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Juan Emilio Mirabustos

MARIEL FERNÁNDEZ VIAJÓ A MÉXICO (pero no a las playas)

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La primer intendenta piquetera de Argentina viajó al país azteca para encontrarse con colegas políticos mexicanos y tomarse un par de fotos con el embajador y ex sindicalista Carlos Tomada. ¿Por qué un viaje relámpago? ¿Lo pagamos los morenenses?

Por Juan Emilio Mirabustos

De no ser por la noticia que apareció en el complaciente medio informativo Semanario Actualidad, dirigido por el emprendedor periodístico Rodrigo Solorzano, no nos hubiéramos enterado, ya que hace días que la web oficial del Municipio de Moreno está caída y en las redes sociales no hay ninguna foto.

La intendente Mariel Fernández viajó con una comitiva de menos de diez personas a la Ciudad de México a encontrarse con la alcaldesa de Iztapalapa, Clara Brugada Molina, del partido populista gobernante Morena, la creación del actual presidente de ese país, Andrés Manuel López Obrador, un político que empezó su carrera en el extremo absoluto de sus actuales ideas, militando desde principios de los ’80 por el ahora conservador Partido Revolucionario Institucional, que gobernó con mínimas alternancias dirigenciales durante 70 años, casi casi un peronismo made in México. Sus ideas muy emparentadas con la izquierda lo alejaron de ese tradicional partido y terminó siendo cobijado por el PRD, Partido de la Revolución Democrática, donde escaló posiciones hasta llegar a ser Jefe de Gobierno de la segunda ciudad más poblada del continente, que no dejó de votar izquierdismo hasta el día de hoy. Pero la ambición del “peje”, como lo conocen por su origen costeño, no se detuvo y en 2012 fundó su propio partido, Movimiento de Regeneración Nacional, MORENA, lo que desató un resquebrajamiento del PRD como nunca en su historia ya que, además de MORENA, nació Movimiento Ciudadano, otro partido izquierdista que llegó a ganar elecciones provinciales.

PURO CHAYOTE, WEY. Así publicó Semanario Actualidad la noticia del viaje relámpago de Mariel Fernández a México. No salió ni en el boletín oficial, ni en la web oficial, ni en las redes oficiales del municipio. Fue de pronto, se armó el bolsito y se tomó un avión pagado por una de las alcaldías más calientes de la capital azteca. Apenas una “gacetilla” cedida a un medio que tiene, entre sus auspiciantes, al segundo cuadrado abajo a la derecha.

MORENA, DONDE FLORECEN MIL ZURDOS
AMLO, iniciales de López Obrador, tras perder dos veces la elección presidencial (la primera, con el PRD, por apenas un punto de diferencia; recordemos que no hay balotaje en México), la tercera terminó siendo la vencida. En 2018 ganó con el 55% de los sufragios (el voto no es obligatorio, hay que preinscribirse para votar) frente a candidatos totalmente desangelados del resto de los partidos. Por primera vez, un país de tradiciones políticas arraigadas como México iba a probar lo que es el populismo extremo, con consultas populares donde sólo votan los militantes oficialistas, caprichos mesiánicos como cancelar un nuevo aeropuerto al 40% de su construcción para luego inaugurar uno “propio” hecho a las disparadas en una ex base militar y una inflación latente que sólo la está deteniendo la iniciativa privada, a diferencia de la devaluación explícita en nuestro país, que llevó el dólar a más de 200 pesos y a seguir echando nafta al fuego, con más subsidios, más planes sociales y más maquinita de imprimir billetes. México aguantó la vorágine de la pandemia y, a diferencia de nuestro país, el dólar subió en los primeros meses pero bajó cuando se empezó a estabilizar todo y las restricciones empezaron a desaparecer. Hoy el dólar en tierras aztecas está a 20 pesos mexicanos promedio, 10 veces menos que en Argentina. La moneda mexicana vale 10 veces más que la nuestra. Reconstrucción Argentina. Argentina Presidencia.

PARA EL PINCHE FACEBOOK. La foto oficial en la embajada argentina en México, con la troupe de Mariel Fernández junto al ex sindicalista Carlos Tomada, hoy embajador. Tan a las apuradas fue que la mujer de celeste ni se sacó el antifaz para dormir y aparece un colado atrás. Es lo que hay.

Pero volviendo al líder de MORENA, nadie puede negar que cumplió su sueño de llegar a lo más alto de la política mexicana antes de jubilarse del todo. Los gigantescos medios nacionales, que ya venían con el empuje de la Ley de Telecomunicaciones implementada por el priista Enrique Peña Nieto, permitiendo más canales de TV y más radios, quedaron un poco en curva con la llegada del dirigente de izquierda. Muchos optaron por mover sus piezas e incorporar periodistas “desclasados” o despedir a conductores exitosos, como Carlos Loret de Mola, que apenas asumió AMLO fue despedido de Televisa, o Víctor Trujillo, que con su personaje de payaso Brozo es el más punzante crítico de la política local. Ambos, echados del multimedios, están ahora en Latinus, una plataforma periodística de internet. Otro grupo de medios que estuvo al borde del cierre fue Radiocentro, que decidió implementar, a cambio de pauta oficial, una grilla de periodistas obsecuentes con López Obrador en su canal de TV y radio FM La Octava. Los medios públicos como TV Unam y Canal 22 también se llenaron de “obradoristas”, como se les conoce a los fanáticos del presidente, pero con el rol de periodistas, críticos de arte y hasta caricaturistas. La plataforma Youtube se empezó a llenar de “chayoteros”, como se les conoce a quienes “reciben chayote (hortaliza muy famosa en aquel país)”, es decir, pauta oficial. Damián Alcázar, actor famoso por participar en fuertes películas de sátira política durante anteriores gobiernos, hoy filma ingenuos mensajes de bien público mientras se abraza para la foto con el “compañero presidente”. Un panorama muy parecido a cuando el kirchnerismo empezó a inyectar de dinero del ANSES y la expropiación de las AFJP a proyectos “audiovisuales” que nadie vio, pero que garantizaban una “claque” a la presidenta, hoy vice, en cada cadena nacional.

EL SUEÑO SE ESTÁ TERMINANDO
Pero como todo concluye al fin, MORENA está empezando a tener la comezón de las elecciones de medio término. De haber pintado de morado (el color partidario, PRI es rojo, PRD amarillo, el PAN, Partido Acción Nacional es azul y Movimiento Ciudadano es naranja) todo el Estado (provincia) de México y toda la capital, la cosa se le empezó a dar vuelta casi de manera exponencial. Perdieron casi todo el territorio lindero a la capital, perdieron la última consulta de Revocación de Mandato (apenas participó el 17% de los sufragantes; tenía que tener un 40% para ser válido) y a medida que pasan las elecciones en cada estado, la diferencia se achica más. De tener casi 40 millones de votos en 2018, hoy no podrían superar ni la mitad de esa cifra. El tiro en el pie que se pegaron los que votaron al que “ya está viejito, démosle una oportunidad” se sigue escuchando hasta hoy. A eso hay que sumarle el escándalo por las propiedades en Miami que un hijo de AMLO compró y aún no justificó. En la Ciudad de México perdieron más de la mitad de las alcaldías frente a la coalición Va por México, donde prácticamente toda la oposición se juntó para brindarle una preocupante paliza electoral al partido de extrema izquierda que gobierna el país y que aún le quedan dos años más en el poder. Recordemos que en México no hay reelección presidencial, algo que López Obrador intentó colar en las sesiones de diputados y fracasó en la “consulta popular” de revocación de mandato. El resultado: nadie lo va a echar de su sillón presidencial, pero en dos años se va sí o sí.

MORENO Y MORENA, UN SÓLO CORAZÓN
En todo este contexto, el Municipio de Moreno fue, presuntamente, invitado por la Alcaldía de Iztapalapa a un encuentro protocolar y de “intercambiar experiencias de gestión y así enriquecer el desarrollo de políticas públicas”, según una gacetilla oficial que aparentemente sólo la vieron en Semanario Actualidad, ya que no apareció en ninguna parte.

Ahora bien, ¿qué se puede saber de Iztapalapa? El lugar es famoso por su gigantesco Via Crucis que se hace cada Viernes Santo (este año se retomó con público tras dos años de pausa pandémica) y por Xochimilco, la zona donde están las famosas trajineras (botes), lo que lo hace un pintoresco lugar turístico. Sin embargo, Iztapalapa también se la conoce como una de las zonas de mayor inseguridad de la capital azteca, junto a Tláhuac, otra conflictiva alcaldía de la ciudad. Es la primer alcaldía con más delitos cometidos por menores de edad y sólo es superada por los municipios de Ecatepec (el municipio más grande del continente) y Ciudad Nezahualcóyotl, en el Estado de México, donde la pobreza y la inseguridad muchas veces superan a las zonas calientes del narco, al norte del país.

La intendente de nuestro distrito fue con una mínima comitiva en donde se encontraban la concejal Noelia Saavedra; la subsecretaria de Mujeres, Géneros y Diversidad Gisele Coronel; la secretaria de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Analía Cabaña; la secretaria Privada, Marcela Díaz y el responsable de Comunicación Pública, Vicente Linares. “La invitación no implica gastos por parte del Municipio” aclaró la intendenta piquetera, justificando seguramente la escasez de comitiva y el poco tiempo que se estuvo en ese país, ya que estarían volviendo el domingo por la noche.

