos Aires que no dudaba en objetar esa gestión en sus homilías. Cuando aquella mañana del 2013 lo nombraron Santo Padre, la flamante viuda que venía de ganar con el 54% y aún vestía luto, no pudo contener las lágrimas ante alguien más poderoso que ella, casi como una capitulación, un pedido de disculpas públicas de alguien que nunca las da para no transmitir debilidad, una señal a lo lejos de “es por acá, compañeros, a bancarlo”.

TOMÁ MATE. Bergoglio, ya siendo Papa Francisco, se llevó a la Santa Sede muchas de nuestras costumbres, entre ellas, la de volverlos locos a sus guardaespaldas en sus primeros años de pontificado, con salidas sin protocolo a lugares de beneficencia y ayuda social.

QUEMÁ ESA FOTO. En pleno desgaste mediático de la gestión de Mauricio Macri, todo el ensobradaje periodístico y la militancia nacional y popular publicaron una foto oficial del expresidente con un Santo Padre serio, como incómodo. Esta foto, con un Francisco sonriente, se la saltearon de manera nada casual.

DEL ÉXTASIS A LA AGONÍA
No se sabe si ese fue el comienzo de una grieta tan o más grande que la que el kirchnerismo creó desde que sumó más poder. Una grieta que sólo existió en nuestro país. Como cuando viene un ídolo de la música a dar un recital y no te vas hasta que diga un par de pavadas en nuestro idioma con la camiseta argentina puesta, todos esperaban una solución milagrosa para nuestro país de parte de un líder mundial como un Papa que, además, es paisano nuestro. Pero Bergoglio no ganó una elección nacional y mucho menos hizo campaña para llegar a donde llegó y, les podemos asegurar, es la meta definitiva para quienes siguen la vocación sacerdotal. Desde ahí, empezaron las controversias. Los anti K de paladar negro empezaron con las críticas cada vez más fuertes a Francisco. Como si todavía estuviera en Buenos Aires tomando mate en la puerta del Arzobispado y sin que caiga la ficha de que el hombre ya es líder mundial, le empiezan a echar en cara sobre por qué no habla del país, por qué no hace “algo”. A ese fuego, los tuitstars de siempre le echaban nafta y tiempo después, también los periodistas más críticos del último régimen peronista. La “Pajarita Mabel” lo apodó “el potato” (tras la muerte del Papa, se limitó a recordar viejos carpetazos a Bergoglio de parte del kirchnerperonismo) y el periodista homosexual Osvaldo Bazán fue más allá, llamándolo “Santo Bagre”, además de escribir un repudiable artículo en el blog Seúl, carpeteándolo como si fuera un político corrupto. “A Francisco lo despidieron como se merecía: un narcisista hipócrita, rodeado de hipócritas” y “Yo no soy hipócrita, ya hay mucha competencia” son algunas de las lamentables frases que escribió un periodista que cree que todos los curas son bufarretas.

RENCOR, MI VIEJO RENCOR. Osvaldo Bazán, desde su condición de homosexual, siempre fue un periodista disruptivo e incómodo al statu quo. Su libro “Seamos libres”, escrito tras el regreso del kirchnerismo al poder, es su obra cumbre. Sin embargo, su visceral odio al catolicismo en general y al papa Francisco en particular, fueron inspiración para “Francisco tuvo la despedida que se merecía”, un innecesario y desubicado carpetazo al Santo Padre publicado el día de su funeral. Bazán ya fue despedido de medios nacionales como TN y el diario mendocino El Sol, incluso coincidiendo con su línea editorial.

Muchos, como Bazán, se comieron la curva de una foto que se sacó al lado de Mauricio Macri con un gesto adusto, serio, y de ahí construyeron la leyenda de que Francisco lo odiaba (sí, un Papa odiando a un político, a alguien, paranoia only in Argentina). El diputado Fernando Iglesias, del PRO pero en apoyo casi explícito a la gestión libertaria, escribió libros (muy buenos e instructivos, por cierto) donde destaca la injerencia de Bergoglio en el peronismo y viceversa, obviando el conflicto con los Kirchner. Fue de los pocos cuestionadores del Santo Padre que guardó respeto en sus publicaciones y rechazó viajar a las exequias del Papa en el Vaticano, aun siendo representante de Relaciones Exteriores en la cámara de Diputados, argumentando una austeridad que el Gobierno demostró con hechos, viajando solamente una mínima comitiva de menos de diez personas. Del otro lado de esa grieta, estaba el Kirchner-peronismo, desesperado por una foto con el Sumo Pontífice. Unos cuántos lo lograron y presumían una amistad de la que Bergoglio a gatas recordaba. Los sindicatos peronistas no dudaban de poner “Papa Francisco” hasta a sus quinchos de sus campos de deportes, como cuando le ponían Kirchner a una plaza con dos ruedas de tractor pintadas. El colmo de ese cholulismo eclesiástico lo dio el impresentable Juan Grabois, uno de los tantos gerentes de la pobreza nacional, que cuando lo internaron a Francisco, fue a Italia a querer entrar de prepo al Policlínico Gemelli, al grito de “soy amigo del Papa, soy amigo del Papa”. Jorge Bergoglio como Papa nunca se pronunció a favor de ninguna ideología política nacional, que no es lo mismo que preocuparse por la gente pobre y humilde sin pedir nada a cambio, un precepto jesuita. Le echaron en cara sacarse fotos con el dictador Maduro y con personalidades de nuestra política procesados o condenados. La desesperación de ambos lados de la grieta hizo que Francisco no haya contemplado visitar su país natal. Sí, chicos, fue toda nuestra. El Papa argentino no visitó Argentina por culpa de nosotros mismos. Más corta, traigan tijeras.

LA CHOLULIDAD AL PALO. Juan Grabois quiso entrar de prepo a ver a “su amigo” Francisco cuando estaba internado y lo sacaron carpiendo. Una humillación tan grande como que en los medios internacionales te consideren “activista influencer”.

Nuestro payasesco fanatismo por la política, que sólo beneficia al político que la usa, que mezcla el fútbol con lo que se vota, espantó al único Papa argentino que veremos en nuestras vidas. La ansiedad por ponerle una camiseta política a alguien de la envergadura de un Papa, sea Bergoglio, Wojtyla, Ratzinger o el que tenga que venir después de la fumata blanca, es exclusiva de un país trastornado como el nuestro, después de 20 años de grieta. Le han llegado a cuestionar declaraciones como “viví 76 años en Argentina. Ya es suficiente. Ahora vivo en el mundo”.

Jorge Mario Bergoglio dejó su carrera de Ingeniería para abrazar la fe católica desde el sacerdocio. Eligió a los Jesuitas para que lo eduquen. Y los Jesuitas, como su nombre lo indica, son la representación más viva de Jesús en la Tierra. Jesús convivía con gente que lo adoraba y con gente que aquella gente adoradora despreciaba. Estaban potentados, gente humilde, delincuentes, mujeres de moral distraída. Ese es el precepto de vida que tienen los Jesuitas. En Bergoglio querían ver o a un cura villero que no te comulga si votaste a Milei o al tipo sentado a la derecha del Opus Dei. No había medias tintas. No había grises. Elige tu propio Francisco. Un modelo para armar al que le faltaba siempre una pieza, un “cinco pal peso” eterno.