LO MANDÓ A LA CHINGADA. Otro momento “histórico” del peronismo en México. El intendente de Merlo, hoy con licencia por presidir el Banco Provincia, Gustavo Menéndez (ahora su hermana está al frente del municipio), a pocos meses de asumir, se reunió brevemente con Carlos Slim, el magnate dueño de Telmex, Claro y varias compañías más, para presentarle una carpeta “vendiendo” al municipio vecino como potencial empresarial, cultural y coso. Todo quedó en la nada misma, Slim debe usar esa carpeta para emparejar una pata de su escritorio y Menéndez, al asumir su segundo mandato, salió del closet peronista y a todo empezó a ponerle su nombre. Lejos quedó el Gustavo “amigo” de la oposición a Raúl Othacehé, quien estuvo 24 años al frente de uno de los municipios más pobres del conurbano.

Un pasaje de avión a México cuesta casi 250.000 pesos en vuelo directo. Mas la estadía (no se van a quedar a dormir en la embajada), la cosa sube bastante por cabeza. Suena algo lógico la invitación de la gente de Iztapalapa ya que, como dijimos, para un argentino es más caro estar en otro país con un dólar a 2 gambas. Y por fuentes colegas de aquellas tierras, la economía no está aún para tirar manteca al techo. Mucho menos para una visita “oficial” de cinco días donde hay que «intercambiar experiencias (de) gestión y desafíos para fortalecer y enriquecer los proyectos para el Municipio de Moreno.» Una sarasa que tranquilamente se puede hacer vía zoom, pero bueno, es plata de los mexicanos. El conflicto surge de la invitación hecha por una alcaldía caliente de pobreza e inseguridad, no de una zona “pudiente” y “cultural”. Al igual que en Moreno, donde no hay cloacas pero te enseñan a hablar en inclusivo.

También es lógico un viajecito a México, aunque sea para ver también a los mariachis cerca de la Basílica de Guadalupe, y más si te invitan de una zona gobernada por el partido cuyo líder es amiguísimo de Alberto Fernández. Lo que no se justifica es el gasto, el tiempo y las razones, por más chamuyo que pongan en una supuesta gacetilla (una gacetilla, ni que presentaran un show en el Marechal para decirle “gacetilla”).

Seguramente en el transcurso de estos días nos enteraremos de más pormenores de este viaje relámpago de Mariel Fernández y compañía hacia tierras aztecas y territorio aún populista. Puede que de allí traigan “estrategias de mitigación” al estilo Lucas Franco, “articulaciones en conjunto” o simplemente un par de sombreros mexicanos. Lo que sí es que rápidamente tuvieron que aclarar que fueron “invitados” y por poquito tiempo. No les alcanzó para hacer la del anterior intendente, Walter Festa, de viajar a las costas mexicanas con la familia y mandar un video a la militancia para seguir “reconstruyendo Moreno” o la de Luana Volnovich, mandamás del PAMI, que se fue con el novio a la exclusivísima isla de Holbox.

Todos, salvo Festa, siguen en sus puestos. ¡Ay, cabrones!

 

NO SE FUERON TODOS

650 365 Juan Emilio Mirabustos

A 20 años del último golpe de estado en nuestro país.

Por Juan Emilio Mirabustos

“Para todos los que hacemos periodismo, lo del 2001 fue nuestro bautismo de fuego y nuestro paraíso. Tenías noticias cada media cuadra. Un comercio saqueado, una fogata en cada esquina, un cana pateado en la cabeza por un pibe, un patrullero incendiado… Muchos colegas lloraban de emoción en esos momentos, no sólo por la cantidad de información que iba cayendo, sino porque volvía el peronismo y con él, la guita para mantener nuestros medios, ya a nivel nacional”.
Testimonio de un periodista de Moreno, recordando los sucesos de diciembre de 2001.

No fue de un día para el otro. Comenzó el mismo lunes posterior a que la Alianza, esa necesaria coalición que garantizaba progresismo y libertad entre la centenaria Unión Cívica Radical y el FREPASO, un frente creado por los que quedaron afuera del menemismo, ganó la presidencia de la nación. La mayoría de los votantes se terminaron aburriendo de las dos presidencias consecutivas de Carlos Menem, alguien que ganó con una campaña populista, “revolución productiva”, “salariazo” y coso, pero terminó siendo el mayor privatizador de la historia reciente y logró meter a todo un país en un notable simulador de primer mundo. Ya la Alianza había ganado las elecciones de medio término de manera contundente y ya se veía un nuevo siglo lejos de un peronismo que ya no sabía que disfraz ponerse para ganar las elecciones.

Ahora bien, ¿por qué desde el mismo lunes de ganar? Las reservas del Banco Central se empezaron a esfumar rápidamente. Ese fue el primer saqueo. La mayoría de las empresas y medios de comunicación, bendecidas hasta el paroxismo por el anterior gobierno justicialista, miraban con muchísimo recelo a los nuevos inquilinos de la Casa Rosada, presagiando que iban a terminar siendo una bolsa de gatos que se iban a terminar peleando en tiempo récord. No fue tan así. Los sindicatos, todos peronistas por convicción o de manera esclava o en modo Estocolmo, fueron a verlo al flamante presidente, el Dr. Fernando De la Rúa. Y no precisamente para dialogar y generar consensos. Iban a ser los convidados de piedra de cada decisión política del nuevo gobierno. Sólo les faltaba hacer el gestito mafioso con los dos dedos de “te estamos mirando”. En tanto, en el Senado, estaba Carlos “Chacho” Álvarez, otro peronista independiente que formó el Frente Grande para cuestionar, desde los dedos en ve, la gestión neoliberal del riojano Menem. Como pasó con Miguel Ángel Pichetto, histórico peronista, cuando el ex presidente democrático Mauricio Macri decidió que sea su compañero de fórmula en 2019, las miradas cruzadas entre los pares se multiplicaron, pero, a diferencia de este hecho reciente, el primero en desconfiar de esta recomendación que le hizo el mismísimo Dr. Raúl Alfonsín para no quebrar la Alianza, fue el propio De la Rúa. Y no estaba equivocado el dirigente “aburrido”. Como todo peronismo, aunque sea de closet, la idea de poner cuadros y más cuadros militantes o mínimamente fieles a los preceptos del frente neoperonista en los principales estamentos, idea de Álvarez por cierto, fastidió enormemente al hasta ese momento pasivo dirigente radical, quien decidió hacer cambios en el gabinete para emparejar la cúpula aliancista y equilibrarla como corresponde. La respuesta de “Chacho” fue brutal, inconsulta, desubicada: renunció a su cargo de vicepresidente de la nación. Algo que se podía haber solucionado con más diálogo y consenso real, terminó siendo un berrinche de alguien que, quizá sin proponérselo, fue un caballo de Troya que le abrió las puertas de par en par a un peronismo desesperado por volver al poder.

Podía haber sido el fin de la hegemonía peronista, pero el vicepresidente electo venía de ahí, no pudo con sus berrinches y, con su renuncia, activó el plan desestabilizador peronista por tercera vez en el siglo.

EL AROMA DEL MIEDO
De ahí en más, nada fue igual. Con las cajas estatales recargadas, la oposición peronista se encargó de empezar a preparar la cancha (o embarrarla) para volver al poder antes de cualquier elección. Y casi lo logran. Sólo necesitaban el espaldarazo de las elecciones legislativas. En octubre, el peronismo ganó por el 38,39% de los escaños, mientras que la Alianza se derrumbó a poco más de un 22% de votos, perdiendo la friolera de 27 bancas. El fantasma del golpe del ’89 que derrocó a Alfonsín apenas el peronismo ganó las elecciones, se podía oler de lejos. Prácticamente todos los canales de TV y radios hablaban de un presidente inepto, con falta de poder y hasta de “papanatas”. La falta de respeto a la investidura presidencial y el bullying 24/7 a la figura de De la Rúa era una constante. Se veían venir cambios fuertísimos en medición de audiencia y en posterior pauta, con ambas cámaras dominadas por papá Juan Domingo. La primavera menemista, aún con el uno a uno con el dólar, parecía que volvía y los multimedios se restregaban las manos, mientras esmerilaban aún más el ánimo de la gente a través de sus noticieros y hasta en sus programas de chimentos. Y ya con el Congreso haciendo la ve de la victoria, la cosa iba a empeorar aún más en tiempo récord.

El grito de guerra que fue sagrado para el peronismo que se aprestaba a usurpar el poder una vez más y de la clase media que lo abrazó, pensando que iban a perder sus dólares con la Alianza y los terminaron perdiendo con Duhalde como presidente, con default y aumento de la divisa americana incluidos. Pero claro, el peronismo volvió y todos felices, ¿nocierto?

Era el 18 de diciembre de 2001. Sí, apenas ocho días después de asumir los nuevos legisladores y reelegirse algunos de los que ya estaban. El intendente de Moreno, Mariano West, se despertó con un llamado del entorno del derrotado dos años atrás candidato a presidente, Eduardo Duhalde, que construyó una fortaleza militante durante su gestión como gobernador bonaerense y era el dirigente más “capanga” de todo el peronismo. El llamado fue claro: activar. Lo que fue una propuesta entre dirigentes apenas asumió el poder la Alianza, ya era momento de hacerlo realidad. El objetivo: ir por todo. Ya se copó el Congreso, ahora le toca a la Rosada. La gente estaba con el humor por el suelo y nada cambió con el recambio legislativo, pero la meta, aunque no explícitamente pública, era muy clara: voltear al gobierno de la Alianza, ya diezmado por la renuncia del principal líder de la pata peronista de la coalición. Así que, si bien el rechazo popular a la renuncia de “Chacho” Álvarez fue contundente, eso no se veía reflejado en los medios que, a falta aún de redes sociales en una internet todavía en pañales, eran los todopoderosos de la información. Lo que salía en la tele era real, creíble, sin medias tintas. Y si te decían que salgas en calzoncillo a la calle, vas y salías. Así fue como sin prisa pero sin pausa, las imágenes de saqueos a supermercados empezaron a ser una constante, no sólo acompañada por las imágenes. Muchos periodistas se encargaron de ensalzar ese caos organizado sin dejar el rictus de su rostro. Santo Biasatti, hasta ese momento uno delos periodistas más creíbles de Argentina, no dudó en enfrentar la cámara desde su púlpito de presentador de noticias con un “si sale a la calle, no se olvide de la cacerola” en referencia a los cacerolazos que empezaron a ser moneda corriente por esos días, ante el necesario “corralito” financiero que evitó una descomunal fuga de patrimonio privado. Sí, aún el dólar estaba uno a uno con el peso, pero los negocios empezaban a cerrar por temor a que una turba de delincuentes los saquée. Porque ya no era comida, también se terminaban afanando electrodomésticos, ropa cara… Las imágenes que reflejó la televisión de ese entonces siguen siendo igual de indignantes como en aquellos tiempos. El peronismo empezó la estocada final al gobierno democrático de un presidente que quedó absolutamente solo, sin el apoyo de un pueblo que se embobó y se paranoiqueó con los noticieros desde la caída de las Torres Gemelas, un par de meses atrás.

Las tapas de todos los diarios expresaban su alivio “celebrando” el golpe y el derrocamiento de De la Rúa. Volvía el capanga de la cárcel y volvía el adoctrinamiento peronista a los medios.

Pero volvamos a Moreno, uno de los epicentros de este golpe que aún hoy muchos lo llaman tímidamente “estallido social”. Cristian Armagno era el camarógrafo del canal 4 de Moreno y, como corresponde a su profesión, fue a cubrir los incidentes en el centro del municipio y la periferia. No pasaron más de diez minutos que una patota municipal lo molió a golpes, le rompió la cámara, pero en el fragor de la resistencia no le quitaron el video que estaba grabando. En él, aparece nítidamente Mariano West arriba de una camioneta mirando todo el descontrol y señalando con el dedo a tal o cual lugar. Rápidamente Armagno huye de ahí y pone en resguardo ese video, del cual nunca se supo de su paradero hasta el día de hoy. Ya en lugar seguro, el camarógrafo fue reporteado por sus mismos compañeros de trabajo y contó cómo fue la agresión que sufrió sin más detalles. Fue hasta hace pocos años que cada 20 de diciembre recordaba en sus redes sociales la agresión repudiable que recibió. Hasta que un llamado del municipio lo cambió todo. Y no era un llamado de amenaza o de presión. Se estaba armando la primera radiodifusora pública del distrito y lo convocaron para ser operador técnico. De ahí en más, sus posteos anti peronistas y anti kirchneristas se esfumaron por completo y las ironías al gobierno de Macri se multiplicaron. Parece ser que en el contrato de esa empresa estatal peronista viene ese apartado cada vez que te llaman a laburar para ellos. Del famoso video, prácticamente nada se sabe. Algunos dicen que una copia la tiene un encumbrado dirigente opositor al peronismo que espera un momento personal importante para difundirlo. Otros, que Armagno lo destruyó. La cuestión es que ese imprescindible testimonio visual no debería terminar en una leyenda urbana de un tiempo donde los rumores y el miedo permanente nos destruían hasta las ganas de vivir.

El camarógrafo y su laberinto. En el primer video lo vemos a Cristian Armagno testimoniando cómo lo agredieron mientras Mariano West mandaba a saquear supermercados en todo Moreno. Veinte años después presta su testimonio para el especial del programa de TN “A dos voces” sobre cómo vio el caos esos días en el municipio, previos al golpe que derrocó a De la Rúa. Del famoso video donde se lo ve al caudillo peronista arriba de la camioneta señalando qué saquear, el actual operador técnico de la oficialista Radio Pública de Moreno no ha dicho palabra alguna. Lo que se ve en el segundo video es sólo lo que en esos momentos filmó el canal de noticias capitalino.

 

Así terminó la votación en primera vuelta aquel 2003. Juntando los votos del ARI y Recrear se le podía haber ganado al peronismo, que participó dividido en tres. Claro, sin contar a Leopoldo Moreau, que representaba a una erosionada UCR y que pronto abrazaría al kirchnerismo, en ese invento artero de los “radicales K”.

EL NO FINAL
Hasta hace poco, todos teníamos solamente la versión épica de ese golpe, con indignantes titulares como “La caída” de Clarín o “El pueblo echó a De la Rúa y el peronismo volvió al poder” de La Nueva Provincia con la famosa foto del helicóptero llevándose al presidente renunciante a resguardo de la turba peronista. La radio La Red publicó una publicidad en los principales diarios con una demagoga foto de una bandera argentina cosida. Los noticieros dejaron de agitar a la gente a que salga a romper todo y empezaron a relegar las noticias de política al último rincón de sus emisiones. Había asumido el polémico gobernador feudalista catamarqueño Adolfo Rodríguez Saa. Crónica, firme junto al pueblo peronista, tituló “Rodríguez Saa le devolvió la alegría a los argentinos”. Lo único que hizo el eternamente impresentable dirigente peronista fue declarar el default y renunciar tres días después. La Argentina tuvo cinco presidentes en una semana. Nadie quería agarrar la papa caliente que ellos mismos pusieron en la olla. Hasta que el autor intelectual del regreso del peronismo al poder, Eduardo Duhalde, se convirtió ¿involuntariamente? en el “plan B” de este desastre que ellos mismos organizaron y asumió la presidencia hasta que haya nuevas elecciones. Como por arte de magia, el 21 de diciembre no había más caos, ni fogatas en las esquinas, ni gritos de miedo, ni comercios saqueados… Hasta los muertos que le endilgaron a De la Rúa en todo el país desaparecieron de las noticias. La revista Noticias, que siempre se acomoda con el poder de turno, tituló “Peronismo infinito”. En la calle, la tristeza le dio paso a la resignación. Ya no había forma de sacar al peronismo de su eterna auto-hegemonía. Pero así y todo se estuvo cerca dos años después, como casi todo en nuestro país, que cambia y cambia cada elección. Ustedes dirán “pero si el primero y el segundo eran peronistas, tanto Menem como Kirchner”, pero si se miran los resultados de ese entonces (lo único fidedigno del artículo de Wikipedia explícitamente redactado por escribas kirchneristas), si se unían las fuerzas de Recrear de López Murphy y el ARI de Lilita Carrió, hubieran superado holgadamente a ambos dirigentes peronistas. Pero aún las papas estaban calientes y ni siquiera el electorado quería dar su opinión en las urnas. Nunca en la historia reciente de nuestra democracia había caído tanto la participación electoral.

Quien más sacó votos en esa primera vuelta, Carlos Menem, no llegaba a los 25 puntos, cuando generalmente la victoria se da con más del doble. Tras la renuncia de Menem al balotaje, automáticamente asume Néstor Kirchner la presidencia. A la gente le empezó a caer simpático el santacruceño con su impronta campechana y sureña. Y antes de volver a votar al riojano, todo el arco político lo recibió con los brazos abiertos. Comenzaba la primavera kirchnerista, que iba a durar hasta la aparición del caso Skanska y la obsesión del fallecido presidente con el dinero estatal y con los medios de comunicación, que primero los compró con simpatía y después con abultadísimas pautas y presiones a los “infieles”. El ejemplo más destacable fue el del Grupo Clarín, quien fue uno de los más grandes agitadores del golpe del 2001 y apoyó fuertemente a Kirchner desde 2003. “El gran diario argentino” se divorció de la realidad paralela del santacruceño cuando este quiso comprar el grupo multimedia y se topó con la pared del rechazo. Todo lo demás es historia conocida.

Barón poco varón. Raúl Othacehé, el intendente de Merlo que estuvo 24 años en el poder, comete el sincericidio más descomunal, admitiendo que el peronismo estaba perpetrando un golpe contra la Alianza. Hoy, todos se hacen los desentendidos, no recuerdan lo que dijeron y hacen puchero cuando hablan de “estallido social y coso”.

LA HISTORIA (que debería ser) OFICIAL
Con la llegada para quedarse de las redes sociales y la explosión de puntos de vista y referencias, los medios grandes quedaron en offside y muy lentamente se empezó a conocer la verdadera historia del “levantamiento popular” del 2001, no sólo que fue pergeñado por el peronismo desde el día uno del gobierno democrático de la Alianza, sino también en detalles que fueron obviados, con o sin intención, del anecdotario de esos tiempos. Un día después, sí, un día después, de que el Dr. De la Rúa fuese sacado en helicóptero de la Casa Rosada, se acercó nuevamente a ese lugar para buscar sus últimas cosas y saludar al personal del recinto. Eso ningún medio lo dio a conocer, como tampoco la auto-prohibición de pasar el informe de Telenoche sobre las tierras usurpadas por Rodríguez Sáa en su provincia, informe que repitió Jorge Lanata en su programa Día D por el canal América. El ex presidente derrocado por el peronismo, siendo el tercero después de Illia y Alfonsín, podía caminar tranquilamente las calles del barrio donde vivía hasta el día de su fallecimiento. No fue repudiado en las calles ni siquiera por la gente que se comió el sapo en silencio cuando el peronismo volvió a quitar al país un presidente democrático. Quizás, y de esto depende mucho de cómo se vote en el futuro, la última vez que se van a atrever a hacerlo. ¿Y Chacho? Fue tratado como un paria por sus mismos compañeros del FREPASO y volvió mucho tiempo después a ejercer como profesor en universidades privadas, rodeado de alumnos que ni vivieron esos momentos.

Una celebración de golpe. Los creadores del feriado celebratorio por el comienzo del gobierno militar que los echó a patadas en 1976, se golpean el pecho recordando el último golpe de estado que cometieron contra la República. Nunca una disculpa pública. Nunca las cosas por su nombre.