PODEMOS IR EN PAZ
Con la muerte de Bergoglio se termina una novela innecesaria en nuestro país, repetimos, producto de la grieta que hizo que el kirchnerperonismo gobierne más de dos décadas. El berrinche de “la foto con el Papa” por un lado y “el Papa peronista” por el otro. Curiosamente, nadie lo bardeó, en todos estos años, por su amor hacia San Lorenzo. Hace minutos descubrimos que en México hay un “corresponsal” argentino llamado Marcelo Luis Ojeda que, apenas empezó su “informe” por la muerte de Francisco en el noticiero de Televisa, remarcó que el presidente Javier Milei envió sus condolencias “cuando siempre fue crítico de él”. “Es muy contradictorio, es muy contradictorio” espetaba, mientras que el periodista que estaba en el estudio se reía silenciosa, pero socarronamente, en un claro ejemplo de lógica ignorancia. Esto también fue otro “logro” del kirchnerismo: poner “corresponsales” que, de una forma u otra, sigan propagando el relato nacional y popular, vendiendo un “diario de Yrigoyen” a países donde muchos creen que los argentinos son todos porteños. Y otro dato curioso de este señor Ojeda: prácticamente no tiene redes sociales. Sólo su Instagram y está con candado. Raro en un periodista que, en tiempos de redes sociales e inmediatez tecnológica, apenas use el zoom para salir al aire en alguna incauta emisión internacional. ¿El candado será para que nadie vea su ideología?

El papa Francisco, Jorge Mario Bergoglio, ya se fue con Dios. Tenía ya 88 años e inmensos achaques producto de la edad. Se terminó una era. La ridícula grieta que se formó con su apostolado, lentamente se va a ir erosionando. Ya no va a haber otro Papa argentino. Ahora va a volver el famoso mito urbano del “Papa negro” del “fin de los tiempos”, cuando en la historia ya hubo tres y el mundo sigue andando. La fe católica renovará su esperanza en el próximo “Habemus Papam”. Y a Francisco, a Bergoglio, se le recordará por muchas cosas que han revolucionado el difícil trayecto de ser Papa. Pero en nuestra Argentina, además, será recordado como el que osó pecar haber nacido en el país más loco del mundo.

RÉQUIEM PARA UN PERIODISTA DE ESPÍRITU JOVEN

1024 575 Juan Emilio Mirabustos

Por Juan Emilio Mirabustos

“No soy ni de derecha ni de izquierda, sino todo lo contrario”
J.E.L.

Esta historia tiene dos comienzos y bastantes coincidencias. El primero fue en 1988, cuando un joven periodista, tras varios intentos de ingresar en los medios grandes (fue a un casting de Nuevediario, el noticiero sensacionalista más visto del país), funda su propio diario. Le iba a poner de nombre “Repórter” pero alguien le ganó de mano con el nombre, presuntamente Luis Pedro Toni con su “Repórter del Espectáculo”. Terminó llamándose por la cantidad de páginas que empezó teniendo: doce. A partir de una moderada inversión monetaria de parte de la comunidad judía que ya estaba dejando de estar conforme con el gobierno del Dr. Raúl Alfonsín, aparece en los kioscos un diario que inmediatamente se convirtió en algo de culto. Aquel Página 12 era un hervidero de creatividad para presentar las noticias y una factoría enorme de artículos y textos de plumas renombradas. En un medio gráfico se juntó todo el “otro progresismo”, aquel que ya se cansó de los cantos de sirenas de los primeros años del regreso a la democracia. Nos estábamos acercando a la última década del siglo 20 y la cabeza nos empezaba a funcionar de otra forma, mientras mucha gente, asustada por los saqueos organizados a comercios, empezó a ver con ojos algo más amables a los muchachos peronistas que, según ellos, todos unidos triunfarán.

En 1990, ya con dos años de Página 12, Jorge Lanata se presentó a un casting para ser columnista político en Nuevediario, aún el noticiero más visto del país. No quedó, quizá porque Alejandro Romay, el dueño del canal, quería hacer buenas migas con el presidente Carlos Menem, a pocos meses de asumir.

El creador del diario empezó a tener repercusión mediática. Llenaba los auditorios de facultades dando charlas a futuros periodistas. Muchos de ellos, con el tiempo, vieron en él un verdadero gurú de la vocación, un motivador nato de profesión bien ejercida. A principios de los 90 también incursionó en radio, con dos programas exitosos, el periodístico “Rompecabezas” por la mañana y el intimista “La Hora 25” por la medianoche, en una radio, Rock & Pop, la más escuchada en esos tiempos, que lentamente iba dejando el pop para abrazar definitivamente al rock. De Página 12 nacieron Página 30, el spin off del diario con forma de revista que venía con videos de clásicos del cine de todos los tiempos, y los CDs coleccionables que iban desde música hasta poemas recitados por Eduardo Galeano. Los años 90 no eran solo pizza, champán y artistas exclusivos de Telefé. Había mucha bohemia, arte, cultura y una fantasía oscuramente romántica del fin del milenio. Una burbuja que terminó explotando un año después de comenzar el nuevo siglo, con el ataque terrorista a las Torres Gemelas y el golpe de estado peronista que derrocó a Fernando De la Rúa. Para ese entonces, el otrora joven periodista, ya auto-eyectado de su propia creación gráfica diaria, crea Veintiuno, una revista con mucho de Página 12, que cambiaría su nombre a Veintidós, para terminar llamándose Veintitrés. Siempre por el mismo camino de la independencia editorial, a través de Vocación SRL, su productora audiovisual y comercial. Para ese tiempo, ya empezó a incursionar en la televisión, con programas periodísticos semanales de discreta repercusión, como Día D y Detrás de las Noticias, siempre presentando investigaciones serias con absoluta creatividad. Fue el único que se animó a pasar un fragmento de un informe de Telenoche Investiga que comprometía al recién asumido presidente Adolfo Rodríguez Saa, tras el cuarto violento derrocamiento a un gobierno no peronista. Nadie se animaba a pasar algo así en esos días de presión mediática con los dedos en ve y de saqueos y caos social que mágicamente se acabaron apenas pusieron al Dr. De la Rúa en un helicóptero. Por esos años donde parecía que todo acabó, aquel joven fundador de un diario comenzó su adicción a la cocaína, que años después superó. La primera década del siglo 21 fue signada en su carrera por producciones televisivas de poca repercusión, dado que se emitían en canales de cable que apenas arañaban el punto de rating, y de un nuevo medio gráfico, Crítica de la Argentina, del cual también se fue por desacuerdos económicos y, sin su creador, el diario languideció en tiempo récord. Para ese entonces, aquel joven periodista, ya no tan joven, tenía en su haber una película y varios libros de ficción y no ficción editados.

Una vez, el riojano dijo que Página 12 era un diario “amarillista”. La respuesta de Lanata fue publicar todo el diario en papel amarillo y cambiarle momentáneamente el nombre.

Pero un día, el matrimonio que empezó a gobernar la Argentina, que incluso ya estaba empezando a investigar aquel otrora joven periodista, popularizó una frase que empezaba a cambiar todo: “¿qué te pasa, Clarín? ¿Estás nervioso?”. Néstor Kirchner, en su afán obsesivo de comprar voluntades, estaba empecinado en comprar el grupo multimedios más grande del país y uno de los más grandes de la región con dinero de los impuestos de la gente. La junta directiva del grupo lo mandó a volar y ahí comenzó una guerra innecesaria, cuyo otro punto de ignición fue el voto “no positivo” del vicepresidente Julio Cobos (en esos momentos, la esposa de Kirchner era la presidente de la nación) a la resolución 125 que literalmente destruía el área agropecuaria del país, inundándola de más impuestos. La credibilidad del matrimonio comenzó a derrumbarse y, siguiendo ciertos manuales políticos, decidió aplicar el plan B: la militancia fundamentalista. Terminaron cooptando el 80% de los medios privados con pauta oficial. Todo para derrumbar al grupo que no pudieron comprar “por las buenas”. Llegó la estatización de los partidos de fútbol, llegó una millonada de inversión para “resucitar” los medios públicos que sólo tenían rating cuando jugaba la selección, crearon canales de TV como Encuentro y Paka Paka, aparecieron grupos multimedia que sólo subsistían con dinero del erario público, como Electroingeniería o Veintitrés, el grupo que compró la revista antes citada y creó una sarta de medios adscriptos al régimen kirchnerista, siendo de los más famosos el canal CN23… Y llegó la Ley de Medios, que no solo se limitaba a poner obligatoriamente “espacio publicitario” al principio y final de las tandas, sino que repartió discrecionalmente carnets de locución a cuanto fanático del kirchnerismo se les cruce. En todo ese tiempo, Néstor Kirchner muere en circunstancias menos claras que cuando falleció el periodista Juan Castro, y Cristina Fernández, la viuda más famosa del país, enterneció al electorado y arrasa en las elecciones del 2011 ante absolutamente nadie que la enfrente. Y aquí es el segundo comienzo de esta historia.