Pasaron 20 años de aquel nefasto golpe. El “que se vayan todos” fue el cántico más inútil de la historia contemporánea de nuestro país. No se fueron todos. Hasta formaron un “Frente de Todos”. No solucionaron los problemas del país, los empeoraron. Pero como ellos son el poder, los capanga, los poronga de esta cárcel, no se les puede discutir nada mientras nos regalan planes sociales y fútbol de primera. El pueblo siempre fue sumiso al peronismo. Siempre le tuvo miedo. Saben cómo son cuando se enojan y quieren el poder. Tiraron 14 toneladas de piedras junto a esa eterna pata de lana que es la izquierda para evitar una jubilación que le ganara a la inflación y que ellos, de puros guapos, la eliminaron porque “ah pero Macri”. Lentamente pero sin pausa, la gente empezó a madurar, a crecer, a pensar lo que vota. Y el cachetazo final fue en las elecciones de 2019, cuando no aguantaron que JxC les diga quiénes eran los Reyes Magos. El aún infantil electorado le dio la espalda y apenas ganó el peronismo de nuevo, el dólar se disparó. Pero no hubo saqueos ni caos organizado. Hubieron las marchas del “sí se puede” que levantaron una segura catástrofe electoral y la achicaron 10 puntos a favor de Juntos por el Cambio. No alcanzó. Volvió la corruptela K, el papá Estado cuasi salvador, el poder ejecutivo asociado con el judicial, la escribanía en el Congreso. Pero en el medio, llegó la pandemia para ver de qué estaban hechos esos pingos en la cancha y desnudó lo que realmente el peronismo es en el poder. Tarde pero seguro, llegó el reacomodamiento legislativo y por primera vez en la historia reciente, el Senado no es más una escribanía kirchnerperonista. Poco importa si ahora las leyes salen rápido o lento sin esa mayoría automática justicialista del 2001, que aprobaba mamarrachos con forma de Presupuesto Nacional. Ya no hay más hegemonía peronista y ojalá, por el bien del país, que eso sea para siempre.

El rostro del dolor. Whan era un chino dueño de un supermercado, cuando este tipo de comercios empezaban a florecer en todo el país. No paraba de llorar al ver que decenas de delincuentes le robaban toda su mercadería y, además, toda su esperanza y sacrificio. Por esos años, a falta de redes sociales, los canales de noticias eran el único medio informativo que veía la gente todos los días y su línea editorial era de fuerte agitación para lograr el derrocamiento de Fernando De la Rúa y la vuelta del peronismo al poder.

CRECER DE GOLPE
El país está mucho peor económicamente que en el 2001. Muchísimo peor. Pero no se ven saqueos y hasta está la ridícula idea de homenajear ese 20 de diciembre funesto con manifestaciones.
No es raro. Los cráneos de este gobierno declararon que el día del comienzo del Proceso de Reorganización Nacional, el 24 de marzo de 1976, sea un día feriado. Tampoco es raro que no haya caos social porque esa exclusividad siempre la tuvo el peronismo al ser oposición y hoy es oficialismo. Lo raro, pero a la vez bueno, es que el país comenzó a madurar fuerte en los últimos tiempos, se informó más y hoy pone a prueba cada dos años todas las gestiones, incluso las que pretenden ser eternas en los municipios peronistas. Sólo falta que deje el voto berrinche de lado, ese que hace que el populismo no se quiera ir nunca del poder. Y además, lo más importante, decir las cosas como son. Ni levantamiento popular, ni estallido social, ni pueblada, ni argentinazo ni nada de eso. El 20 de diciembre de 2001 ocurrió el último golpe de estado en la República Argentina.

20 AÑOS DESPUÉS PERSISTE LA PREGUNTA: ¿HUBO UN GOLPE CONTRA DE LA RÚA?

780 470 Juan Emilio Mirabustos
Por Christian Sanz. Director de Diario Mendoza Today.

Hace casi 20 años, el 19 de diciembre de 2001 fue el comienzo del fin de un gobierno que venía haciendo agua desde casi sus comienzos: el de Fernando de la Rúa. Ese día se produjo su salida anticipada del poder Ejecutivo y se dio un quiebre en lo que a política tradicional respecta.

Para la mayoría de las personas se trató sólo de la renuncia de un mandatario que se encontraba perdido en su propio laberinto de indecisión, empujado por el clamor popular. Pero aquellos que han investigado y analizado a fondo todos los factores que sucedieron antes, durante y después de ese día, saben que no fue así. Hay demasiados indicios que —analizados en conjunto— demuestran que hubo un verdadero golpe institucional, llevado a cabo por un conjunto de personas que agrupaban intereses políticos —y no políticos— específicos.

Si bien el Gobierno de De La Rúa fue un rotundo fracaso —desde que asumió bajaron las reservas monetarias del Banco Central, y se incrementaron tanto la desocupación como los índices de pobreza— eso no quita que, desde ciertos círculos importantes de poder, se le haya dado un “empujoncito” para ayudarlo a caer.

Hablábamos de indicios. Bien, uno de ellos se dio cuando Eduardo Duhalde, en un almuerzo informal con financistas y banqueros, pronunció una frase que provocó silencios y miradas entre los comensales: “En diciembre, el presidente de la Argentina soy yo”.

La afirmación de Duhalde quedó plasmada en un informe de inteligencia reservado norteamericano que llegó a dos escritorios de Buenos Aires. Ninguno de esos dos escritorios era el de De la Rúa.

¿Más indicios? Previo a la caída de De la Rúa hubo reuniones, conspiraciones, saqueos, movilizaciones y declaraciones públicas referidas a la posibilidad de que no terminara su mandato.

Incluso existió una carta certificada escrita por un agente de Inteligencia varios meses antes del 19 de diciembre en la que se hablaba de la posibilidad de que De La Rúa no terminara su mandato. El agente se llama Mario Aguilar Rizzi (1) y se reunió con quien escribe este artículo a fines del año 2000 (2), a quien le dio copia de la misiva referida, la cual fue entregada a su vez a funcionarios de Casa de Gobierno.

Debe mencionarse que en una de las partes de la carta, Aguilar asegura que entregó “más de 21 notas en casa de Gobierno (…) dirigidas al Sr. Presidente. Todas ellas selladas y firmadas como recibidas” y asegura saber acerca de “la existencia de un plan de desestabilización”. La trama la repitió el espía ante el juez Norberto Oyarbide.

Demasiadas casualidades.


El libro

Los periodistas Guillermo Arisó (3) y Gabriel Jacobo (4) investigaron exhaustivamente lo sucedido antes y después de los sucesos de diciembre y volcaron su experiencia en un elocuente —y no menos brillante— libro llamado El Golpe SA, en el que desentrañan los pormenores de lo ocurrido en torno a la caída de De La Rúa.

A ese respecto, los autores detallan un panorama que nos permite entender parte del contexto de esos días: “La complejidad de intereses en pugna que hay en nuestro país demuestra que existen muchas orfandades normativas, que no ponen un límite claro entre los derechos y necesidades de la sociedad y los intereses de las corporaciones.

Pocas dudas puede haber acerca de que en el año 2001 en la Argentina se tramó y realizó un golpe de Estado. Esa corporación bien se pudo haber llamado ‘El Golpe S.A.’ y por la disparidad de socios y accionistas, de intereses económicos y políticos, que se conjugaron para un mismo fin: tomar el Estado como botín de una guerra política y económica”.

Más adelante, Arisó y Jacobo cuentan dos anécdotas reveladoras: “El Mercurio, de Chile, en su edición del 9 de enero de 2002, tituló: ‘Menem acusa a Duhalde de derribar a De la Rúa’. El ex presidente, en la nota, vinculó también a Ruckauf y Alfonsín. En su declaración ante la justicia argentina, Menem habría ratificado todo lo que dijo ante el diario chileno.

Meses después de la asunción de Duhalde, allegados directos a fuentes norteamericanas de información dejaron trascender que altos integrantes del Gobierno solicitaron y recibieron de algunos empresarios y banqueros una cifra varias veces millonaria en dólares para decretar la pesificación asimétrica sin límite de montos.

A pesar de que la primera fuente de esta versión podría ser poco confiable, y seguramente interesada, un influyente senador de la UCR reveló cara a cara a los autores de este libro que el decreto 214102 (pesificación de todas las deudas) ‘salió en 24 horas, fue un gran misterio y ni siquiera se sabe quién lo redactó’. Consultado sobre las versiones referidas a que se pagaron varios cientos de millones para que ese decreto viera la luz, afirmó en silencio. Un diputado del peronismo también lo corroboró sin dudar durante la entrevista que se le realizara para esta investigación”.

Más claro, echarle soda…


La entrevista

“Hacer este libro nos llevó un año y medio”, comenta café de por medio Guillermo Arisó, “es una guía para desentrañar un laberinto borgiano y kafkiano que constituyó la caída de Fernando De la Rúa. Si bien la trama que descubrimos, por fuentes que nos exigieron un estricto ‘off de record’, corresponde a un golpe de estado, también ese gobierno invitó a que esto ocurra. Efectuado para lograr una devaluación que trajo aparejada una brutal transferencia de recursos, que aniquiló el poder adquisitivo de los salarios de los sectores de menores recursos, y benefició a la burguesía nacional pues así pudo licuar sus deudas. Con el telón de fondo de la disputa económica entre los dolarizadores y los devaluadores, cuyo enfrentamiento enconado se llevó puesto a un gobierno. El Golpe SA. es el revés de la trama, que surge cuando con Javier nos juntamos en un almuerzo y cotejamos lo que comentaron sobre el tema algunas fuentes comunes. No nos sorprendió para nada el silencio de los grandes medios, que se mantuvieron absolutamente fieles al pacto de silencio porque este tema les resultó indudablemente demasiado pesado. “La investigación que están haciendo es inútil —dijo alguien que entrevistamos—. Los que realmente tienen la información no hablan, y los que hablan no tienen la información. Cuelguen los botines que es tiempo perdido. No van a sacar nada en limpio”.

“Nosotros lo miramos con cara de suficiencia. Era uno de los primeros reportajes que hacíamos para esta investigación y derrochábamos a los cuatro vientos la seguridad de los osados. Él apoyó las manos en el escritorio, se paró, y dio por terminada la entrevista”.

Es la declinación de la tarde del lunes 21 de marzo, inicio del otoño, y este cronista dialoga con los nombrados, buscando dilucidar el “detrás” de tanto silencio oprobioso. “Pero el plan de los devaluadores no se cumplió”, continúa Ariso, “Remes Lenicov no estaba tan errado, pero no llegó al seguro de cambio aunque sí logró la pacificación y la devaluación. Básicamente, esta trama constituyó el trasfondo del enfrentamiento entre el sector financiero y la oligarquía exportadora, o sea la provincia de Buenos Aires contra el resto del país. Y la clave, se encargó de elaborarla Duhalde, cuando cinco meses antes del 19-20 de diciembre, en agosto, charlando con sectores financieros neoyorquinos, les comenta que en diciembre el presidente argentino iba a ser él. Pero para lograr esto no estuvo solo, puesto que contó con la inapreciable ayuda del radicalismo bonaerense que lo apoyó en bloque. También contó con el apoyo de la Liga Federal de Ramón Puerta, mientras que Cavallo, aunque se obstinaba en no prestarle dinero a la provincia, por detrás bancaba a Ruckauf”.

“Aunque todo esto fue una vertiginosa ordalía”, enfatiza Jacobo, “en la actualidad parece que pasó un siglo de estos sucesos. Porque, viendo lo que está sucediendo, parece que los argentinos no aprendimos nada. Nuestros gobernantes, parecen que no pueden, pero en realidad no quieren acabar con la maldita corporación política bonaerense, que desde 1987 ostenta un poder absoluto. Por eso, estamos asistiendo a una degradación del sistema del sistema democrático, y la gente se limita a una participación netamente tangencial. En estos 20 años, el capitalismo argentino se convirtió en el zorro al que dejaron suelto en el gallinero pues la teoría liberal del derrame fracasó estrepitosamente”.

Las palabras de Arisó y Jacobo de pronto se vuelven proféticas. De golpe, nos comienzan a cerrar un montón de cosas que nos habían quedado en el aire.

De golpe… empezamos a entender el golpe.

—-

(1) Mario Aguilar Rizzi es uno de los tantos denunciadores públicos que pululan por ahí, sólo que tiene el prestigio de haber anticipado algunos temas clave, como el atentado a la AMIA y la muerte de Carlos Menem Junior.

(2) La reunión fue con Christian Sanz en una confitería de Liniers, en Capital Federal.

(3) Guillermo Arisó es licenciado en comunicación de la UBA, donde fue jefe de trabajos prácticos de la cátedra de Aníbal Ford. Es consultor en comunicación masiva y comunicación pública y ejerció el periodismo gráfico en distintas publicaciones como editor, redactor de política y colaborador en temas de filosofía, sociología y semiótica. Su mail es ariso@ssdnet.com.ar

(4) Gabriel Jacobo tiene un posgrado en periodismo institucional en la OEA (centro de ex becarios de Naciones Unidas) y fue docente en el Círculo de la Prensa y consultor en comunicación. Trabajó en varias publicaciones de la editorial Perfil y en el diario La Prensa. Fue adjunto de la Dirección de Relaciones Institucionales y responsable de prensa de Azul Televisión. Su mail es Gabriel.jaco@hotmail.com.

(*) Con la colaboración de Fernando Paolella

(c) Diario Mendoza Today. Fuente del artículo.

TODA LA DERROTA DE FRENTE

879 586 Juan Emilio Mirabustos

Se acabó lo que se daba. Como cada elección post PASO, se confirma, números más, números menos, lo que sucedió en las urnas. Los segundos pueden remontar un poco más lo pésimo que les fue dos meses atrás, pero no les alcanza para “darlo vuelta”. Le pasó a Juntos por el Cambio, en la remontada más épica que haya tenido una coalición en toda la historia de nuestro país. De un mamarracho de 17 puntos de diferencia, terminó perdiendo por 7. Sí, diez puntos subió poniéndose al hombro una campaña internacional, una masiva concurrencia a las urnas y también, apoyados con el desplome del peso horas después del resultado de unas PASO que aclaraban el panorama para que el kirchnerismo vuelva al poder, con un Alberto Fernández como candidato a presidente que a principios de ese mismo año seguía despotricando contra su empleadora Cristina Kirchner. Allí ocurrió otro fenómeno explícito: la compra de voluntades políticas. Ocurrió en nuestro distrito. Lucas Franco, el eterno y más combativo opositor del kirchnerperonismo, se sentó con Mariano West (el mismo que lo mandó a golpear en una de sus protestas unos años antes) en la Petrobras de Victorica y la vía. Meses después, consigue una banca de concejal haciendo los dedos en ve, tragándose un sapo del tamaño de su orgullo y traicionando a cada uno de sus compañeros del Frente Progresista que lo apoyó en sus caminatas, mate y termo de por medio. A nivel nacional, la agachada monumental de Segrio “ventajita” Massa quien, desde su Frente Renovador, le dio pelea a un kirchnerismo herido en las elecciones de 2013 y se la ganó. Pero así como a Franco o a Alberto Fernández, la cooptación llegó rápida. Él quedó como presidente de la Cámara de Diputados y su esposa, Malena Galmarini, como directora de AySA, la empresa paraestatal que maneja el agua de la provincia. Y lo logró apenas sabiendo cuál es la canilla caliente y cuál la fría. “Gobierno de científicos, no de CEOs” dijo quien hace que funge como presidente.

Si bien el resultado final fue de fotografía de carrera de caballos, Juntos por el Cambio volvió a ganarle al peronismo en la difícil provincia de Buenos Aires, lo cual no es un dato menor.

Pero en todo este entuerto, que vaticinaba un peronismo otra vez eterno, sumado a empresarios periodísticos embelezados por ese espejito de colores del “Alberto moderado”, apareció la pandemia del coronavirus, luego llamado Covid 19. Resignados muchos, enfervorizados algunos, depositaron toda su esperanza en el paternalismo del flamante presidente. Fueron meses que le perdonaron todo, hasta que su joven pareja organice un programa ómnibus para recaudar dinero para combatir la pandemia del cual se sabe menos que con todo lo que se recaudó en el Fondo Patriótico de Malvinas. Llegó a tener casi el 70% de aprobación por cómo “gestionó” la pandemia, quedate en casa que yo te cuido y coso. Pero ese castillo de naipes se cayó al primer chiflete. Se llevó puesto a ministros que se colaron en la fila para vacunarse y organizó un cumpleaños en Olivos durante las más fuertes restricciones. Eso último fue el “cajón de Herminio” que devino durante las PASO en una paliza histórica para el peronismo que se creía “eterno”.  Parecía que se iba a repetir o ampliar ese cachetazo. Pero, rápido de reflejos para cooptar a un complaciente electorado, decidieron emitir más billetes y hasta hacer sorteos de autos para que los voten. El famoso “plan platita”, con Máximo Kirchner como autor intelectual. Al estilo Alberto Rodriguez Saa, que en elecciones pasadas, tras perder, les escribió una carta pública a sus coprovincianos golpeándose el pecho y entristecido porque no lo votaron. Él mismo salió a la calle con un cuaderno para anotar las dádivas que les tenía que dar a cada persona para que lo voten. Y ganó. Al revés que la frase, la culpa no es de quien le da de comer al chancho.

Y eso se sintió fuerte en nuestra difícil provincia, donde sólo se le puede ganar al peronismo con un mínimo márgen, como pasó esta vez, donde Diego Santilli le ganó por casi dos puntos a Victoria Tolosa Paz, la esposa del mejor amigo del presidente (otra vez volvemos con los favores políticos), una impresentabilidad caminando, llena de yerros y ahperomacris, que sólo está ahí arriba porque hace los dedos en ve.

Vaya uno a saber por qué razón, Alberto Fernández presentó una derrota de 8 puntos como una victoria. Aquí junto a la esposa del publicista peronista Pepe Albístur, quien le prestaba su departamento de Puerto Madero al actual presidente y Máximo Kirchner, el autor intelectual del clientelismo explícito que hubo en la provincia y que les sirvió para subir 3 puntos más que en las PASO.

Alberto está cada vez más gagá. Lamentablemente, ni moderado ni independiente. Desde el principio que se sabía que el poder era de Cristina, pero a los medios no les importó porque volvía la pauta pornográficamente gigante. Decir que “el miércoles salgamos a festejar el triunfo” cuando se perdió en todo el país por 8 puntos de abrumadora diferencia, es de una pérdida no sólo electoral, sino también de tiempo y espacio. La presidenta vice no apareció para la foto de la derrota. Debió ser por eso que trataron de disfrazar una paliza como un tropiezo. Se van a aferrar en la casi “dada vuelta” de Buenos Aires, pero enfrente tienen a una provincia que se tiñó de amarillo y liberales agrandados a más no poder tras convertirse en tercera fuerza electoral.

Nadie daba un peso por María Eugenia Vidal como candidata en CABA. Aunque no llegó a perforar el techo de los 50 puntos, al final, la ex gobernadora de la provincia de Buenos Aires arrasó en la capital del país sacándole 22 puntos de ventaja al ex opositor a los K Leandro Santoro que, al igual que la plana mayor del peronismo, habló de una “elección histórica”. Los números, históricos, no se lo confirman.