Después de ese batacazo electoral, y ya sintiendo que todo está perdido para muchos argentinos que sentían llegar un kirchnerperonismo eterno, el Grupo Clarín pega un volantazo inimaginable años atrás. Contrata en exclusividad a aquel periodista, que para ese entonces estaba sin actividad fija en los medios y había cerrado su productora pocos años atrás. Terminó siendo la bala de plata que empezó a herir de muerte a un régimen que se perfilaba como la sucursal del chavismo en Argentina. El programa se llamó “Periodismo para Todos”, o más conocido por sus siglas, PPT, un sarcasmo a la productora de Diego Gvirtz, que se volcó abruptamente a la militancia agresiva en los medios, teniendo como buque insignia 678, el programa ultra-K que se emitía por el canal estatal, al cual ya todos llamaban “la televisión pública”. Aquel ya no tan joven periodista puso al aire las más feroces investigaciones contra un gobierno que tenía decidido eternizarse. “La ruta del dinero K” fue la apoteosis, apenas meses después de la reelección de Cristina Kirchner.

“Periodismo para Todos” fue el programa más exitoso en la carrera de Jorge Lanata, sacando a mucha gente del termo kirchnerista durante 12 años. La foto es del último año del ciclo, que llegó a tener hasta 30 puntos de rating en su mejor momento, superando hasta al fútbol estatizado por Cristina Kirchner.

Ni el “Fútbol para Todos” estatizado le pudo ganar en audiencia a esos informes, que superaban cómodamente los 30 puntos de rating cada domingo por la noche. Aquel fundador de Página 12 tuvo su revancha personal y profesional, tras ser levantado incontables veces del aire televisivo, incluso cuando a los canales que estuvo, por ejemplo, América, les resultó extremadamente rentable que esté frente a una cámara. La gente, que votó a CFK por compasión (lo cual siempre alimenta la otra teoría del “voto semana”, es decir, si esta semana estoy bien de plata, voto a que todo esté como está) se dio cuenta del tiro en el pie, dejó de renguear y empezó a manifestarse en las calles, insistimos, apenas un año del triunfo de Cristina. La marcha del 8 de noviembre de 2012 fue el espaldarazo que necesitaba el kirchnerismo, pero para empezar a perder elecciones. Con el crecimiento de PPT, el programa empezó a expandir su público y sus preferencias. Empezó a meter humoristas, más humoristas, pero el colmo fue, en plena pandemia, lo de “los soldaditos”, donde se explicaba la realidad argentina con muñequitos y maquetas, mientras de fondo se escuchaban risas grabadas. Un absurdo tan grande como lo fue el encierro casi eterno que impuso el peronismo al volver al poder en 2019 gracias al “voto berrinche”. Por esos años de covid, se llamó PPT Box, siendo su escenario una caja gigante y totalmente despojada de decorados. De esa manera fue el último ciclo del programa, en 2023, con informes de impacto, aunque sin la fuerza de los primeros años. Lentamente, la salud de aquel joven periodista se iba languideciendo. Su programa de radio, aquel que salvó a una AM que no podía llegar a ser primera y desde hace más de una década es líder en audiencia, lo estaba haciendo desde su casa. Para ese entonces, ya estaba en su cuarto matrimonio, naturalmente visto de manera muy celosa por sus dos ex parejas y sus respectivas hijas, que se mostraron muy unidas en la última internación de aquel periodista. A los seis meses, dejó de existir, justo un día antes de terminar el 2024.

Ese otrora joven periodista, el de los dos comienzos, se llamó Jorge Ernesto Lanata. O Jorge Lanata. O Lanata, a secas. Su muerte fue llorada por casi todo el gremio periodístico, pero celebrada, muchas veces de manera silenciosa, por los protagonistas de sus informes. Lanata fue un verdadero detector de termos, no importa de qué lado aparezcan. Lo pueden ser de Kirchner, algunos pocos de Macri o unos cuántos más del actual presidente Javier Milei. Ellos, junto al nazi Santiago Cuneo o el milico K César Milani, no se ahorraron palabras de desprecio y de poco respeto al difunto. Pero son los menos. Nadie puede negar la contribución a la democracia que ha hecho Lanata para que no nos terminemos convirtiendo en una segunda Venezuela. Jorge ha sido íntimo amigo de la siempre polémica Lilita Carrió, quien una vez le propuso candidatearse, pero el periodista se negó amablemente a semejante salto al vacío.

Una de las fotos de Lanata luego del trasplante de riñón que le dio más años de vida. Al contarlo en su programa de radio, no pudo contener el llanto, siendo la única vez que el periodista se quiebra en medios.

Hoy la creadora del ARI, junto a Mariana Zuvic, se convirtieron en críticas recalcitrantes del gobierno libertario, que logró en tiempo récord frenar una segura hiperinflación y estabilizar el país económica y socialmente, sin saqueos, sin piquetes extorsivos y sin emitir moneda. Y hasta el tiempo de volver a internarlo, Lanata empezó a criticar fuertemente a Milei, después de que este lo acusó de “ensobrado” en un lejano tuit del que ya nadie se acuerda. Independientemente de la salud del periodista, este ya estaba en retirada de los medios y muchos tomaron la posta de su método de informar, pero bancando implícita o sugestivamente las medidas extremas que está tomando el actual gobierno para estabilizar la Argentina, aunque algunos otros, también salidos de su escuela periodística, abogan una “Corea del Centro” permanentemente, siempre poniendo entre algodones al peronismo, para que “no los moleste”. Lanata siempre fue crítico de cuanto poder se le cruce, incluyendo a los que de manera muy discreta mostró cierta simpatía. De eso se trata el periodismo, si no, como se leyó alguna vez, serían relaciones públicas.

El diario que fundó Jorge Lanata hace 37 años, hoy pertenece al Grupo Octubre, del jefe del sindicato de porteros Víctor Santa María, explícitamente alineado con el kirchner-peronismo. Tras la muerte del periodista, apenas lo anunciaron en un mínimo espacio como “uno de sus fundadores” y en una corta nota sin firma, aclaran que “toda la derecha lo lloró”. No les alcanzó con ignorarlo en la celebración de los 30 años del diario en la ex ESMA con CFK de oradora. Los canallas e irrespetuosos nunca dan puntada sin hilo.