Y no es para menos. A caballo de un Javier Milei cada vez más desbocado, enamorando con su forma de ser a milenials y centenials que ven videos de Dannan o Laje en youtube, además de electores desencantados con las dos coaliciones mayoritarias, construyó una fuerza de casi ultra derecha a la que no le cabe del todo el debate y el diálogo, que no duda en insultar o poner en duda hasta la sexualidad de quien lo mire cruzado y que del cual sólo se sentaría a tomar un café con Patricia Bullrich, quien no se presentó en estas elecciones de medio término pero recorrió el país para armar equipos que llevaron al triunfo en gran parte del país a la coalición republicana-democrática Juntos por el Cambio. Nadie duda que Pato está construyendo su candidatura a presidente para dentro de dos años, aunque ella no lo admita públcamente. Es la referente de los “halcones”, el ala dura del cambiemismo y la mejor fuerza de choque que tiene una coalición que se destaca por su dialoguismo, algo que a su vez se convirtió en su espada de Damocles. Muchos “libertarios” le abrieron sus brazos a Bullrich y hasta referentes de la comunicación en redes sociales, como Alvaro Zucarelli, no dudaron en sacarse la foto con la presidenta del PRO. La brillante gestión como Ministro de Seguridad en los años macristas fueron un punto más que favorable en su andar político. ¿Habrá quizá mínimamente un diálogo con Avanza Libertad? Javier Milei hace dos meses dijo que sí, hoy dijo que no. Nadie le pide que sea moderado a un personaje novato en la política como el economista, pero debería poner en su agenda un poco de mesura en lugar de fogonear a post-adolescentes todo el tiempo. Algo parecido pasa con José Luis Espert, quien empezó a construir su imagen política en silencio a través de videos en youtube llamados “Tiernópolis”, producidos por gente afin en simpatía a Mauricio Macri. Al descubrirse candidato, ninguneó a todos y se largó solo. Eso jamás se lo perdonaron sus ex amigos. Hoy Espert se consolida a la sombra de la revelación libertaria en estas elecciones, aunque sus desafortunadas frases pidiendo “bala” a los delincuentes no lo acercan ni al halcón más bravo de Juntos. La realidad es que consiguieron un piso de votos lo suficientemente importante como para negociar con la oposición del kirchnerismo. Y el resultado de este domingo aclara un poco más ese panorama.

Durante el discurso de Victoria Villarruel, un custodio amaga a desenfundar un arma en pleno escenario de Avanza Libertad en el Luna Park, ante una supuesta invasión del público. El custodio fue echado del recinto, al igual que Gustavo Durini, quinto candidato por la coalición libertaria, que se encontraba borracho en el recinto y molestando a sus propios seguidores. El líder de ese partido, Javier Milei, repudió el primer hecho y relativizó el segundo. Dos imagenes poco amables para un partido que recién empieza a tener espacio en la política argentina.

¿Y Moreno? Sigue siendo lo que hay. De poco sirvieron las denuncias de fraude en un distrito donde, además del clientelismo peronista, tiene una intendente piquetera. Populismo hasta el paroxismo. El peronismo ganó por casi 18 puntos pero sucedió lo que en la mayoría de los distritos: nunca pudieron superar la barrera de los 50 puntos, algo inaudito en los municipios donde el caudillismo peronista parece infranqueable. Y además, tienen enfrente a dos fuerzas opositoras que, juntas, se le pueden acercar mucho si esta tendencia de merma de votos populistas sigue creciendo en dos años. Mientras que Juntos en Moreno casi llega a los 30 puntos, Avanza Libertad cosechó casi 16000 votos y estuvo muy cerca de que Néstor Botazzi llegue a ser concejal. El peronismo sigue siendo el patriarca de las zonas más pobres, donde puede aparecer una Mariu Vidal y les hace el asfalto que el peronismo jamás le hizo, pero llega el peronismo con una bolsa de polenta y van y los votan a ellos. Un quiste que costará aún más años extirpar en el definitorio conurbano bonaerense.

Nancy Sena, quien se hizo popular por ser el primer travesti en casarse en Moreno (luego divorciarse) y tener un DNI con el sexo cambiado, consiguió empleo en el municipio y de ahí comenzó una carrera cuasi-política en defensa de la sexualidad diversa. Actualmente tiene un programa en la radio del municipio y milita fuerte a favor de la intendente Mariel Fernández. Aquí vemos a Nancy, aparentemente festejando, en el bunker kirchnerperonista del Teatro Italiano, el mismo lugar donde Mariel pidió “desaparecer” a Mauricio Macri y María Eugenia Vidal dos años atrás.

¿Grandes derrotados? Sí, claro. El peronismo perdió la mayoría automática que tenía en el Senado desde 1983. Es un avance inmenso. El Senado deja de ser la escribanía del peronismo y a CFK se le va a hacer más difícil todo en su aguantadero. En Diputados la cosa también cambia, aunque el dialoguismo va a ser la estrella en este nuevo período que comienza el 10 de diciembre próximo. Los melones se empezaron a acomodar en la carreta. El peronismo dejó de ser “infinito” después de 18 años y todo puede suceder. Lo bueno de todo esto, es que ahora sí, la incertidumbre dejó atrás a la resignación.

#SOSCuba: EL BRUTAL HILO DE UNA ARGENTINA QUE FUE TURISTA EN LA ISLA Y DE CUBANOS CLAMANDO LIBERTAD

739 415 Juan Emilio Mirabustos

No todo fue ver triunfar a la Selección como si se hubieran recuperado las Malvinas de nuevo. No todo fue la desesperación del peronismo por la foto con el equipo campeón de América frente a los golazos políticos que uno tras otro está dando una oposición que de a poco se rearma de cara a las elecciones más importantes en años de democracia argentina. En todo el mundo la pandemia provocada por el mayor virus de la historia contemporánea está, ahora sí, desnudando a muchos reyes que parecían intocables.

Cuba, la isla comunista por excelencia, el último páramo del régimen más inútil y vetusto de la historia reciente junto a Corea del Norte y Venezuela, está viviendo horas cruciales con manifestaciones en casi todos los puntos principales del país. Así es también el contraataque de la dictadura que comenzó hace ya más de 6 décadas, prometiendo libertad y coso, tras derrocar a Fulgencio Batista en los años 50. Ya empezaron a aparecer los mercenarios del castrismo a reprimir y a cortar todo tipo de comunicación. Así y todo, como sea, los cubanos que quieren de una buena vez “patria y vida” siguen caminando por las calles, clamando que tantos años de auto-bloqueo al mundo, se acabe de una vez. Todo es cuesta arriba; están solos ante un monstruo lleno de balas por descargar.

LaTanaOriginal es una tuitera argentina que ya ha ido varias veces a la isla, mayormente con fines turísticos, pero no se quedó encerrada en esa nube de gases hecha para los turistas. A través de un “hilo” en la red social, empezó a contar sobre la cruda realidad de la isla caribeña. Un verdadero callejón sin salida donde la única forma de escapar es en balsa esquivando tiburones.

El 30 de mayo comenzó a escribir: “¿Quieren discutir sobre medicina cubana o sobre condiciones de vida en Cuba y conocen Cuba? Los espero.

1- El mito de la medicina cubana: tienen una alta tasa de médicos per cápita; es gratis y es la única manera de trabajar en contacto con turistas. Hay cardiólogos vendiendo pulseras, siendo camareros, etc. En mi primer viaje en 2001, el canal de tv anunciaba “Cura para la hepatitis C”. Me quedo mirando. Era Interferón, usado en el mundo desde 1980 aproximadamente. Desde ya que, si vivís en Cuba y ves solo los dos canales del estado (no hay otros), creés que descubrieron una droga para curar la hepatitis C. No, no existe tal droga cubana.

En mi primer viaje descubrí el comunismo. Puro y duro. Unos 50 hombres sentados mirando una TV de 20 pulgadas con el único canal que les dejan ver. Programas infantiles donde hablaban de Fidel todo el tiempo. Mentiras flagrantes y burdas, que sólo el que no ve otra cosa puede creer.

Fui al Tropicana, como todo turista. Vi bailarines del mejor ballet que tienen, del que facturan, con los zapatos agujereados y las medias cosidas. Le pedí unos datos a una coreógrafa; en mi siguiente viaje llevé 30 pares de zapatos. Casi me detienen por ingresar UNA DONACIÓN.

2- La educación: los niños van a la escuela con uniforme (creí que era una escuela privada); se los da el gobierno al inicio de clases y tienen que DEVOLVERLO al finalizar el año. Si en un año te crecen los pies, mala suerte. Una señora me corrió una cuadra para cambiarme un mantel por una gomita de pelo de esas baratas que compramos acá por dos mangos. Allá no había. Ni siquiera elástico y cinta para hacer moños en el pelo. Ni pomada para el calzado, cosas obvias para nosotros. Después del horario escolar los niños TRABAJAN EN EL CAMPO PARA PAGARLO. A esa señora que me queria cambiar un mantel por una gomita de pelo, se la llevaban dos de los miles de tipos del gobierno que están por todos lados vigilando todo. Arrastrándola como si fuera un delincuente. Intervine. Casi fue mi segundo problema con la autoridad en Cuba.

En el mismo día, en Santa Clara, cinco o seis mujeres me dieron papelitos, no vendían ni pedían. El papelito decía sus datos y POR FAVOR, ESCRÍBAME UNA CARTA PARA QUE VAYA A TRABAJAR A SU PAÍS PARA QUE ME DEJEN SALIR. Una persona poniendo su vida en manos de otra, desconocida.

Tres autoridades del aeropuerto se pasaban mi pasaporte de mano en mano con cara de duda: tenía una funda plateada con alas, de Victoria’s Secret y ellos no entendían bien que no era parte del documento, sino una funda. Nunca habían visto un artículo similar y era SOSPECHOSO.

En una callecita de La Habana, mi ex estaba sacando fotos, yo sacaba por otro lado, se aleja y lo rodean mujeres. Me acerco, una me ve y se pone a llorar pidiendo disculpas, que no sabía que estaba conmigo, que por favor no diga nada. LE ESTABAN OFRECIENDO NIÑAS MENORES.

En el primer viaje entendí muy bien por qué un hotel 5 estrellas te ponía un solo jabón para toda la estadía: NO TIENEN. Tampoco te dan una birome para completar el check-in. El azúcar es un día rusa, al otro española, y así como la manteca, de distintos países porque NO PRODUCEN.

Ingenua, le pregunté al guía ¿y si quiero venir a vivir acá, puedo comprar una casa? Las casas son del gobierno; no se venden, se otorgan, donde el gobierno disponga, pueden ser a compartir con otras familias si tienen habitaciones libres. Nadie puede comprar ni vender, como acá.

En el primer viaje supe que había tres monedas: CUC (cubano), cubano convertible, y euros que usábamos los turistas. También circula el dólar, solo en el mercado clandestino en el que un camarero puede recibir una propina y con eso comprarle a un turista UN JEAN, por ejemplo.

Los habitantes de la isla que no tienen contacto con turistas, simplemente no pueden comprar (tampoco hay dónde), viven de alimentos que les da el gobierno, y trabajan TODOS PARA EL ESTADO. Del primero al último: azafatas, pilotos, maestros, médicos, todos trabajan para el estado.

Fui a un shopping (estatal, obviamente) y vi un local de joyas, quedado en 1950. Vendían Rolex, cuatro mujeres en ojotas, mal vestidas, con medias cosidas mil veces. Como en un municipio pobre. Gráficas quemadas por el sol, arena en el piso. En un local de Rolex.

Un día vi una larga fila de gente, y en una cosa similar a un refugio de colectivos, sin paredes, sólo techo y columnas de cemento, paraba un camión (sin caja fría) y bajaban con unos cajones de madera (al sol) con pedazos de carne que la gente se llevaba en sus manos.

Esa es la forma que tienen de tener alimentos, los reparte el estado. ¿Y si uno siembra su huerta?, pregunté. Es del estado, lo que coseches se lo llevan, por eso nadie siembra nada, ni se molesta en producir NADA. No existe la propiedad privada ni el acto de comprar/vender.

Los escasos locales son para los turistas. Los cubanos no compran porque prácticamente no usan dinero. En un free shop vi una empleada acomodando preciosamente una fila prolija de SHAMPOO SEDAL. Tenían eso a la venta, CDs de salsa, habanos y ron, eso es todo. Nadie les vende nada.

En el primer viaje mi ex me dice “le voy a dar una buena propina al camarero así nos atiende bien” Le dio cien euros. Al otro dia el señor sabía que yo tomaba café doble no tan fuerte y él, Decaf. Charlando le preguntamos cuánto ganaba al mes: 25 euros. Le saqué una foto y le pedí su mail para mandársela. No tenía, no sabía que era eso. Era gastroenterólogo. Se consideraba privilegiado porque podía trabajar en turismo. Del hotel los llevan a sus casas y nuevamente al trabajo, bien vigilados para que no se roben comida de los hoteles para sus familias.

¿Internet en el hotel? 50 euros la media hora, velocidad dial up. Dato: no se podia ingresar a Hotmail ni a ningún sitio que fuera de EEUU, directamente banneado del buscador. Ni siquiera los turistas, pagando, podían acceder a información que no fuera del gobierno.

En mi último viaje (2011) vi con mis propios ojos cómo bajaron a un matrimonio mayor de españoles, y los dejaron llorando afuera del vuelo, en la pista. Sus dos lugares fueron ocupados por tipos del servicio, de bigote, pelo con gomina y Rayban negros, chinos. Sin explicaciones.

La cantidad de cosas atroces que ví se están agolpando en este momento en mi cabeza. En Cuba no hay basura en las calles, como acá, que en los lugares pobres hay basura y perros callejeros. En Cuba no hay basura, ¿se entiende? Nadie produce basura porque no tiene nada que tirar.

La poca comida que tienen, se las da el gobierno; es un poco de carne al mes, arroz y frijoles (porotos), no hay envases, ni botellas, ni cajas, ni envoltorios. Los únicos que producen basura son los hoteles. La única vez que vi un perro, estaba trabajando: lo usaban para vender fotos. Un perro salchicha con una camisita; te podías sacar una foto a cambio de dinero. Para los cubanos, tener una mascota es un lujo capitalista, porque consume alimentos y no produce nada. Nunca vi un niño con un juguete; ni una juguetería, por ejemplo.

En un viaje intenté comprar luego de una escala, desodorante y protector solar que habían quedado olvidados en otro hotel. Había. Bien. Vencidos hace cinco años. Mal. Lo digo siempre: lo peor de Cuba no es la pobreza, que es extrema, sino la opresión y la dictadura, que es peor.

En un restaurante del hotel de La Habana, pedi una pasta y eran fideos secos (pensé que no podía estar en mal estado): tenía gorgojos. Lo poco que tienen, es para el turismo; casi ningún país les vende nada, y sólo producen ron y habanos: El mantenimiento de las construcciones, de 1950.

Los cubanos no pueden ir a la playa. Muchos se mueren sin conocer el mar, porque el mar es lo único que tienen para los turistas y los cubanos no pueden ir a las playas a las que va el turismo. Por otro lado, según ellos, no necesitan.

No, tampoco se puede decir que sos homosexual. Tampoco podés tener una pareja de tu mismo sexo. Mucho menos que te vean. Ni hablar de oponerte al régimen. Si por tratar de cambiar un mantel por una colita de pelo se la llevaron arrastrando, imaginen ustedes el resto.

Las casas son del gobierno, los autos también. Si el gobierno te da un auto por tu trabajo, no podés trasladarte de un punto al otro sin levantar a la gente que esté esperando. Repito: no es tu auto, es del gobierno y ellos deciden. Hay muy poco transporte público y antiguo.

Me estoy acordando de datos interesantes: ningún ciudadano de los EEUU puede ingresar a Cuba ni como turista; entonces se llena de canadienses, europeos, lituanos, coreanos… cualquier cosa menos estadounidenses. Para ingresar te exigen una visa que es un papelito suelto que no deja registro. Saben que en algunos países puede ser problemático volver de viaje con un sello de Cuba en el pasaporte, y tienen la gentileza de no sellártelo, salís de tu país y volvés, pero tu pasaporte no dice dónde estuviste. Así logran que el turista vuelva sin problemas. Por eso cada vez que un desubicado me quiere cuestionar algo sobre Cuba, le pregunto de qué color es el sello que le pusieron en el pasaporte al ingresar. Si responde azul o negro, nunca pisó Cuba.

De más está contarles que cada escuela, hospital o edificio al que le puedan poner nombre, le ponen el de José Martí, Máximo Gómez, Antonio Maceo, o cualquier variante de Fidel y sus amigos. El aeropuerto se llama José Martí, por ejemplo. Las viviendas se caen a pedazos, pero la propaganda (estilo 1950, porque no conocen otra) llena cada paredón con grandes pintadas de rostros y banderas; por donde mires, hay un mural. Podrían usar esa pintura para hospitales o escuelas, pero no, todo propaganda. Subís al vuelo y ahi está en papel GRANMA, el único diario. Diario es una forma de decir, en realidad es el boletín oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Si los cubanos pudieran leer cómo es el mundo fuera de ese Truman Show, harían una revolución en un año. Pero no pueden, es una isla y controlan todo.

En mi primer viaje quería saber por qué ese fanatismo de Cuba con el Che Guevara. Hasta que fui al mausoleo. Donde mires (fuera del hotel) ves pobreza estructural, atraso, ignorancia sobre el mundo actual, pero llegás al mausoleo y es un lujo inmoral.

Le pregunté al primer guía que me llevó de Cayo Coco a Trinidad y Cienfuegos si los turistas podíamos conocer desde afuera Guantánamo (de curiosa). Hizo parar al bus, me hizo bajar y me llevó con dos que estaban en una esquina, les dijo que yo quería conocer Guantánamo y me empezaron a interrogar de modo poco amable sobre mi interés en la base de Guantánamo, si tenía familiares en EEUU y cosas asi. Creo que nunca mas volví a preguntar ni donde queda la base de Guantánamo. Tienen un nivel de paranoia atroz con el “imperio”.

Yo fui en una epoca en la que trabajaba en adicciones, y obviamente pregunté si tenían ese problema ahi tambien. Me dijeron que drogarse está prohibido, es delito, te llevan preso. Despues de un par de dias me di cuenta: no tendrían ni con qué drogarse, aunque quisieran.

Dato: cosas que usamos cotidianamente y que muchos cubanos no usaron en su vida: papel higiénico, papel de cocina, pañuelos descartables, envases descartables, pañales descartables o toallitas, desodorante, dentífrico, traje de baño.

¿Que países le harían préstamos a un país como Cuba? Argentina, desde ya. Hace 46 años estamos tratando de cobrarles.

Agrego un detalle: Cuba es riquísima en petróleo. Varios de sus deudores propusieron como forma de pago, instalar bases para extracción. Pero claro, cuando todo está funcionando, quizás te lo expropian. Así son las dictaduras, les vale mierda matarte de hambre.

Esto es parte del impresionante hilo escrito por esta usuaria de twitter que se puede ver completo aquí, con más fotos, testimonios externos y algún que otro desubicado o desubicada de izquierda diciéndole que “destila odio”.

VACUNADOS DE CINISMO

716 389 Juan Emilio Mirabustos

A una morenense educadora y mediática, kirchnerista de closet, le descubrimos lo que todos los de su condición e ideología hacen. Y se enojó, como lo que todos de su condición e ideología hacen.