Fue el único que, frente a una cámara, le dijo “pobre vieja enferma” a Cristina Kirchner. Terminó convocando a más gente que Bernardo Neustadt y su “marcha del Sí” en apoyo a Menem y que a este le sirvió para marcar la cancha a los sindicatos que le estaban empezando a dar la espalda. Jorge, que nunca usó redes sociales, se sirvió de ellas para aumentar su popularidad y fue uno de los primeros en prestarle atención, cuando todavía hoy cierta parte del periodismo sólo se mira el ombligo. Seguramente si hubiera tenido la salud que tenía hace unos años, haría un PPT contra el gobierno de Milei, a costa de perder miles de seguidores, pero no hubiera sido él si no lo hacía. Además, con todo el libreto que le ha dado el kirchnerismo, de ese lado tenía informes ad infinitum. En 2013, al ganar uno de sus 23 Martín Fierro, habló de “la grieta”. Por primera vez alguien le puso nombre a uno de los “logros” más grandes del kirchnerismo. El apotegma de “divide y triunfarás” le funcionó en su momento, pero solo había quedado el “divide”. En aquel discurso, Lanata fue muy claro. Es cultural en sentido extenso, tiene que ver cómo vemos el mundo. La grieta ha separado amigos, hermanos, parejas, compañeros de laburo. Antes había más gente que yo saludaba acá y ahora no me saludan. Esta historia que quien está en contra es un traidor a la patria… y se tiene que poder estar en contra sin serlo. La última vez que pasó fue en los años 50 y esa grieta duró 50 años. Creo que todos somos la patria, nadie tiene el copyright de la patria, la Argentina no es de ningún partido. Ojalá que algún día podamos superar esta grieta porque dos medias Argentinas no suman una Argentina entera”. Todavía no sabemos cuánto va a durar la grieta que creó el kirchnerismo. Una pregunta que nos vamos a hacer en cada cambio de época y cada nueva generación.

“Lanata fue un genio igual que Maradona, se drogaba igual que Maradona, terminó gordo igual que Maradona y murió joven como Maradona” fue la comparativa que hizo Jaime Bayly sobre el periodista. Nunca se pudo librar del fantasma de sus vicios, en el caso de Jorge, del cigarrillo, del cual ni siquiera un comprometido trasplante de riñón que le salvó la vida y que lo contó entre fuertes lágrimas en su programa, logró que lo deje. Más allá de su semblante de rockstar excéntrico, siempre fue generoso y nunca fue egoísta con sus colegas. Tampoco le hizo asco al trabajo en campo, no importa cuál haya sido el lugar, sea la selva chaqueña o las islas Seychelles o el hotel fantasma de los Kirchner. Se peleó con cuanto medio de comunicación haya mostrado su intimidad sin su permiso y luego se le pasó el enojo y hasta terminó abriendo las puertas de su casa hasta para sus propios informes. Pasó de ser de culto a ser popular, algo que pocos logran. Pasó Lanata, pero como decía Machado, “todo pasa y todo queda”. Y de Jorge Ernesto, todo lo de él quedó para mucho tiempo.


Esta es la primer publicidad del diario Página 12 en 1988, con la locución de Eduardo Aliverti, quien años después despotricaría el trabajo del fundador del diario por no alinearse con el kirchnerismo.

EL VETO VENCIÓ AL ODIO

790 592 Juan Emilio Mirabustos

¿Fue una de las derrotas no electorales más grande que tuvo el peronismo? Fue una de las derrotas no electorales más grande que tuvo el peronismo.

Por José Jorge Del Tejado

Están groggys. Sudan impotencia. Están sin el poder que tuvieron por dos décadas. El Kirchner-peronismo está viviendo uno de sus peores momentos. Por mayoría, el veto presidencial que impidió más despilfarro en el presupuesto de las universidades públicas sigue firme. Y en la calle, esa que perdieron gracias al protocolo anti-piquetes, se sintió con fuerza violenta. Y decimos la calle, porque las amenazas de muerte a los diputados que votaron a favor del veto se multiplicaron como conejos en menos de dos días por todas las redes sociales. Las tomas a las facultades crecieron desde mucho antes de la votación, sabiendo o intuyendo el inminente final. Todas ellas, comandadas por docentes resentidos del cambio de época y “pibis” a los que no les interesa seguir cursando y siguen ahí sabiendo que es una pantalla para su proyección de futuro político. Todos quieren ser la impresentable Ofelia Fernández, ex funcionaria del último gobierno K y hoy desaparecida hasta de los medios. Todos quieren vivir del Estado. Toda una generación devastada mentalmente por ese fentanilo que era el “Estado presente”.

No pasará mucho tiempo para tomar dimensión de lo que fue la aprobación en Diputados del veto al despilfarro universitario. Mucho menos la aplastante derrota que cargará durante mucho tiempo en sus hombros todo el “club del helicóptero”; peronistas, kirchneristas, radicales con síndrome de Estocolmo y la izquierda, ese eterno “pata de lana” del movimiento que inventó ese milico de apellido Perón. Si algo marcó el comienzo del fin del gobierno democrático de Cambiemos, fueron las 14 toneladas de piedras que tiraron en 2018 las hordas populistas en contra de una ley que beneficiaba a los jubilados.

El comienzo del fin del Kirchner-peronismo, quizás ahora sí, sea la persecución al periodista Fran Fijap para lincharlo. Lo salvó un pibe que trabajaba de delivery y las empleadas de un local de empanadas, que casi queda destruido de no ser porque cerraron a tiempo las persianas. Fijap se salvó de milagro. Con 22 años dejó una vez más en evidencia que ellos no toleraron ni tolerarán la paliza electoral que se comieron el año pasado, mucho menos que, con casi todo el Congreso en contra del Gobierno, pierdan ahí tanto como ya perdieron en la calle. De nada sirvió la pantomima en algunas universidades de declarar “persona no grata” a quien ose estar a favor del veto, un verdadero “apartheid” en un lugar público, donde deberían convivir muchas ideas y pensamientos. Lo de la inmensa cantidad de universidades abiertas por el kirchnerismo no es una idea loca. Su objetivo principal fue ser los aguantaderos de ellos cuando no son gobierno. La gran mayoría de los que intentan estudiar en esos “templos del saber” ya están hartos de la militancia impuesta, de que interrumpan las clases exigiendo que firmes un petitorio por Aerolíneas, cuando en su vida se subieron a un avión. La gente ya está harta de ellos, por eso pierden elecciones, por eso perdieron el poder. Por eso a ellos sólo les quedan las redes sociales, C5N, Blender, Gelatina, Radio Con Vos y El Destape para desahogarse, para hacer catarsis, para hablarle a su propia pared. Por eso sólo les queda vociferar cantos racistas y antisemitas, “con los huesos del Peluca, vamo’ a hacer una escalera”, “como a los nazis les va a pasar” … pero sabemos que, entre toda esa violencia, de putear a la tele cada vez que sale la foto del fiscal Nisman (de buena fuente sabemos que muchas familias fanáticas K hacen eso), de caranchear a una de pañuelo celeste entre cinco de pañuelos verdes (qué época nefasta), de “autorizar” a la policía a detener, torturar y a veces matar a quienes salían a la calle durante la cuarentena más larga del mundo, de intentar matar en una marcha a un periodista que piense distinto… sabemos que, al llegar a sus casas, se encierran en el baño a llorar. Así, como cuando su cuadro de fútbol pierde por goleada. Fútbol y política, un solo corazón. No les importó votar a quien casi nos deja en una híper, “lo dijo la jefa” y no se discute. Ahora lloran, rompen cosas como el Tano Pasman.

El Presidente Javier Milei junto a Fran Fijap y el chico del Rappi que le salvó la vida al periodista cuando el kirchnerismo y la izquierda troskista quiso lincharlo en las afueras del Congreso.

Perdieron, pero todavía faltan más cosas. Con gestión, frenaron una hiperinflación inminente y hoy, la mensual es cuatro veces menor que la que estaba dejando Sergio Massa, el “candidato de los trabajadores”, como decía la mafia sindical. El 52% de pobres es todo del kirchnerismo y de la gestión de los Fernández; de la condenada y del golpeador de mujeres. Todavía faltan más cosas. Falta que lleguen inversiones al país, falta una nueva etapa de un plan económico que está dejando en cero el déficit fiscal. Y aunque muchos medios están caminando por las paredes padeciendo el síndrome de abstinencia de pauta que, en teoría, finaliza el 10 de diciembre, el humor de la gente se blindó. La popularidad de Milei bajó unos puntos, pero la mayoría dice que es mejor una cirugía mayor que seguir tomando aspirinetas. Esto recién comenzó. La gente, el ciudadano de a pie, empieza a aprender a salir de las crisis por uno mismo en lugar de dejarse psicopatear por los espejitos peronistas de colores de siempre.