Para comenzar, hay que aclarar una premisa que siempre se da en este ejercicio del periodismo: las fuentes nunca no son buenas. Parece raro pero así es. No significa que no sean falibles, para eso existe el chequeo de varias fuentes. Si de tres fuentes, dos coinciden, eso quiere decir que la noticia es fehaciente. Y más si una de esas dos fuentes es la protagonista de la noticia.

Estos últimos días nos ha llegado un trascendido muy fuerte de algo que ya se notaba en las redes sociales: la desesperación de la militancia kirchnerista por mostrarse vacunados de COVID 19, aún faltando muchísimas personas adultas mayores y personal médico por inocularse. No les importó. La orden de arriba, de la jefa, es mostrar que la única vacuna que hay en Argentina para más de 45 millones de personas es buena, aunque la hayan comprado cuando todavía no había ni siquiera superado su fase 3.

Fue tan desastroso el plan de vacunación “más grande de la historia” que tuvieron que comprar de apuro otra vacuna china para los docentes porque las clases había que empezarlas sí o sí. La euforia de los maestros/as, profesores/as y porteros/as de escuela admiradores de Roberto Baradel, quizá el peor dirigente de los docentes de toda la historia argentina, no tardó en notarse. Las fotos de todos aquellos que hasta les daba fiaca dar clases por zoom y que sin ponerse colorados te decían que “para qué dar clases si cobramos igual todos los meses”, vacunados, mostrando el cartoncito al lado del banner de Vacunate del gobierno del poco provinciano Axel Kiciloff y en muchos casos, haciendo la V con los dedos. Sí, se sacan fotos vacunándose como cuando te sacás la foto con los lobos marinos de Mar del Plata. Una inusitada falta de respeto a todos los adultos mayores y personal de salud que aún no fueron inoculados ni siquiera con la primera dosis de la famosa vacuna rusa. De repente se acordaron que eran “personal esencial” y fueron a internet a registrarse para vacunarse, cuando estuvieron todo el año rascándose el higo haciendo que enseñaban desde sus casas y cobrando religiosamente cada 29. Pero además, muchos de ellos hicieron un máster de golpes de pecho.

Hace pocos días publicamos una foto de una profesora que se fue a vacunar y, de muy buena fuente, sabemos que prácticamente no trabajó en todo el año pandémico sin siquiera dar clases por zoom. Esa publicación fue hecha en base a varias fuentes, entre ellas, la de un importante medio periodístico donde su único “defecto” es tener dos facebook, de los cuáles no se sabe si uno de los dos o ambos, son reales. No fue que en esa sola fuente se vio y ahí nomás se publicó. Varias personas nos han dicho que esa persona, la “profe”, es muy difícil, de carácter muy especial y que lo de su año casi sabático, como la mayoría de los docentes bonaerenses, fue cierto. Tras la publicación, muchos de sus amigos y colegas empezaron a atacar al medio colega y luego la protagonista fue directamente a nuestra publicación y a llamar a uno de nuestros integrantes a altas horas de la noche para decir que la hemos difamado, que quería disculpas públicas y que digamos “la verdad”. En ningún momento se le faltó el respeto en el soliloquio telefónico que ha armado. Inmediatamente se levantó esa publicación en nuestras redes sociales y se la reemplazó por otra donde, independientemente de las disculpas del caso, nada impide que la libertad de expresión sea manchada por agentes externos.

Eso fue lo que no le gustó a la protagonista de las publicaciones, la “profe” que, orgullosa de la “vacuna peronista”, se sacó fotos al momento de la inoculación que le correspondía a un jubilado o a un personal médico. Y decimos bien, “vacuna peronista”, porque no hay foto que no sea de algún admirador de CFK o un militante kirchnerperonista, vacunándose y mostrándolo en sus redes sin el más mínimo tapujo. Como si la vacuna la hubiera hecho Alberto de guardapolvo o Cristina entre tubos de ensayo sacando humito. Y la gran mayoría de sus amigos que se ocuparon de bancarle los trapos a este personaje a través de comentarios agresivos hacia el medio que publicó primero las fotos de la protagonista vacunándose alegremente, todos, absolutamente todos, son kirchnerperonistas. Todo su entorno, tanto laboral como personal. Cualquier excusa de “no tengo ideología” es como el viejo pero poco efectivo “no soy kirchnerista, ah pero Macri…”. Nadie le impide que haga los dedos en V adentro de un ropero, pero que encima se enoje porque todo su entorno lo hace fuera de él, es un despropósito inútil.

Inmediatamente de nuestra retractación, no terminó ahí. Durante toda la madrugada la “profe” mandó decenas de mensajes quejándose de nuestras disculpas públicas con frases incongruentes como “No se retractan de lo que ustedes imaginan” (?) o “cuasi disculpa” (??) o “son la casta de gente que nos pretende representar” como si fuéramos esos políticos que tanto odian porque no roban, son honestos ni apañan a gente que, de docente, tiene menos de educadores y más de levantarse a las doce.

Nadie cuestiona su profesión como a nosotros no deberían hacerlo estos adolescentes crónicos que se emocionan con una señora desvariada emocional que les grita desde un palco que vayan por todo. Nadie bien pensante le va a señalar con el dedo cuando se emocionó hasta las lágrimas arriba de un avión low cost, esos que el kirchnerperonismo gobernante exterminó porque “Macri lo hizo”. La única verdad es la realidad, como decía aquel milico que sus fans quieren hacer pasar como democrático. Nosotros nunca vamos a dejar de retractarnos ante una información de la que falten aún más fuentes y siempre que lo hagan con el mismo respeto con el que lo hacemos nosotros, aunque después se envalentonen y digan gatafloramente “ah, tus disculpas no me gustan”, como nos ha pasado esta vez. Lo que nos gustaría (y sí, es utópico que un militante enfermo de esta casta política que se vacunó primero antes que a nuestros viejos y personal de hospital lo haga) son disculpas públicas por quitarle la vacuna a quien realmente la necesita. Porque eso va a pasar: se vacunan, piden una licencia que van a cobrar religiosamente cada mes, no van a dar clases ni siquiera en la compu (que la van a usar para ver Netflix) y van a dormir felices gracias a que los Fernández de Kirchner los vacunaron y los “salvaron” de una muerte evitable. Y están con salud, tienen menos de 60 años, pero lo que menos tienen es vergüenza.

Nosotros hacemos periodismo, pero nunca al borde. Es lo que hay.

JEM

ESCÁNDALO: 1100 NUEVOS EMPLEADOS A PLANTA PERMANENTE EN EL MUNICIPIO DE MORENO

1024 387 Juan Emilio Mirabustos

Moreno tiene uno de los slogans más incompatibles con la realidad del distrito: “Donde florecen mil flores”. No tan demagógico como “Gobierno del pueblo”, cuando sabemos que el pueblo no gobierna, sino sus representantes, elegidos alegremente (o mejor dicho, enojaditamente) por quienes esperaban una Dinamarca en menos de tres meses de gobierno no peronista.

Pero en Moreno no florecieron mil flores, sino más de 1100 empleados municipales pasados a planta permanente, en pleno año electoral, para garantizarse más de 1100 votos en las elecciones intermedias a ocurrir a mediados de este año, siempre que no suspendan las PASO, como ya se está hablando en pos de evitar una doble catástrofe electoral oficialista, tras el escandaloso regreso del populismo más rancio, el brutal crecimiento del asistencialismo y el desastroso manejo de la pandemia, con la promesa de 5 millones de media dosis de la vacuna rusa Sputnik V antes de febrero, de las cuales ni siquiera llegó la décima parte. Todo un tiro en el pie en tiempo récord.

Recordemos que a principios del año pasado, cuando el flamante presidente Alberto Fernández iba a decir que el coronavirus se curaba con un tecito caliente, por aparente decisión de la recientemente asumida intendente Mariel Fernández se pasó a disponibilidad a una gran cantidad de empleados públicos, en su mayoría estrechamente vinculados a la pasada gestión de Walter Festa, como María Emilia Valiente, hija del folclorista Luciano Valiente, que durante más de media década vivió en la provincia de Entre Ríos, “guardándose” de las acusaciones de ser parte de una asociación ilícita que vendía autos “mellizos”.

La protesta de los empleados despedidos tuvo algo que causa asombro y hasta un poco de ternura: las pintadas que se ven en el frente del recinto municipal, rezando “Mariel = Macri”. Algo clásico del peronismo es mandarse todos los errores, pero culpar infantilmente de los mismos a los que están afuera del “movimiento” o de lo “nacional y popular”. Y eso que apenas había pasado un mes de la asunción de la delfín de Mariano West a lo más alto de la política en el municipio.

Aquí les presentamos, a modo de primicia, parte del listado de los 1103 nombres de empleados pasados a planta permanente en el Municipio de Moreno, con una curiosidad: los últimos de la lista aparecen de modo casi anónimo, solamente con su documento de identidad.

La pregunta es: ¿cuántos de los de la lista están cobrando sin existir o sin saber? Todo es posible en el lugar “donde florecen mil flores”… y más de 1100 empleados municipales.

DESALOJO EN LAS BIBIANAS

1024 170 Juan Emilio Mirabustos

FINALMENTE SE PRODUJO EL DESALOJO DEL CAMPO PRIVADO EN LA ZONA DE LAS BIBIANAS SOBRE LA RUTA 23.

De esta manera solapada la Justicia dispuso de un costoso operativo que incluyó agentes de infanteria, de policía provincial, móviles y camiones municipales; para levantar las precarias habitaciones levantadas a lo largo de estos 10 meses de ocupación, con la promesa de ser restablecidos en otros terrenos de la localidad de Moreno.

Supuestamente también esta dispuesto el desalojo de las tierras privadas de Guernica, en donde ya se habrían retirado la mayoría de los ocupantes ilegales, a cambio de la entrega de materiales y subsidios por parte del Ministerio de Desarrollo Social comandado por el cuervo Larroque.