Para terminar, un par de preguntas. Lo que le pasó al colega Fran Fijap, curiosamente, no despertó el clásico “ah, pero” del kirchnerperonismo. ¿No se acordaron de la agresión a un movilero de C5N durante el histórico #8N allá por el 2012? ¿No se acordaron de cuando corrieron a Ezequiel Guazzora y se tuvo que refugiar en un sex shop? El silencio militante en los grupos de whatsapp y en las redes sobre ese tema, por parte de la militancia K, es sepulcral. Es lógico. Lo de C5N lo armaron entre el movilero y su amigo. Y Guazzora está lavando tápers en la cárcel por abusar de una menor de edad. Todo del kirchnerismo, como su reciente derrota en el Congreso.

MIEDO o CAMBIO: la gran encrucijada argentina de cara a la segunda vuelta electoral

320 158 Juan Emilio Mirabustos

El triunfo del peor gobierno de la historia democrática argentina en las elecciones presidenciales sorprendió a propios y ajenos. Sin embargo, nada está definido. Todavía la República tiene un as en la manga para desterrar al populismo. El dilema es cómo se va a usar.

Por Juan Emilio Mirabustos

La primera impresión fue un graph de La Nación Mas: “Euforia en el bunker de Massa”. Después era ver cada uno de los tuits (ahora se llaman posts por el cambio de Twitter a X) donde el desánimo se hacía notar. No pasaron muchos minutos para enfrentarse cara a cara con lo imposible: Sergio Massa, el peor ministro de economía de la historia, que con su “gestión” trepó el dólar arriba de los 1000 pesos, una inflación interanual del 120% y una devaluación aún más devastadora que la de Duhalde después del golpe a De la Rúa, quien se postula como presidente de la nación por cuenta y orden de Cristina Fernández de Kirchner ¡¡ganó las elecciones!! Y lo más curioso es que va a segunda vuelta con Javier Milei, que quedó segundo a 6 puntos y medio. La verdadera “esperanza blanca” republicana Patricia Bullrich quedó tercera y lejos. Eran los resultados de las PASO pero con las planillas dadas vuelta y desordenadas. Ni ellos, el kirchnerismo, podían creerlo. La mayoría de la gente eligió al tipo que arruinó el país en tiempo récord. ¿Cómo fue posible? Resumiéndolo, en una palabra: miedo. Ganó el miedo. Ganó el “dejemos todo como está antes de darle las llaves de la rosada a un loco”. La gente se paralizó mientras contaba los billetes crocantes que le regaló el “estado presente”. El infame “plan platita” funcionó como un reloj, mientras que, del otro lado de la grieta, los estadíos pasaron de la sorpresa a la tristeza y de ahí, sin escalas, a la furia. ¿Cómo puede ser que un chantapufi como Massa, después de decenas de casos de corrupción y dinero malhabido, como los casos de Chocolate Rigaud y el yate de Insaurralde, haya dado vuelta una elección así?

Es cierto, las PASO fueron demasiado parejas y cualquiera lo podía ganar y pasar a un seguro balotaje con el segundo en votos, pero de ahí a que uno que haya salido tercero, termine primero, es algo que nunca sucedió desde que el mismo kirchnerismo pudo imponer este sistema de internas obligatorias. Y en esa campaña del miedo, tiene que haber un villano enfrente. Era imposible competir con una heroína como Bullrich. Había que tener enfrente un villano batmanesco, histriónico, fácil de cachetear mediáticamente. Casi como un relojito, la micromilitancia K empezó con el “si gana Milei”, casi como un calco del “si gana Macri” del 2015. Milei y toda La Libertad Avanza compró la pulseada. La campaña del partido de Milei fue la más embolante de todas, con spots brutalmente aburridos, sin la creatividad y el impacto de las de Juntos por el Cambio. La pelea de fondo que se supo imponer es la del “loquito” contra el futuro “moderado”. Y el kirchnerismo no solo ganó poniéndole plata en el bolsillo a la gente, sino que tenía enfrente a alguien que se sacó de encima a una candidata a base de insultos y mentiras, como la de “poner bombas en los jardines de infantes”. Todos los dardos iban para Patricia. Ninguno, absolutamente ninguno, iba para Massa. De hecho, el líder libertario lo confesó: “quiero un balotaje con Massa”. Ambos sabían que con Bullrich perdían por paliza la elección nacional. Había que correr a “la borracha”, como la insultan desde todo el kirchnerismo. Y la polarización funcionó. Todos hablaban de una pulseada Massa-Milei. Patricia Bullrich, que hizo un campañón recorriendo el país, que le ganó a Horacio Rodríguez Larreta limpiamente las internas y que iba a ser Jefe de Ministros en su mandato, quedó afuera de todo. A diferencia del peronismo cuando pierde, todos dieron la cara, confirmando unidad y dignidad al mismo tiempo.

¿Y AHORA QUÉ?
Atrás quedaron los términos de “casta” después de transar con los sindicatos peronistas de Barrionuevo y Sobrero, de “viejos meados” a los opositores históricos, la “montonera que ponía bombas en jardines de infantes”, la famosa “motosierra” que ahora es un animalito de peluche en brazos de la polémica Lilia Lemoine, hoy diputada electa, que le hizo perder votos a LLA con sus delirantes propuestas parlamentarias. Hasta parece que va a quedar atrás también ese papelón de cantar “Panic Show” a capella delante de una horda de post-adolescentes ávidos de sangre, aunque sea comprada en Bazar Yankee. Javier Milei y todo su séquito de La Libertad Avanza empezó, desde el minuto cero y con los resultados en la mesa, a hablar de “unidad para sacar al kirchnerismo”. Semejante confianza y guapeza de semanas atrás, los puso entre la espada y la pared. Aún no le pidió disculpas públicas a Patricia Bullrich, pero ya la quiere en su gabinete de ganar las elecciones. Massa es menos ambicioso: quiere sumar al radicalismo tibio, que tiene en Ricardito Alfonsín y Leopoldo Moreau, su ala más peronista y arrodillada. Ahora sí La Libertad Avanza se acordó que el verdadero enemigo de la democracia es el kirchnerismo, pero necesita “desenemistarse” en menos de tres semanas con quienes podrían ser sus aliados no sólo en segunda vuelta. Y es así: desde JxC van a seguir las propuestas que emanen del partido que ya no tiene sólo 3 diputados y ningún senador. A pesar de los títulos catástrofe de muchos medios, que solo ven los 16 partidos bonaerenses que perdió con el peor gobernador bonaerense de la historia, hoy reelecto, Axel Kicilof, Juntos por el Cambio tiene 10 de las 14 provincias argentinas. Cualquiera de los dos que gane, tiene por delante mucho consenso con esas provincias que no son los clásicos feudos del peronismo. Hablando de uno de ellos, como Catamarca, todavía está vivo el recuerdo de Alberto Rodríguez Saa retando a la población mientras se daba virtuales golpes en el pecho por perder unas PASO. Salió a la calle con una libretita, al mejor estilo del patrón del mal, y fue preguntándole a la gente qué quiere. Y le decías “una casa”, “un auto” y él anotaba. El resultado de ese cartoneo fue de una vergüenza ajena monumental: dio vuelta el resultado en las generales y fue reelecto. Compró a la gente y la gente lo compró a él, como si fuera una transacción comercial y no el destino de una provincia. Nadie se anima a decir que la culpa es de la gente cuando sucede esto. Cuanto más pobres son, más miedo tienen de progresar, de cambiar, de jugarse a algo mejor. Prefieren seguir haciendo caca en un balde porque es más cómodo y nadie los molesta. No hagamos enojar a papá Perón. Malo conocido sí, bueno por conocer, no.

¿Y DESPUÉS QUÉ?
El paladar negro cambiemita le dio la espalda al balotaje. Rosario Agostini, la periodista jujeña que se jugó a meterse de lleno en política, dijo que no va a ir a votar, después del desastroso resultado en su provincia, perdiendo dos senadores. La mayoría de los trolls de Juntos, seguramente con la sangre aún caliente, tuiteaban al borde del suicidio. Pero cuando la sangre se empieza a enfriar, nos damos cuenta que ahora los roles se cambiaron. Ya no es LLA el decisor de una elección. Ahora lo es JxC. 24, casi 25% de los sufragios, te definen una elección. Eso fue lo que sacó Juntos. Obviamente que nadie del cambiemismo te va a votar a “Ventajita” Massa, pero el voto en blanco lo puede llegar a favorecer si la tendencia le es ganadora. El ausentismo no sirve salvo para decidir rápido una elección. La gente tiene que participar y, como dijo el periodista Javier Lanari, “votar en contra del peor”. En el exterior, la tendencia fue casi la misma que hace cuatro años: Juntos por el Cambio arrasó con el 70% en todo el mundo, incluso con el voto por correo prohibido por el gobierno de Alberto Fernández. No hay que dejar eso de lado. Las casi 500.000 personas que viven fuera de Argentina y están habilitadas a votar son el 2% del total de electores y, como se vio en los medios, tuvo una concurrencia masiva a los consulados. Son dos puntos que también suman, aunque en el exterior no es obligatorio el voto y se hace con boleta única. El cordobés Juan Schiaretti, que sacó casi 9 puntos en estas generales, les dio libertad a sus votantes. La izquierda, ese eterno furgón de cola del peronismo, muy probablemente vote con alegría a Massa. Una posibilidad es que el kirchnerismo haya llegado a su techo. El 74% de participación electoral, el más bajo desde que volvió la democracia en 1983, puede que no suba más de dos puntos. Aún nada está definido, será el mes más largo del año y todo puede suceder, incluso, una catástrofe como la del domingo 22 o si no, algo mucho peor. El periodista Jonatan Viale le dijo prácticamente en la cara a su invitado Javier Milei mientras hacía su editorial post-elecciones: cuando la oposición va dividida, el peronismo siempre gana. Pasó en el 2003 y ganó Néstor. Pasó en el 2007 y ganó Cristina. Pasó ahora y ganó Sergio. Todas victorias kirchneristas. Todas. Va a ser muy difícil que la gente entienda lo que es una interna en unas PASO, otro de los grandes talones de Aquiles de JxC, donde se han dado innecesariamente con todo, como si fueran dos partidos distintos y no dos corrientes de un partido, pero ya pasaron esas y las generales. Repetimos: Juntos por el Cambio define la segunda vuelta. Depende de la templanza de unos, el consenso de otros y de que la sociedad le pierda el miedo al kirchner-peronismo, que el fin de este año sea el comienzo del fin del populismo que nos ha hecho retroceder más de 20 años como país.

HASTA SIEMPRE, EDGARDO

1024 682 Juan Emilio Mirabustos

Una semblanza necesaria para alguien que jamás dejará de ser necesario.
Por Juan Emilio Mirabustos

La mayoría de nosotros lo conoció cuando empezó con su programa de radio, aunque muchos ya lo ubicaban de su participación vecinal y de su gran pasión por los animales, siendo un experimentado entrenador de perros. En un principio, el programa se llamó “Es lo que hay”, salía al aire por la FM Popular y lo conducía con una amiga de él, también bichera y apasionada por la comunicación: Gabriela Rosas. El ciclo fue lentamente mutando a lo que terminó siendo. Gabriela no pudo seguir con el programa (tiempo después condujo su envío propio, “Todo lo contrario”, también en la Popular) y apenas un año después, tras aquel histórico #8N del 2012 que empezó a sacudir ese avispero casi intocable que se convirtió el kirchnerismo cuando la viuda de Néstor fue votada hasta por ajenos, se empieza a meter en el equipo Gustavo Ladelfa. La cosa iba tomando forma. No era solamente la investigación y la denuncia frente a un micrófono, sino también estar en el lugar de los hechos; desde sesiones en el Honorable Concejo “Delirante”, como lo llamaba Edgardo a ese recinto, hasta meterse en el medio del campo que lentamente se iba contaminando de residuos tóxicos, en la zona de Cuartel V.

Una foto histórica. Edgardo haciendo “photobombing” en la comunicación oficial de Mariano West, cuando fue intendente de Moreno. La foto duró poco y nada en las redes municipales.

Todo iba muy bien en el difícil dial de la Popular, siempre condicionado por los anunciantes y las líneas editoriales oficialistamente peronistas, hasta que una investigación involucró a un dirigente muy poderoso de la zona que tenía gran influencia en esa radio. La respuesta fue contundente: “Es lo que hay”, ahora llamado “Moreno lo que hay”, dejó de tener aire en la Popular, comunicándoles ese mismo día de salir al aire e impidiéndoles entrar al estudio, al lado del Moreno Shopping. En solidaridad con semejante censura, algunos programas dejaron de salir por decisión de sus productores y creadores, entre ellos, “El ciudadano” de Héctor Daniel Larsen, que tiempo después y por un corto tiempo, fue dueño de FM Amiga, luego rebautizada Oeste San José, quien les terminó dando aire totalmente libre, no solo como el programa insignia, sino también con “La ventana”, un programa que empezó siendo una distensión, pero se convirtió en la continuación de “Moreno lo que hay”. Por el programa participaron desde proyectos políticos como Jaime Morado, historiadoras como Victoria Armoa, personalidades como Roberto Rimoldi Fraga, hasta promesas políticas que tiempo después, sucumbieron a la presión y al dinero peronista, como el otrora dirigente joven Lucas Franco, entre tantos otros.

Edgardo junto a Gustavo Ladelfa en Radio Contacto, de San Antonio de Padua, la última estación por aire donde se transmitió “Moreno Es Lo Que Hay” en 2017.

“Moreno lo que hay” o “Es lo que hay” pasó por FM Popular, FM Amiga, FM Oeste San José, AM Renacer, AM Contacto, Tu Dial… Llegó a posicionar figuras de la política que no tenían prensa en ninguna parte, aunque la mayoría decidió pasarse al “lado oscuro” y cambiar el Nokia 1100 por el Iphone 14. Recibió incontables demandas, pero si no fueron desestimadas, se ganaron limpiamente. Edgardo recibió decenas de amenazas telefónicas que siempre eran respondidas con risas. A Gustavo le terminaron baleando el frente de su casa. Pero aun así siguieron adelante. Hasta donde se pudo: la hora en las radios cuesta mucho y Edgardo era reacio a aparecer en las redes sociales o en otro medio que no sea una radio y frente al micrófono. Le encantaba: el programa tuvo una temporada que duraba tres horas semanales.

Hasta que en 2017 lo pudimos convencer y empezaron las transmisiones en Facebook live. Todavía faltaba un poco bastante para que llegue la pandemia y todo, o casi todo, sea por Zoom. Las posibilidades de volver a la radio común y corriente eran nulas. Nadie quiere un programa tan comprometido con informarle la verdad a la gente. Es más fácil ser un “empresario periodístico”, llenar de gacetillas las redes sociales y despotricar a la “competencia”, como lo hizo una vez un impresentable comunicador local, diciendo que Ladelfa ni siquiera era un “intento de periodista” e intentándolo culpar de sabotear la presentación de la nueva intendente morenense, también nueva empleadora de ese “periodista”. Quedaba la libertad, algo limitada a veces, de las redes sociales. Y lo que empezó tímidamente como pruebas de transmisión, resultó un programa semanal con muchísima audiencia, invitados especiales, anunciantes y todo lo que la tecnología podía aportar en unos meses tan difíciles como lo fueron en la cuarentena más larga del mundo, que padecimos todos los argentinos, mientras los amigos de la pareja presidencial festejaban cumpleaños y armaban partuzas en la quinta de Olivos.

El afiche que presagiaba un éxito muy grande en las redes sociales. La vuelta de MLQH en formato facebook live, un ciclo que duró cuatro años, hasta fines del 2021.

El programa duró, ya para ese entonces con ediciones discontinuas, hasta diciembre de 2021. Para ese tiempo, la salud de Edgardo empezaba a desmejorar, aunque lo disimulaba muy bien entre los que lo veíamos seguido. Sumado también al estrepitoso fracaso de un gobierno que prometió asado todas las semanas y sólo hay polenta fría, con una inflación que nadie quiere controlar y una falta de trabajo como no se vio en décadas. Todo resultado del voto berrinche para “castigar” a la coalición Cambiemos, hoy Juntos por el Cambio. En ese interín, Edgardo y Gustavo, hastiados del ninguneo de los representantes morenenses de la oposición al peronismo gobernante, decidieron empezar a prestarle más atención a la emergente corriente libertaria, que llegó a ubicarse segunda en las elecciones de medio término en CABA. El programa de radio “Moreno es lo que hay” estaba empezando a ser muy difícil de retomarlo por las ocupaciones de cada uno. Para este año, 2022, empezaron las conversaciones de sociedad con Agencia Nova, el más importante conjunto de medios informativos independientes, dirigido por Mario Casalongue, quien vio con mucha atención el crecimiento de Moreno Es Lo Que Hay como medio en las redes sociales y por la calidad de presentación que tenían cada video que difundían. Y así fue que el 17 de octubre, polémica fecha si las hay, MLQH queda en buenas manos para su consecuente evolución, su crecimiento como medio. Y como una cosa tan extraña y a veces hasta lógica del destino, tres días después de que MLQH se convierta en un medio regional, Edgardo Alejandro Readigos, su creador, nos deja físicamente, tras luchar dignamente contra un cáncer hepático.

Su legado de comunicador quedó bien asegurado. Su legado como ser humano quedó para siempre entre nosotros. Edgardo no solo era ese tipo difícil, complicado y calentón como lo conocimos, “facho” como lo bautizó una profesora de teatro que usurpó una casa para hacerlo centro “cultural”. Era también un profundo ser humano, con el que podíamos tener conversaciones larguísimas de todos los temas, no sólo de la política, que tanto le apasionaba. Como escribieron en las redes, un gran amigo de los amigos, un brillante asador, alguien que siempre te daba consejos para cuidar a tus mascotas, que no importaba la hora, el salía con su coche e iba a ver qué pasó en el difícil barrio donde vivió, Malaver. Nunca dejó de lado su orgullo de ser “nacionalista y católico” entre tanta ideología de género, feminismo fundamentalista y pañuelos verdes que te fajaban si llevabas un pañuelo celeste atado en tu mochila. No le temblaba el pulso para meterse en una pequeña horda de izquierdistas de fotocopiadora de facultad (sí, esa izquierda tan pata de lana del peronismo) que querían embarrar la cancha de las marchas contra el populismo que se seguirán haciendo, increpándolos a voz en cuello con un poderoso “no es el lugar, flaco, no es el lugar”.

Edgardo tuvo su descanso final en Chacarita, barrio capitalino del club de sus amores. Lo acompañamos todos los que alguna vez nos cruzamos con él y lo conocimos bien. Nos hubiera gustado, más allá de las diferencias editoriales, un homenaje de los medios locales. Nadie dijo una sola palabra. Solo los seguidores de MLQH expresaron su dolor por la muerte de alguien que muchas veces les abrió los ojos informando.

Moreno Es Lo Que Hay empezó una nueva etapa, quizá la más importante de todos estos 11 años de existencia. Pero nosotros, los de la primera camada, seguiremos persiguiendo la verdad, no solamente del lado periodístico. En esta web, la primera, la que comenzó con todo lo que actualmente no para de crecer, seguiremos escribiendo, teniendo posición tomada y gran parte de lo que estás leyendo aquí, va a estar también publicado en la flamante web de Moreno Es Lo Que Hay. Aquí seguiremos un tiempo más, hasta acoplar todo en un solo lugar.
Desde donde estés ahora, siendo parte del aire, te queremos agradecer, Edgardo, porque creaste el mejor monstruo que podía tener un pueblo ávido de informarse como corresponde. Pero también dejaste un legado de amistad inquebrantable, algo que es muy difícil conseguir hoy día.

Gracias, por tanto. Y gracias a vos que leíste estas líneas. Sigamos en contacto. Falta cada vez menos para que Moreno deje de ser lo que hay.

CRISTINITA Y EL LOBO

1024 538 Juan Emilio Mirabustos

No hay que pedir permiso para dudar, cuestionar, descubrir, conocer. De eso se trata el verdadero periodismo.

Por Juan Emilio Mirabustos

Ustedes ya conocen el cuento. Pedrito era un niño muy piola que a todos les decía “ahí viene el lobo, ahí viene el lobo” y era un chiste, No venía ningún lobo. Hasta que el lobo vino y nadie le creyó a Pedrito. Conclusión, un poco “gore”, el lobo se comió a Pedrito.

Sólo es cuestión de tiempo para llegar a una conclusión de la cual muchos, en caliente, no se animan a decir porque queda sólo en una simple opinión de un mortal intrascendente: Cristina es nuestro Pedrito. Y el caos social es el lobo que acecha todo el tiempo. Lo peor de todo, es que a este lobo lo criaron ellos mismos para sembrar el terror.

Cuando pensamos que el kirchnerismo había quemado todos sus cartuchos en pos de seguir cubriendo a su líder suprema y sus familiares lacayos, después del desastre que hicieron en uno de los barrios más lindos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, fueron más allá, además de siempre querer ir “por todo”. Un loquito, de apellido Sabag Montiel, a quien lentamente van apareciendo famosos y no tanto que lo conocen por ser un cholulo de las cámaras y ser parte del elenco estable de la última época de mediáticos que aparecían en Crónica TV, se metió entre la multitud y con una Bersa apuntó a la cara de CFK. No gatilló, sólo apuntó a la cara. Al investigarse el revólver, estaba cargado, pero sin una bala en la recámara. En los videos en vivo, donde los medios acólitos al régimen K tuvieron la “primicia” en primera plana se podía ver cómo a Sabag lo sacaban del escenario y lo dejaban ir en una esquina. Horas después, lo detuvieron. ¿Ya sabían quién era?

Un día después del “intento de magnicidio” contra CFK, y gracias a un instantáneo “feriado nacional” decretado por el presidente Alberto Fernández, la militancia kirchnerista y los fanáticos de la presidenta vice salieron a Plaza de Mayo a pedir que pare “el odio y la violencia”. El monstruo que ellos alimentaron se les empezó a ir de las manos.

El ataque, atentado o el nombre más de indignación que le quieran poner, perpetrado a la vicepresidente de la Nación, tiene más dudas que certezas. Pero aún tiene que pasar más tiempo para empezar a develarlas. De repente, nos encontramos en abril de 2020, con un Alberto Fernández exultante, con ropa de fajina, combatiendo al virus que “lo combatimos entre todos”, con los medios en pleno, críticos y obsecuentes, mostrando la foto de un Albertito de peluche y lana que hizo una señora jubilada, con Fabiola “organizando” una maratón televisiva onda “Las 24 horas de Malvinas”, donde se recaudaron 85 millones de pesos de los cuales ni un centavo se blanqueó ni se supo de su destino. Una cautela que en realidad disimulaba un creciente miedo e ignorancia ante un covid que no se sabía a quién le iba a tocar porque ni siquiera había una vacuna. Y en el cuarto gobierno kirchnerista que hoy está en el poder gracias al “voto berrinche” capitalizaron todo eso a los ponchazos. La primavera de los primeros meses de gobierno del “capitán Beto” venían bárbaros para que ningún medio los moleste, pero era todo a los ponchazos. Nunca en Argentina hubo, ni hay, una política de prevención. Todos lloramos cuando se inunda, pero baja el agua y nos olvidamos. Todos nos enojamos porque Macri nos empezó a hacer pagar lo que realmente vale la luz y salir del rojo fiscal y votamos al kirchnerismo que tanto odiamos hace 5 minutos. Cuando nos damos cuenta que volvieron al poder por impunidad y seguir robándola en pala, lloramos como cuando se inunda. Y hoy nos inunda la cautela de quienes no se animan a mínimamente suponer que este “atentado” no podría ser más que otra operación político-mediática de gente que antes de fin de año va a terminar lavando tápers. Y no es sólo tapar el trabajo silencioso pero eficiente del fiscal Diego Luciani, presentando una por una las pruebas que incriminan a Cristina Fernández de Kirchner como jefa de una banda delictiva que robó más de 2000 millones de dólares al estado argentino. También se tapó la ineficiente gestión de Sergio Massa en Economía, un abogado que de economía no sabe nada, pero que todavía le siguen debiendo cargos y, quizá, dinero tras haberse trasvestido al kirchnerismo en 2019 junto a su esposa, Malena Galmarini.

El medio oficialista Moreno Visión, donde el 90% de las noticias que emite son comunicados municipales, publicó el comunicado del gobierno de la piquetera Mariel Fernández sobre el feriado nacional. Para el peronismo, “expresar repudio” y “respaldar la democracia” es no trabajar.

El incidente del jueves 1ro de septiembre parecía meticulosamente organizado. Pasa un jueves, el presidente testimonial declara feriado nacional el viernes para que “el pueblo externe su dolor” a algo que nunca sucedió y todo el fin de semana sirve para bajar los ánimos. El lunes, la noticia se va a ir esfumando por sí sola, como suele pasar, que una noticia pasa por encima a la otra. Se ganó tiempo, se ganó empatía, pero para las elecciones falta todavía un año y medio. Aún está el fantasma de la repentina muerte de Néstor Kirchner, que su viuda capitalizó por más de tres años, incluso ganando cómodamente las elecciones de 2011. Ronald Reagan fue víctima de un atentado y en las elecciones posteriores ganó con más de la mitad del electorado. No son simples suposiciones. La empatía que logra la muerte para con cualquier persona es inherente a quien la emite. Ya lo dijo Durán Barba cuando CFK logró más poder sobre el poder en el 2011: “es imposible competir con una viuda”.

Zulma Lobato, el travesti que se hizo una triste fama en los medios, mostró una foto con el agresor a CFK. Un ejemplo de los golpes en el pecho que se dio la colonia artística kirchnerista con el incidente del jueves 1ro.

El arco político opositor, de la manera más razonable, mostró su solidaridad con la víctima. Algo que muchos tuiteros y opinadores de las redes cuestionaron, en muchos casos, duramente. Pero hay que separar la paja del trigo. Nadie quiere a CFK en un cajón. Todos coincidimos que debe ser juzgada y condenada en las múltiples causas que le pesan. Nadie murió, como deseaba públicamente Máximo, el afortunado hijo del matrimonio más corrupto de la historia argentina, quien la mañana antes del incidente dijo “quieren un muerto peronista”. Están completamente decididos a “pudrirla” y por unas horas lograron silenciar a los periodistas más críticos de su gestión. Y así cómo recordamos que la muerte logra empatizar hasta al más descreído, también recordamos que, en el medio del encierro producido por la cuarentena más larga del mundo, la argentina, Alberto festejó el cumpleaños de Fabiola con unos cuántos invitados, en contra del decreto que él mismo firmó, prohibiendo las reuniones sociales. La foto y los videos de la fiesta en la Quinta de Olivos, trabajo encomiable de la periodista Guadalupe Vázquez, fueron la mecha que encendió la bomba que al kirchnerismo le explotó en la cara y que hizo que pierdan las intermedias de 2019 de manera humillante, destapando además, una de las peores gestiones preventivas contra el covid 19 de todo el planeta.

Algunas de las presuntamente espontáneas intervenciones de Fernando Sabag Montiel en los móviles del medio oficialista Crónica TV. Un loco que el mismo kirchnerismo alimentó con su clásico odio. Hoy, todos lloran en la llorería por lo que pasó, o podía haber pasado.

Y otra carta en la manga que siempre tiene el kirchnerismo es el del “discurso de odio”. Siempre recurren a él para tapar su propio discurso de odio. Cuando los afectados son ellos, desaparecen de repente Madonna Quirós apuntando con un chumbo en un mitin peronista en la quinta de San Vicente, desaparece el gordo mortero y las 14 toneladas de piedra en el Congreso, desaparecen los miserables de la revista Barcelona pidiendo que Antonia, la hija de Mauricio Macri y Juliana Awada, sea una nueva Ana Frank, desaparece el nazi de Luis D’elia pidiendo, en el programa del hoy converso a la oposición Santiago Cúneo, que a Macri lo ahorquen en Plaza de Mayo, desaparece Hebe de Bonafini con sus seniles declaraciones tomadas por sus fanáticos como si fueran las de un gurú hindú, desaparecen los colectivos feministas como cuando la víctima no es una de ellas, desaparecen los que festejaron el asesinato de Nisman… Los creadores de “el amor vence al odio” siempre y cuando, tanto el odio como el amor sean todos de ellos, hoy se golpean el pecho por un tal Fernando Sabag Montiel al que casualmente lo entrevistaban en Crónica y otros medios oficialistas, mientras “pasaba por ahí”. Muchachos, ese pibe es creación del kirchnerismo, directa o indirectamente. En el “feriado nacional” que inventó el señor que puso Cristina en el sillón de Rivadavia, la

Algunos ejemplos del “amor kirchnerista” cuando el odio, como siempre, los vence.

militancia salió a la calle con un compungimiento como si su líder suprema haya muerto. Volvemos al cartoneo de la empatía. Un cartoneo que se quema solo cuando el mismo kirchnerismo señala con dedo acusador a los medios “transmisores de odio”. Les molesta que se dude, se cuestione. La naturaleza del verdadero periodismo es así. No les alcanzó con que casi el 100% de los medios y la política nacional se solidarice con la vicepresidente. A quienes piensan distinto, los quieren ver pedir perdón, llorando y escupiendo sangre. Ilusos. Y lo peor de todo, casi igual de locos como el que le apuntó a la cara a quien, durante años, generó odio disfrazado de amor.

Vayamos más allá de repudiar el atentado, intento de magnicidio o como se quiera llamar. Repudiemos la violencia, repudiemos el odio, repudiemos a quienes los construyen, pero cuando las papas queman se las tiran al de enfrente. Repudiemos la mafia. Repudiemos la corrupción. Repudiemos a quienes nos llevaron a esta vorágine de locura que nunca termina de estallar porque ellos tienen los derechos de transmisión del caos social, como cuando en el ’89 derrocaron a Alfonsín y en 2001 a De La Rúa. El cuento del lobo ya lo sabemos, Pedrito. No llores si, Dios no lo permita de nuevo, te pegan un susto como el de aquel jueves.

Es lo que hay.

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